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En el país de la nube blanca, las vidas de dos mujeres del XIX

sábado, enero 28, 2012

No. 5.932, Bogotá, Domingo 29 de Enero del 2012 

No es para ponerlo en duda, pero al igual que una planta, si no le echas aguas, ella muere; si dejas el libro en la estantería y no lo lees…se entristece. 
Manoel Pinheiro 



En el país de la nube blanca, las vidas de dos mujeres del XIX 


La novela publicada por Ediciones B En el país de la nube blanca' de la escritora alemana Sarah Lark, recrea las vidas de dos mujeres del siglo XIX, Gwyneira y Helen, que se conocen en su viaje de Londres (Inglaterra) a Nueva Zelanda, adonde ambas desean ir con el objetivo de casarse con hombres de los que solo conocen el nombre. 

En una entrevista concedida a Europa Press, Lark ha manifestado que una de las mujeres es “de muy buena familia y tiene su boda organizada”, mientras que la otra “no tiene mucho dinero”, un aspecto que “poco importaba” en ese contexto, pues, como ha aseverado la escritora, en aquella época “Nueva Zelanda carecía prácticamente de mujeres”. 

Al hilo, la autora de En el país de la nube blanca ha mencionado que sus vidas seguirán siendo muy distintas una vez casadas, ya que esta circunstancia no hará que Helen, institutriz de profesión, deje de vivir en una cabaña con un granjero “violento” con el que ha contraído matrimonio. Sin embargo, Gwyneira, se compromete con un magnate de la lana y continúa una vida acomodada. 

Asimismo, Lark ha explicado que, años más tarde, las dos familias acaban siendo una al conocerse los hijos de ambas, un hecho que dará lugar a otra historia que no estará exenta de problemas al no entenderse entre sí los maridos neocelandeses de Helen y de Gwyneira. 

La novela, que recuerda inevitablemente a la película El piano, en la que Holly Hunter interpretaba a una mujer escocesa enviada junto con su hija a Nueva Zelanda tras un matrimonio por poderes, será la que preceda a otras dos de la misma saga, 'Das Lied der Maori' y 'Der Ruf des Kiwis', según los títulos originales. 

Sarah Lark, afincada en Almería desde hace años, se ha convertido en un fenómeno de ventas con una saga que atrapa desde la primera página. Dirigidas fundamentalmente a un público femenino, sus novelas han sido elogiadas por la prensa alemana por su “exquisita ambientación exótica y cuidada documentación histórica”. 

La autora trabajó durante años como guía turística, pero pronto descubrió su fascinación por Nueva Zelanda, cuyos paisajes asombrosos han ejercido desde siempre una “atracción casi mágica” sobre ella. Así, con El país de la nube blanca, superó las expectativas en su país natal vendiendo más de un millón de ejemplares. 



Amita Antonio ¡Los mataron a todos!*

sábado, enero 28, 2012

Por: Álvaro Sarmiento/ Charalá/ Santander/ Colombia. 
Yo los vi tirados en las calles medio muertos, intentando levantarse para seguir combatiendo. Mis hijos tenían las cabezas desprendidas de sus cuerpos… ¡Los decapitaron, por resistir a los soldados a la entrada del pueblo! 

Yo los vi a todos en la matanza, la violación y el saqueo, aquel 4 de Agosto de 1819, en Charalá, junto a María Catalina Sanabria, abrazada a mi cuello; caminaba las calles empedradas, llevando en su mochila la media arroba de arroz que compró para los bravos guerrilleros y la docena de chocatos de fique… ¡Alas de ícaro para el emboscar insurrecto! La cogieron escondida en los montes de Menempa, refugio de sus ancestros. 

Charcos de sangre y restos humanos esparcidos por las calles, en los zaguanes, en el templo. Hombres, mujeres y niños destrozados, comidos a mordiscos por los perros; los intestinos desgarrados, en la trompa de los cerdos; ciegos de vida sus ojos, en el vientre de los cuervos, porque el español había prohibido enterrarlos, recogerlos. Era una escena dantesca venida de los infiernos… ¡Del Gólgota a Charalá, la cruz de siglos y templos! Amita Antonia: ¡Los mataros a todos! El pueblo parecía un cementerio vivo… ¡De muertos! La vieja Magdalena Vargas, la paisana de Galán, el Comunero, la que rompiera el escudo de armas del rey de Socorro… ¡Lloraba medio loca gritando padre nuestros! Don Fernando Santos, capitán de las guerrillas patrióticas de Charalá, miraba desesperado, dándose golpes en su pecho; las manos le sangraban, apretando el machete entre sus dedos… ¡Parecía un espanto, manchadas sus ropas de barro y fuego! No llore amita Antonia, no llore, por favor yo se lo ruego; no quiero quedar solita 

agobiada por el duelo,... 

Mujeres en primavera, ultrajadas junto a los muertos; sometidas a la fuerza, degolladas en su último aliento. Decadente monarquía, a cuyo nombre quisieron mancillar la virginal ambrosía… ¡Destrozaron el capullo, pero volaron al cielo, estas bellas mariposas con alas de terciopelo! A mis años de batallas y lamentos, no paro de recordar las historias de mi pueblo, tal vez por eso no he muerto. ¡Cansada de llevar mi mulato cuerpo, el peso de las cadenas; las huellas de los azotes; los dolores del tormento! No llore amita Antonia, no llore, por favor yo se lo ruego; no quiero quedar solita agobiada por el duelo, porque si sigue llorando y yo penando sentimientos, ¿quién cuidará la memoria de la batalla del Pienta, librada con tanto empeño? Mire al capitán Galán buscando su descuartizado cuerpo; marchando con pie derecho caminos reales, entre humo de pólvora e incienso; llamando a cada uno de aquellos que lo siguieron en la lista de los muertos. Hasta que la patria no junte los pedazos de sus sueños, la historia que él escribió, la que inspiró tantos pueblos, se romperá en mil pedazos y entonces regresará a cumplir con su misión: ¡La revolución de los comuneros! No, no quiero olvidar la tragedia de mi raza, el ancestro comunero. Tendrán que decir, que luchamos con heroísmo; que resistimos más allá de los esfuerzos; que nadie se quejó, porque cada campesino que caía, era una semilla de libertad, un aliento. 

¿Qué importa una tumba más en el frío cementerio?, ¡Si vencimos para morir con el pregón altanero! No llore más amita Antonia, que le sangran las heridas de su cuerpo…¡Cuando me la fusilaron aquel 28 de Julio de 1819, en compañía de sus cuidanderos!... no llore, que nos mira el gran tribuno don Acevedo. Dirán que somos chillonas las mujeres de este pueblo; lloramos como las madres de Roma, las heridas de sus cuerpos; como las madres de Esparta, la victoria de sus ejércitos; lloramos, para ahogar el sufrimiento. Pero solo nosotras empuñamos la lanza, y cargamos el fusil, combatiendo al lado de ellos en la batalla perdida…¡Le entregamos a la Patria nuestros hijos, nuestros cuerpos, que insepultos allí quedaron en medio de tanto muerto! 

¡Ay amita Antonia: los mataron a todos y me apena su recuerdo! 

( * ) I Concurso de Cuento “Mi pueblo, mi historia”, convocado por la revista Guía del Ocio, Redes Creativas, revista Libros & Letras y Periodismo Sin Afán. 

Hoy nos acordaremos de…

sábado, enero 28, 2012

…Ulrico Zuinglio quien da a conocer sus 67 tesis para la reforma de la Iglesia 1523. 1814 Muere el filósofo Johann Gottheb Fichte; en 1837 muere el escritor Aleksandr Sergeievich Pushkin; en 1860 nace el escritor Anton Chejov, dramaturgo ruso; en 1867 nace el escritor Vicente Blasco Ibáñez, novelista español; y 1996 un incendio destruye en Venecia el Teatro de la Ópera La Fenice. 

Muchas mujeres valientes estarán en Libros & Letras

sábado, enero 28, 2012

El historiador Arturo Aparicio publicará una nota sobre la india Catalina en la edición especial sobre mujeres, la No. 88 de la revista Libros & Letras. Serán 80 páginas con las más importantes poetas, narradoras, dramaturgas, historiadoras, cuentistas, reseñadoras, antropólogas, cinematografistas, pintoras, analistas. Recibimos sus notas periodísticas y su pauta publicitaria hasta el 15 de Febrero. 

Para esta edición esperamos sus respuestas a la siguiente pregunta: ¿Qué personaje femenino de la literatura más recuerda? 

Altas y bajas de los Libros

sábado, enero 28, 2012

  • Desde Diciembre de 2011 está a la venta el 1Q84 Libro 3 de Murakami. Se registran muy buenas ventas. 
  • Recomendamos El enfermo de Abisinia de Orlando Mejía Rivera

Evelio Rosero. La tentación de los extremos

sábado, enero 28, 2012

La tentación de los extremos 

Evelio Rosero presentó su más reciente novela histórica en el festival. 

Tras los elogios unánimes y premios a Los ejércitos, Evelio Rosero lanza su nueva novela en el marco del Hay Festival de Cartagena. La carroza de Bolívar no es nada indulgente con la figura del libertador. ¿Busca Rosero derrumbar un mito?

Por: Cristian Valencia/ Tomado de Arcadia. La primera masacre de civiles perpetuada en Colombia fue ordenada por Simón Bolívar y ejecutada por el Mariscal Sucre un 24 de Agosto de 1822 en Pasto. Aquello se conoció y se conoce como La Navidad Negra, y todavía lo recuerdan algunos pastusos que heredaron relatos de boca en boca. De ese hecho dieron cuenta algunos historiadores condenados en su época al escarnio público, y sus obras fueron prohibidas o mandadas a quemar en plazas principales. Uno de ellos, pastuso él, José Rafael Sañudo, tuvo el coraje de publicar Estudios sobre la vida de Bolívar en 1925, cuando más sectaria y cejijunta era la república conservadora. Y por supuesto despertó la ira nacional en todo el país, porque la imagen de Bolívar se había convertido en un baluarte de las buenas costumbres, del catolicismo y los principios conservadores. 

Meterse con el Libertador en este país, en este continente, es casi tan grave como meterse con la imagen de Cristo, porque los mitos están ahí para eso, para que se los consuman distintas ideologías, los usen como marca registrada en favor de sus principios, y para perpetuarlos en la memoria, sin derecho a revisiones. Y por eso, precisamente, es tan valiosa —¿valiente?— la última novela de Evelio Rosero: La carroza de Bolívar. Porque vindica la memoria de José Rafael Sañudo y, de paso, la memoria de todo el pueblo pastuso, acusado en todos los estrados de pro monárquico, afecto a la causa del Rey de España, cuando se libraban todas las batallas independentistas en este continente. 

Desde hacía mucho tiempo Evelio Rosero tenía ganas de escribir una novela sobre la gesta de Agustín Agualongo, ese indio bravo que derrotó a Bolívar en Bomboná, y que luego de la rendición de España proclamó la guerra contra la República, en parte porque el ejército libertador le impuso a los indígenas un régimen quizá peor que los de la corona. Y aunque esta novela no lo deja satisfecho al respecto, siente que de alguna manera pagó su deuda: “La idea de escribir esta novela es de hace mucho, pero siempre me estrellé contra el gran obstáculo: ¿cómo enlazar literatura con historia? Yo no quería repetir la historia novelada, a la que uno como lector se ha acostumbrado y, en cierto modo, deplora. Ese reto me animó a emprender la obra. A principios de los 90 acometí un Agualongo, plenamente fallido. Y ya en el 2000, mientras escribía En el lejero y Los Ejércitos, empecé a pensar otra vez en el tema del Bolívar, y diría que de una manera inconsciente. Los asuntos que alimentan esas dos novelas son consecuencia de lo ocurrido en la independencia”. 

Pero La carroza de Bolívar no es una novela sobre la vida de Bolívar, aunque ese sea el trasfondo; es sobre la mentalidad de nosotros los colombianos, que nos vamos a las armas por un mal recuerdo, por una hipótesis, por una canción. En esta novela la violencia delirante la despierta una carroza alegórica, de esas que hacen en Pasto para los carnavales. 

El personaje principal, el doctor Justo Pastor Proceso, afecto a la obra de Sañudo, despertó un sectarismo brutal durante el carnaval de 1966, cuando encargó a unos artesanos una carroza alegórica sobre Bolívar, que mostrara el talante del “mal llamado libertador”, como él mismo le decía. En ésta estaría Bolívar triunfante sobre una carroza jalada por doce infantas impúberes —como dice Sañudo que pasó un 6 de Agosto de 1813 en Caracas—. El rumor de aquel encargo comenzó a recorrer las calles de Pasto, y encabritó las dos mentalidades más cerreras de la ciudad: la de los ultraconservardores, encarnados en un general que la quiere destruir antes del desfile; y la de una naciente célula guerrillera, en realidad unos muchachos desubicados que no iban a permitir que un burgués de poca monta mancillara la figura del padre libertador. 

Esas dos posiciones son las mismas que han prevalecido en el país a lo largo de los años. Si pensamos en la república Bolivariana de Laureano Gómez, o en la de Rojas Pinilla, o en las guerrillas bolivarianas o, hay que decirlo, el proyecto Bolivariano de Venezuela, de inmediato veremos que Bolívar da para todo, como bien lo anotaba Jorge Orlando Melo en una conferencia dictada en Caracas en 2008: “En el pensamiento de éste se encuentran ingredientes para armar menús muy diferentes, si se descartan algunos y se aumenta la dosis de otros”. 

Lo más complicado (para Rosero) y polémico (para la crítica) que tiene esta novela a nivel formal, es la inclusión al pie de la letra de enormes apartes del Bolívar de Sañudo. La segunda parte de la novela (tiene tres) soporta todo el peso discursivo, la tesis histórica de la obra. Rosero se vale de un acertadísimo truco narrativo para poder citar a Sañudo sin tener que remendarlo ni parafrasearlo: durante la cátedra de Historia de Colombia, el personaje catedrático, Arcaín Chivo, revisa la figura del libertador frente a un puñado de estudiantes apáticos. Y, claro, cita al pie de la letra a Sañudo, parafrasea a O´Learly, refiere el perfil que hiciera Carlos Marx sobre Bolívar y hace anotaciones personales. Rosero sostiene que no tuvo alternativa en este caso: “Hubo varios intentos, como le ocurre al novelista con sus borradores. No me convencieron. Opté por trasladar varias de las páginas de Sañudo, literalmente, para dar soporte de veracidad al desarrollo de la ficción. Ese sí fue un gran reto, ubicar esas páginas, y enlazarlas con la respuesta de los personajes. La novela entera es una conversación. Y es allí donde pido la paciencia e indulgencia del lector, porque ya no es el Evelio Rosero que trabaja con base en la imaginación, únicamente, sino la información histórica, las fechas y datos ineludibles. No había alternativa. Parecía como si el mismo Sañudo pidiera la palabra, y era imposible negársela. La novela toda es un homenaje a la vida y obra de José Rafael Sañudo”.?En esa segunda parte también están los relatos de Hilaria Ocampo, Polina Agrado y Belencita Santacruz, víctimas de los apetitos sexuales del libertador. Esas historias son tristes, desgarradoras, cuentos dentro de la novela estratégicamente dispuestos, que recuerdan las niñas violadas por actores de este conflicto, en este país, en estos tiempos. Historias que no están en la obra de Sañudo pero que Rosero dice haber escuchado: “Las oí. Y alguna verdad deben tener, aunada a las otras verdades que impone la novela. Quiero decir, la novela aprovecha de todo, lo que se oyó y lo que se leyó, y confabula, al final, todo un universo representativo de lo que pudo ser la verdad: en este caso la verdad de esas historias tiene que ver con la concupiscencia de Bolívar”. 

Aunque el trasfondo sea la revisión histórica de la vida de Bolívar, La carroza de Bolívar tiene unos personajes memorables, presos de una trama negra como un thriller policíaco, narrada en párrafos largos, muchas veces de una sola frase, que parecerían propios de un neocostumbrismo. La tercera parte es, quizá, la mejor descripción que he leído de un carnaval, sea este de New Orleans, Río de Janeiro, Barranquilla, Venecia o Pasto. Formalmente se desboca, sus personajes ebrios deliran con la barahúnda. El profesor anda de cachondo por todos lados, hay reuniones clandestinas para hablar mal de Bolívar; la carroza está desaparecida: la busca el general Aipe para destruirla, los muchachitos que juegan a la guerrilla, el mismo profesor; y en las calles andan todos borrachos: putas, militares, viudas, clérigos y gobernantes. Aunque suene rimbombante, es magistral la manera como Evelio Rosero pone a carnavalear por las calles de Pasto a todos los personajes que ha tocado la novela en páginas anteriores. 

Hay un personaje femenino que despierta bajas pasiones a lo largo de la novela, así para los personajes como para los lectores y para el propio Rosero. Se Trata de Primavera Pinzón, la esposa del profesor Proceso; la amante del general Aipe; la que descubre la heroicidad de su propio marido luego de diez y seis años, cuando ya es tarde; la que mira desde un palco como las coces de un burro acaban con la vida de un orangután en pleno carnaval; la que enloquecía de pasión y odio al doctor Proceso: “Primavera Pinzón, los brazos en jarra, irremediablemente bella, pensaba el doctor, amarillecida a la luz de la chimenea, de pronto enrojecida, esfinge de pie, una pierna ligeramente adelantada, enardecida por los hombres, intempestivamente escalofriada en mitad de los demás ojos, sin saber qué hacer o qué decir, te dejabas adorar vestida de ñapanga (…)”. Para mi gusto uno de los personajes femeninos más entrañables de la literatura nacional. Para comprobar si era un asunto de apreciación personal, le pregunté a Evelio si había creado una mujer tan adorable y deseable como Primavera Pinzón. “Creo que no. Y todavía me hace padecer”. 

El hombre discreto 

Debo decir que la entrevista hecha a Rosero para este artículo fue por correo electrónico y no presencial. Lo prefiere así no por vanidad sino porque se engloba si está frente al entrevistador: “Me quedo mirando la cara del entrevistador, la historia de sus ojos y sus manos, y me pierdo en conjeturas, no puedo atender, podría hablar de todo el mundo y del mundo mismo, menos de mis obras, y mucho menos de mí”. 

Así es Evelio y su silencio mediático de tanto tiempo. Deslumbrante escritor desde su reconocida trilogía, Rosero lo ha hecho todo con el lenguaje: Cada obra suya, cada novela, cada cuento, tienen su sello personal, aunque formalmente cambie de acuerdo a las historias. Ganador de todos los concursos en los que ha participado, Evelio, que antes firmaba con sus dos nombres y dos apellidos: Evelio José Rosero Diago, estuvo oculto para la prensa hasta que ganó el premio Tusquets con Los ejércitos. En su obra siempre aparece la muerte, siempre la memoria, siempre el olvido, siempre la infancia, siempre el país. Como bien anota Paula Andrea Marín Colorado en su enjundioso ensayo La novelística de Rosero Diago: los abusos de la memoria: “Las novelas de Rosero resimbolizan el pasado y dan forma simbólica al malestar sentido por el individuo colombiano, a su ‘memoria herida’, resignifican la subjetividad y la posibilidad de configurarnos como individuos dignos”. 

Sin duda esta novela va a generar más polémica que las novelas de Vallejo; más que las versiones de sí mismos que escriben los secuestrados; más que ningún otro texto publicado en los últimos tiempos en Colombia. Otra vez estará Rafael Sañudo en la palestra. De nuevo saldrán socialistas, conservadores, militares, obispos e historiadores vindicando la imagen de Bolívar. Pero no debemos olvidar, pese a esta polémica, que la novela supera la historia, y que la obra literaria se sostiene más allá de la interpretación histórica. Con todo, muchos tomarán partido, y apoyarán o no esta versión de Sañudo, este redescrubrimiento que hace Rosero del gran historiador pastuso. 

“Sañudo es, sobre todo, un historiador veraz. Es objetivo. Es cierto que tiene sus propias y originales conclusiones sobre la expiación y otros temas filosóficos y morales, pero a la hora de discernir sobre la historia no hay nadie como él. No es un historiador medroso, no se dedica a excusar a Bolívar y a inventar un mito. Sigue paso a paso la historia. La inteligencia de un historiador se demuestra a la hora de la interpretación de esos pasos. Esa obra no ha sido calibrada todavía en su real dimensión, pero no vamos a esperar semejante justicia de parte de los señores de la Academia de Historia. Eso sería pedir peras al olmo.” 

Si El general en su laberinto levantó tanta inquina, sin tener de dónde, puesto que Gabo sólo humanizó el mito, lo puso a meditar largas horas en una bañera, lo pintó melancólico y a veces arrepentido. Si así fue, ¿qué podemos esperar de esta carroza con un Bolívar triunfante, jalada por doce niñas? 

Un polvorín.



Mujeres

sábado, enero 28, 2012

29. Sor Juana Inés de la Cruz. Nació en 1648, en un pueblito del valle de México. Desde pequeña mostró un gran interés por el estudio, por eso aprendió a leer y escribir desde los tres años de edad y más grandecita, cuando descubrió la biblioteca de su abuelo, se dedicó a leer y aprender todo cuanto podía, aunque por eso mismo recibiera muchos castigos. Cuenta la misma Sor Juana en sus textos, que ella se ponía un límite de tiempo para aprender algo y si no lo conseguía en ese plazo, se iba cortando el pelo pues “... para qué estar vestida de cabellos, una cabeza que está desnuda de noticias”... Su obra literaria comprende varias obras en prosa, cinco obras de teatro y más de doscientas piezas de poesía, entre las que se destacan los sonetos.

¡Nuestro Sur!

sábado, enero 28, 2012

Nicanor Parra, siempre… 

Nicanor Parra Sandoval (San Fabián, Provincia de Ñuble, Chile, 5 de Septiembre de 1914) es un poeta, matemático y físico chileno cuya obra ha tenido una profunda influencia en la literatura hispanoamericana. Es además considerado el creador de la antipoesía y en palabras de Harold Bloom “Parra es, incuestionablemente, uno de los mejores poetas de Occidente”. Además es el mayor de la Familia Parra, la cual ha sido un nicho de connotados artistas y músicos para la cultura chilena. En Diciembre de 2011, a los 97 años, fue galardonado con el Premio Cervantes por el conjunto de su obra. 

El poeta nació en el seno de una modesta familia en San Fabián de Alico, cerca de Chillán y desde pequeño alternó su residencia entre Santiago, Lautaro, Ancud y Chillán. Creció en un ambiente artístico, ya que su padre, Nicanor Parra, era profesor primario y músico, y su madre, Rosa Clara Sandoval Navarrete, “tejedora y modista de origen campesino, también tenía aficiones artísticas y solía cantar canciones folclóricas”. 

En 1927, ingresó en el Liceo de Hombres de Chillán, donde cursó hasta el quinto año de Humanidades y en 1932 partió a Santiago para terminar la educación secundaria en el Internado Nacional Barros Arana gracias a una beca de la Liga de Estudiantes Pobres. Ahí conoció a Jorge Millas, Luis Oyarzún y Carlos Pedraza, con los cuales tuvo gran afinidad artística. Posteriormente ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde estudió Matemáticas y Física. También tomó Ingeniería, Derecho e Inglés, pero pronto los abandonó. Financió la universidad desempeñándose como inspector del Internado Nacional Barros Arana. En ese colegio comenzó a publicar, junto a Millas y Pedraza, la Revista Nueva en 1935, donde apareció su primer anticuento, Gato en el camino. 

El primer libro que publicó fue Cancionero sin nombre ese mismo año de 1935. Allí “incorporó la figura métrica del romance, el desarrollo narrativo de los poemas y el hablante poético como personaje de los versos. Según la crítica especializada, el modelo de este poemario fue el Romancero gitano de Federico García Lorca, aunque ya existen elementos que prefiguran la antipoesía. La sintonía con el romance provino del conocimiento de la cultura tradicional campesina que lo rodeó desde niño”. 

Regresó a Chillán en 1937 para desempeñarse como profesor de matemáticas y física en el liceo donde había estudiado. Al año siguiente obtiene el Premio Municipal de Santiago por su contribución a la física y la matemática. 

En 1943 viaja a EUA a estudiar mecánica avanzada al medio en la Brown University, mediante una beca del Institute of International Education. Regresa en 1946 incorporándose a la Universidad de Chile como profesor titular de Mecánica Racional. En 1948 es nombrado Director Interino de la Escuela de Ingeniería de esa institución docente. En 1949 parte a Inglaterra gracias a la beca del Consejo Británico con la intención de estudiar cosmología en Oxford. Su paso por esos países, particularmente la inmersión en la vida cotidiana de dos sociedades desarrolladas, y su oposición a la poesía tradicional de Pablo Neruda, son fundamentales en la gestación de sus antipoemas. 

Vuelve a Chile en 1951, casado con Inga Palmen, de nacionalidad sueca. En los Anales de la Universidad de Chile aparece una selección de sus antipoemas. Luego, en 1952 realiza nuevos avances en la poesía no tradicional, montando junto a Enrique Lihn, Alejandro Jodorowsky y otros la poesía-mural quebrantahuesos, hecha con recortes de diarios. 

En 1954 aparece Poemas y Antipoemas, su segundo libro, que produjo un corte radical en la poesía chilena e hispanoamericana, y marcó la irrupción del modelo antipoético. El sistema antipoético incluye entre sus elementos un personaje antiheróico, humor, ironía, sarcasmo y un verso cuyo léxico y sintaxis no obedecen al modelo literario clásico, sino al lenguaje cotidiano. En su país, este nuevo estilo de poesía fue apoyado públicamente por el crítico literario Ignacio Valente, quien ha resultado ser uno de sus máximos divulgadores. 

¡Créanlo!

sábado, enero 28, 2012

  • 16,4 habitantes de Popayán, por cada 100 mil están contagiados con el virus. 
  • 19.363 quejas recibió la Superintendencia Financiera contra las entidades vigiladas entre Enero y Julio de este año. Hasta ahora se han resuelto 16.305. 
  • 2.500 bebés menores de un año mueren anualmente por el Síndrome de Muerte Infantil en EUA. Según la revista Pediatrics, el que los bebés duerman de lado o boca abajo aumenta el riesgo. 
  • 320.000 carros se vendieron en Colombia en el 2011. 
  • En los primeros 8 meses se vendieron 272.301 carros. 
  • 20 mil millones de dólares en ayuda contraterrorista facilitó EUA al Ejército pakistaní desde el 11 de Septiembre, día de los atentados a las torres. 

El Rincón del Poeta

sábado, enero 28, 2012


Graciela Bonisconti
Tomado de “La Iguana”

En este agónico momento
Convoco los recuerdos
Oscuridad y silencio…
Instantes conjurados por el secreto
de los ensueños

Y se esconden en los rincones
las huellas de tus caricias
Y ya no hay estrellas
Ni sol
Ni luna
Sólo un atisbo de congoja

Llega tu palabra con su magia
Y todo lo clausura y desdibuja
...para siempre...

Tercera Sinfonía de Gustav Mahler yOrquesta Filarmónica de Bogotá

viernes, enero 27, 2012

No. 5.931, Bogotá, Sábado 28 de Enero del 2012 

¿Y si no hubiera encontrado los libros? ¿Qué hubiera sido de mi vida? 
Rápale D´Angello 

Tercera Sinfonía de Gustav Mahler yOrquesta Filarmónica de Bogotá 

Bogotá. Con la Tercera Sinfonía de Gustav Mahler la Orquesta Filarmónica de Bogotá inicia su Temporada de Conciertos 2012 El conciertos se llevará a cabo hoy a las 4:00 p.m. en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional. La entrada a estos dos conciertos será gratuita. 

Hoy en el Hay Festival Cartagena 2012

viernes, enero 27, 2012

Por: Ileana Bolívar/ Bogotá. Hoy será la presentación Internacional de La carroza de Bolívar de Evelio Rosero, a cargo del periodista Gustavo Tatis, a las 5:30 p.m., en el Teatro Heredia Adolfo Mejía. 


Entrevista, Enrique Patiño

viernes, enero 27, 2012

El artista y su exposición fotográfica, ‘El Agua que Fluye’ 

Gota a gota, con Enrique Patiño 

Por: Ricardo Rondón Ch. “Soy yo, indefenso, real y conectado con el origen de todo lo que existe”: la premisa fluye del poeta gráfico, inmerso en el océano de sus elucubraciones y en una carta de navegación que avanza desde los tiempos de la infancia, cuando en su natal Santa Marta realizaba su primera comunión con el líquido vital, con un San Juan protector que es el amigo imaginario que todo niño abriga en el reino de sus fantasías. 

Enrique Patiño, consagrado periodista, escritor en ciernes, y fotógrafo revelación, nos invita, con su exposición, ‘El Agua que Fluye’ (que se inauguró anoche en el Hotel Lancaster, de Bogotá), a hacer una concesión íntima y reflexiva con ese recurso que se agota día a día en un planeta cada vez más atrofiado y demolido por la ignorancia y la mano depredadora del hombre. 

No se trata de proselitismo ecológico ni de una campaña mediática emergente para hacer hincapié en la crisis, sino de una propuesta conceptual, artística, de profundas lecturas, y en blanco y negro, que relaciona lo femenino con el agua en su contacto, como origen de vida y salvedad de la especie humana, y de todas las especies. 

Patiño, autor de ‘Sed’, su primera novela, nos pone al tanto, en sus palabras, de la intención y el contenido de su muestra fotográfica, donde el milagro del agua es esencia y protagonista: 

“No hay persona que no se transforme cuando entra en contacto con el agua. En la ducha, en el mar, en los ríos, la gente asume una actitud de contemplación reverencial o de súbito goce ante la presencia del elemento. Si somos agua por origen y por composición, si hemos definido el mundo y nuestro lenguaje a partir de sus términos, si ha determinado la agricultura y las ciudades, permitido la exploración y la conquista, provocado la muerte y permitido el surgimiento de nuevas especies, alterado los ciclos y determinado las migraciones, entonces ¿por qué no darle un sentido estético que nos involucre, nos comprometa con ella y nos recuerde que también somos gota, oleaje, inmersión, marea, agua, cuerpo de agua, isla, acantilado o río? 

El agua en esta exposición va más allá de un discurso político o ambientalista, de una consigna de conservación justificadamente alarmista o de una exaltación de sus virtudes. Es, por el contrario, una interpretación desde el ser humano de lo que es o significa su presencia. Nosotros como el agua. Nosotros de vuelta al líquido para rendirle una explícita reverencia y para entenderla de una forma distinta, esta vez no a partir del elemento que nos transforma sino del ser humano que transforma al elemento y es parte de él para interpretarlo con libertad”. 

Lo entrevistamos. 

- ¿Cuál es el agua en su estado más puro que conoces? 
- El agua de las profundidades del océano. 
- ¿La misma agua que te sorprendió cuando eras niño, desde la puerta de la tienda de tus padres, en Santa Marta? 
- Sí, con el sabor salobre y el brillo de la luna y el sol cuando caían en el crepúsculo. 
- ¿Sobra preguntarte que tu cómic de niño era ‘Acuaman’? 
- Entre muchos otros, sí, sin dejar por fuera a Kalimán, y a mi heroína Mafalda. 
- ¿Has sentido siempre ese temor que muchas personas tienen por el mar? 
- Lo respeto profundamente, como respeta uno a quien ama. 
- ¿Cuál es el mar más bello que conoces? 
- El del Caribe cubano y el de Ushuaia, en Argentina, que era tan frío que era imposible entrar, pero estaba lleno de vida. 
- ¿Y el más extraño? 
- El mar de Hamburgo, en Alemania: triste, gélido y ni siquiera melancólico. 
- ¿Existe el mar de los siete colores? 
- Yo he alcanzado a ver cinco, pero bajo la superficie hay mucho más de siete. 
- ¿Cuánto hace que practicas buceo? 
- Desde que una ola a los tres años me arrastró por la arena y un hermano mío me ayudó a hundirme en ella, sin miedo. 
- ¿Y qué es lo más sorprendente que has visto en las profundidades? 
- La soledad y el silencio que se sienten y que nos hacen entender que somos una gota en el océano. 
- ¿Y de esas criaturas fabulosas? 
- Alguna vez en el mar del Tayrona, cuando observé un pez volador que desplegó sus alas a pocos metros de donde yo estaba. Fue algo que me llenó de profunda emoción. También hace poco, cuando nadé con un león marino en Galápagos. 
- ¿Has corrido riesgos extremos por el agua? 
- Hasta ahora no porque he aprendido a entender los ciclos del agua, y sé cuando llegar a ella, o cuando retirarme. 
- Barba Jacob habla en uno de sus poemas, no se sí es Acuarimántima, de ‘las hablas de agua’. ¿Cómo son tus monólogos acuáticos? 
- Son momentos de creación, incluso cuando estoy lejos del mar, en Bogotá, siento que la única manera de generar alguna idea, es subir al igual que el líquido vital. 
- ¿Y has ido a contracorriente como el salmón? 
- Entre más pasan los años más me vuelvo terco, obstinado, y más quiero retornar al lugar de origen. 
- ¿De qué pozo nace la idea de esta exposición, ‘El Agua que Fluye’? 
- Nace de la relación que tiene el agua con lo femenino, y de cómo la mujer, el ser humano, puede representar el agua en todo lo que hace. 
- Adriana Lucía, Natalia Bedoya, Martina García, Alejandra Borrero, entre otras de tus invitadas a esta exposición, ¿obedecen a un proceso selectivo o fue un antojo desprevenido? 
- Fue un antojo de trabajar con ellas, porque son personas que, como el agua, fluyen, y gracias a ellas las imágenes se revelaron más poderosas. 
- ¿En el escenario fotográfico, llevabas un libreto a mano o todo fluyó deliberadamente? 
- Siempre había una idea previa, pero el agua no se deja moldear por nadie, así que el resultado final fue una sorpresa. 
- ¿Cuál es en tu parecer la foto más líquida de tu exposición? 
- Una que le hice a Natalia Bedoya, en la que está flotando totalmente relajada, como un alga a merced de la marea. 
- ¿Y la más poética? 
- Donde aparece Alejandra Borrero, que se llama ‘Ahogo’, que representa la angustia de quedarse sin agua, que es lo mismo que quedarse sin aire. 
- ¿Esta exposición va a ser itinerante, como las de FotoMuseo? 
- Esa es la idea, que siga creciendo y que involucre mucha más gente. 
- A propósito, ya tienes una novela entre manos con el tema del agua: ‘Sed’. ¿Cuando va a estar en manos de los lectores? 
- Esperemos que pronto: parafraseando a Luigi Pirandello, estoy en busca de editor. 
- ¿Esa es la sed que por estos días más te acosa? 
- Totalmente, la sed de seguir contando historias, ya sea con una cámara o con palabras. 
- Si ahora mismo te digo, ‘pinta la sed’, ¿qué harías? 
- Pintaría un escenario en el que todos los actores se olvidan del parlamento por buscar un vaso de agua, y calmar lo único que les importa. 
- ¿Qué calma tu sed? 
- Volver a las aguas tranquilas de mi hogar. 
- Que no son las mismas ‘aguas mansas’, ¿verdad? 
- De las ‘aguas mansas’ sí es necesario librarnos, porque al final se estanca y estanca toda la vida que hay en ellas. 
- ¿Todavía te pegas al grifo como cuando eras niño? 
- Sí, pero hay un placer aún mayor, que es cuando me baño bajo el sol con la manguera. 
- ¿Quién eres bajo la ducha? 
- Soy yo, indefenso, real y conectado con el origen de todo lo que existe. 
- ¿No has sentido la sombra siniestra de ‘Psicosis’ (Alfred Hitchcock)? 
- La he sentido, como también la aleta amenazante de ‘Tiburón’, que me ahuyentó del mar casi por tres años. 
- ¿Qué es una gota de agua, Enrique? 
- Somos nosotros en este mundo, pero nos creemos y contaminamos tanto, que más parecemos una mancha de petróleo. 
- ¿Cuándo fue la última vez que te tragaste tus lágrimas? 
- Cada sueño frustrado es una lágrima tragada, y de esas he bebido muchas, pero me las seco y sigo avanzando. 
- ¿Cuántas veces te ha tocado decir, ‘de esta agua no beberé’? 
- Muchas veces, más de las que quisiera, pero de vez en cuando tomo algún sorbo. 
- ¿Y te has ahogado en un vaso de agua? 
- Sí, pero alguna salvavidas ha estado presta a mi rescate. 
- ¿Agua que no has de beber, déjala correr?... 
- Definitivamente, siempre hay una agua más refrescante. 

Hoy nos acordaremos de…

viernes, enero 27, 2012

…Michel Eyquem de Montaigne, ensayista y filósofo francés quien nace en 1533. En 1869 fallece Alphonse de Lamartine, poeta y estadista francés; en 1882 nace José Vasconcelos, pensador y político mexicano; en 1917 muere Pedro Bonifacio Palacios, “Almafuerte”, poeta argentino; en 1930 fallece Juan Aberle, compositor salvadoreño; en 1935 muere Fernando Fader, pintor impresionista; en 1977 fallece el historiador argentino José Luis Romero; y en 1981 muere el escritor Álvaro Cunqueiro. 

Muchas mujeres valientes estarán en Libros & Letras

viernes, enero 27, 2012

El historiador Arturo Aparicio publicará una nota sobre la india Catalina en la edición especial sobre mujeres, la No. 86 de la revista Libros & Letras. Serán 80 páginas con las más importantes poetas, narradoras, dramaturgas, historiadoras, cuentistas, reseñadoras, antropólogas, cinematografistas, pintoras, analistas. Recibimos sus notas periodísticas y su pauta publicitaria hasta el 15 de Febrero. 

Para esta edición esperamos sus respuestas a la siguiente pregunta: ¿Qué personaje femenino de la literatura más recuerda? 

Invitados a la Feria del Libro de Bucaramanga

viernes, enero 27, 2012

Por: Ricardo Jaramillo/ Bucaramanga/ Colombia. Con Colombia como país invitado y con el tema central de “Patrimonio”, la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) continúa con los detalles de preparación de la décima versión de la Feria del Libro de Bucaramanga, Ulibro 2012, el evento literario y cultural más importante de Santander, que se realizará del 27 de Agosto al 1 de Septiembre. 

“En 2012 Ulibro tendrá invitados especiales y franjas nuevas, consideradas como espacios ideales para lograr una cita con la literatura, las artes y los escritores”, manifestó su directora, Karen Patricia Vásquez López. Como novedad se institucionalizará la Velada de Poesía, a la cual ya confirmaron los escritores Samuel Jaramillo, poeta bogotano quien ha ganado premios nacionales y publicado seis volúmenes de su obra y Gustavo Adolfo Garcés, Premio Nacional de Poesía Colcultura. El rock será otro invitado en Ulibro 2012. “En esta oportunidad dos grandes maestros, promotores e impulsores del rock en Colombia se sentarán a dialogar sobre los años dorados de éste género musical, que ha marcado generaciones y que sido una influencia significativa de importantes artistas nacionales”, agregó. Ellos son Camilo Pombo, director de programas radiales, mánager de artistas nacionales y actual productor de programas en la emisora de Internet HJCK, y Manolo Bellón, locutor, presentador musical colombiano, director de emisoras juveniles y de adultos y escritor de libros como: The Beatles: La Historia (2003) y El ABC del rock (2007). 

 
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