XI Premio Nacional de Literatura Libros y Letras

Nueve hombres y una mujer nominados en el 2014 para el XI Premio Nacional de Literatura, el ganador es escogido por votaci...

El más reciente libro de Juan Camilo Rincón sobre Borges

El escritor colombiano Juan Camilo Rincón acaba de publicar su más reciente libro dedicado a Borges, en el que aborda la relaci...

Entrevista, Enrique González Villa

La Filbo es un evento que convoca multitudes y cuyo único halo de espectacularidad es el pensamiento

Revista Libros y Letras, Edición 90

Especial Feria del libro de Bogotá 2013. Además entrevistas, novedades literarias y mucho más...

10 escritores famosos que fueron rechazados antes de triunfar

domingo, octubre 19, 2014

No. 6.856, Bogotá, Lunes 20 de Octubre de 2014

10 escritores famosos que fueron rechazados antes de triunfar


Tomado de http://www.iberlibro.com/ ¿Alguna vez os han rechazado una obra? ¿Alguien dice que no valéis para escribir? ¡No os desaniméis! Si hace unos meses os hablamos de las malas críticas que recibieron algunos clásicos de la literatura, aquí tenéis diez rechazos sonados que deberían subiros la moral.the-great-gatsby

1. Un editor dijo una vez a Scott Fitzgerald: “Tendrías un libro decente si prescindieras del personaje de Gatsby”, en referencia a su obra más exitosa, El gran Gatsby.

2. C. S. Lewis, autor de Las crónicas de Narnia y Cartas del Diablo a su sobrino, obtuvo más de 800 negativas antes de vender un solo escrito.

3. Rebelión en la granja, una sátira contra la corrupción política escrita por George Orwell, fue rechazada con el siguiente comentario: “Es imposible vender historias de animales en Estados Unidos”.

4. El diario de Ana Frank recibió esta respuesta de una editorial: “Esta chica no tiene una percepción ni sentimiento especial que eleve este libro por encima del nivel de la curiosidad”.

5. Rudyard Kipling, autor de El Libro de la Selva, fue rechazado por el San Francisco Examiner con esta nota: “Lo siento, Sr. Kipling, pero sencillamente no sabe usted usar el inglés”. Sin embargo, no tardaría mucho tiempo en convertirse en el primer británico en ganar el Premio Nobel de Literatura, y continúa siendo el escritor más joven en haberlo logrado.

6. Cuando J. K. Rowling envió el manuscrito Harry Potter y la piedra filosofal a 12 editoriales, sólo recibió negativas. Finalmente, la hija de ocho años del presidente de Bloomsbury convenció a su padre para que lo editara.

7. La editorial con la que se topó Marcel Proust fue tan coloquial como hiriente respecto a su gran obra, En busca del tiempo perdido: “Mi querido amigo, puede que esté muerto de cuello para arriba, pero aún así no veo por qué un tío puede necesitar 30 páginas para describir cómo cambia de postura en la cama antes de dormir”. El escritor francés llegó hasta el punto de pagar de su bolsillo a una editorial para ver publicada su obra.carrie

8. Agatha Christie pasó cuatro largos años suplicando a las editoriales para que publicaran alguna de sus novelas. Hoy, se estima que se han vendido ya más de cuatro mil millones de copias de sus 79 libros, una cifra sólo equiparable a Shakespeare.

9. Stephen King destruyó su primera novela larga tras verla rechazada, y sólo pudo empezar a publicar a partir de la cuarta, Carrie, que tampoco estuvo exenta de negativas. La más llamativa fue esta: “No estamos interesados en ciencia ficción que tenga que ver con utopías negativas. No venden”.

10. El espía que surgió del frío fue la primera novela de John le Carré. Un editor le envió el manuscrito a un compañero con el siguiente mensaje: “Te presento a le Carré. No tiene ningún futuro”. Sin embargo, la prolífica obra del escritor inglés parece demostrar lo contrario.

Así que a menudo el problema para lograr reconocimiento no reside en la falta de talento del escritor, sino en el dudoso criterio de los editores. Por eso, ¡confiad en vuestro trabajo y perseverad!

La comunicación oral Claves para realizar buenas presentaciones

domingo, octubre 19, 2014

La comunicación oral
Claves para realizar buenas presentaciones

Autor: Sergio Luján M. (Ecoe). ¿Por qué son un desastre la mayoría de las presentaciones? Principalmente porque estamos acostumbrados a repetir lo que vemos, vemos decenas de presentaciones con un mismo estilo y pensamos que ése es el estilo que se tiene que emplear. Pero no es así, hay alternativas.

Ya seas estudiante o docente; vayas a realizar una presentación científica en un congreso, un proyecto a tu superior o una presentación comercial a tus clientes, lo esencial es que los consejos que se indican a lo largo de este libro te hagan pensar, que razones tú mismo el sentido de cada uno y que los apliques cuando creas que sea conveniente. El único consejo que siempre es cierto es “ensaya, ensaya y ensaya”.

Este libro es un manual de ayuda fácil y ameno de leer. Contiene un conjunto de explicaciones breves y claras en las que se habla de “tú a tú” para que haya una interrelación directa entre el autor y el lector. Su organización en pequeños capítulos independientes permite que sea leído de forma secuencial desde el principio seleccionando aquellos capítulos que sean necesarios para resolver alguna duda concreta.

El cine como una forma de escritura

domingo, octubre 19, 2014

Tomado de Página 12/ Buenos Aires. En las librerías porteñas coinciden dos volúmenes imprescindibles para los cinéfilos: Bresson por Bresson, recopilación de entrevistas al gran autor de Mouchette, y El cine del diablo, un ensayo de Jean Epstein celebrado por Jacques Rancière.

Por esas casualidades de la errática edición de libros sobre cine en nuestro país, dos volúmenes con el nombre de sendos realizadores franceses en sus portadas –uno de ellos un maestro indiscutido y canonizado, el otro un cineasta hoy algo olvidado por las mayorías cinéfilas– vieron la luz de las librerías con apenas algunas semanas de diferencia. Una más que excelente noticia en un mercado –el de las ediciones dedicadas al séptimo arte– cada vez más empequeñecido, relegado en gran medida a las editoriales independientes y, en algunos casos, artesanales. Un dato a favor de las ediciones locales de Bresson por Bresson, libro que compila una gran cantidad de entrevistas al insigne director de Un condenado a muerte se escapa, Mouchette y el dinero, y El cine del diablo, ensayo filosófico firmado por Jean Epstein y publicado originalmente en francés en 1947, es que se trata de ediciones muy cuidadas, tanto en diseño como estilo tipográfico, y que además cuentan con excelentes traducciones al español, tarea nada sencilla, particularmente en el segundo de los títulos.

Editado por El Cuenco de Plata, la editorial dirigida por el escritor Edgardo Russo, Bresson por Bresson es una cantera inextinguible de pensamiento bressoniano, ideal para ser acompañada por un visionado de toda su filmografía, aunque esto no sea algo excluyente. Lo de cantera no es casual: al tratarse de un digesto de entrevistas realizadas a lo largo de su extensa carrera por periodistas y críticos de cine de diversas extracciones y tendencias (del Godard cahierista a un anónimo cronista de Unifrance), el libro no ofrece respuestas rápidas a las preguntas que todo iniciado en el mundo del realizador tiende a hacerse, y debe, en cambio, leerse como quien horada una mina en busca de material precioso. Esas gemas surgen aquí y allá, súbitamente, cuando el lector menos las espera, y las 300 páginas del libro las ofrecen en cantidad. Al mismo tiempo, al tratarse en varios casos de entrevistas cercanas temporalmente –el volumen está ordenado cronológicamente, comenzando por su debut con el cortometraje Los asuntos públicos (1934) y cerrando con El dinero (1983), su canto de cisne–, existe cierta repetición de ideas y conceptos, aunque esto nunca se transforma en algo molesto durante la lectura. Es gracias a esa estricta cronología que el libro permite observar cómo el pensamiento de Bresson –su estética y ética cinematográficas, indisolubles e indiscernibles– va desarrollándose y evolucionando.

Uno de los aspectos más llamativos de su cine (o, al menos, algo que surge espontáneamente al acercarse por primera vez a una de sus películas) es la cuestión de la dirección actoral de sus protagonistas, en su mayoría no profesionales, del particular tono en el cual estos actores y actrices (él prefería llamarlos modelos) se mueven y, fundamentalmente, hablan en sus obras. “Hay actores maravillosos que admiro en el teatro. (...) Pero creo en el lenguaje muy particular del cine, creo que el cine tiene un lenguaje propio, medios propios, y que no debe buscar expresarse por medios que son los del teatro (mímica, efectos de voz, gestos, etcétera)”, responde en una entrevista de Cahiers du Cinéma a propósito de Un condenado a muerte se escapa. Unas páginas después, acerca de la dicción supuestamente “monocorde” –palabra textual del entrevistador– de sus protagonistas, Bresson responde que esa dicción “no es monocorde, es verdadera, quiero decir: justa”.

Tal vez el núcleo teórico y práctico (“primero trabajo, luego reflexiono”) de todas estas cuestiones, que se relacionan fuertemente con sus ideas de puesta en escena, no sean otra cosa que corolarios de uno de los leitmotiv creativos en toda su filmografía: el cinematógrafo –como insistía en llamarlo– es algo bien distinto del cine, al que solía relacionar con la idea de teatro filmado, de reproducción de otro arte, el que se desarrolla sobre las tablas. “El cine no es un espectáculo, es una escritura.” El cineasta confiesa en varias de las entrevistas incluidas en Bresson por Bresson no ver casi películas de otros realizadores. “Vi La pasión de Juana de Arco (el film mudo de Carl Dreyer) hace dos años. En ese momento el malestar fue muy grande. Entiendo que en su época ese film haya producido una pequeña revolución, pero ahora no veo en los actores más que horribles payasadas, muecas espantosas que me hacen huir”, confiesa en 1957, cinco años antes de embarcarse en su propia –y muy diferente– versión del interrogatorio, calvario y muerte de la famosa guerrera y mística francesa.

“¿Le gustan los films de Mizoguchi?”, le preguntan en otro reportaje. “Solamente vi uno, cuyo título no recuerdo. Me gustó. Ese japonés tiene cierto sentido del cinematógrafo, indefinido, extraño (...) fuera de toda fabricación y de toda convención.” Bresson, como otro director japonés de apellido Ozu, sólo utilizaba lentes de 50 mm durante el rodaje. La elección de una técnica o un procedimiento por sobre otros no es producto del capricho, mucho menos de la tozudez, sino de una forma de mirar el cine, el mundo y el alma humana. “Cambiar en todo momento de objetivo sería como cambiar de anteojos.” Cineasta encarecidamente enamorado de la imagen cinematográfica de objetos, rostros y manos, la de Bresson es también una obra profundamente espiritual. En 1971 un periodista de Le Monde le preguntó si era creyente. Su respuesta: “Sí. Los no creyentes no me molestan. (...). En cambio, el clero impregnado de materialismo me molesta”.

El cine del diablo (Editorial Cactus) pertenece a otra raza, aunque su lectura es igualmente estimulante y reveladora. Jean Epstein es conocido hoy en día casi exclusivamente por su film experimental La caída de la casa Usher, que contó con la participación de Luis Buñuel en el rol de asistente y de Abel Gance en un papel secundario del reparto. Pero títulos como Coeur fidèle (1923), Mauprat (1926) o Finis terrae (1929) –recientemente editados en Francia, en versiones restauradas, en un bello coffret de DVD– lo confirman como una de las voces más inteligentes y sensibles del cine francés de los años ’20 y ’30. En paralelo a su carrera como metteur en scène, Epstein dedicó más de un esfuerzo a la reflexión y escritura sobre el cine, un arte del cual se pregunta si no pertenece a un linaje “antidogmático, revolucionario y libertario, en una palabra, diabólico”. Metáfora que puede llevar a confusión a aquel que juzgue el contenido del libro por la portada, el Diablo no es, para el autor, el origen de todos los males sino, muy por el contrario, el máximo responsable de todo aquello que hace mover a la raza humana: investigar, crear, reflexionar, inventar.

En el primer capítulo, cuyo sugestivo título es “Acusación”, plantea la posibilidad de que el aparato cinematográfico consiga el mismo estatus de instrumento para el descubrimiento y el progreso del pensamiento que el telescopio o el microscopio. En ese sentido, puede advertirse desde los primeros párrafos un rechazo a la idea del cine (de los films) como ilustración de obras preconcebidas o bien como la sumatoria de artes ya establecidas y legitimadas: la idea del “séptimo arte” acuñada por Ricciotto Canudo. Es allí donde el pensamiento de Epstein se acerca, hasta casi yuxtaponerse, al de Bresson. Unas cien páginas más tarde, casi cerrando el libro, afirma que “al frecuentar las salas de cine, el público desaprende a leer y a pensar como lee o escribe, pero se habitúa a mirar y a pensar como ve”. Antes, en un párrafo que anticipa en varias décadas ciertas ideas incluidas en los dos famosos tomos sobre cine del filósofo Gilles Deleuze, el cineasta afirma que “en la historia del desarrollo intelectual de la humanidad”, la mayor importancia de la invención del cinematógrafo será “conducir el espíritu a modificar profundamente sus nociones fundamentales de forma y de movimiento, de espacio y de tiempo”.

El de Epstein es un libro breve e intenso, que dispara dos o tres conceptos por página con una claridad e intensidad que puede hacer sonrojar a aquel lector acostumbrado a leer o escribir textos más académicos. Sin jerga de por medio, sin necesidad alguna de tirar una estantería de autores en la cabeza del lector, El cine del diablo piensa al mundo y al ser humano a partir del invento de los hermanos Lumière y Edison. No es, entonces, un libro de cine sino sobre el cine. Tal vez el futuro, que ya llegó (han transcurrido 67 años desde su publicación), no le ha dado la razón a Epstein en algunas de sus proposiciones. Pero muchas de ellas –como lo celebró Jacques Rancière, el primero en redescubrir sus textos– siguen siendo tan válidas hoy como en el momento de la escritura: “Si en lugar de pretender imitar los procedimientos literarios, el film se hubiese ejercitado en emplear los encadenamientos del sueño y de la fantasía, habría podido constituir ya un sistema de expresión de una extrema sutilidad, de una extraordinaria potencia y de una rica originalidad”.

Leymen Pérez gana premio de poesía América Bobia

domingo, octubre 19, 2014

Tomado de Cuba Literaria/ La Habana. Por el texto “La muerte de los objetos”, el escritor Leymen Pérez García resultó merecedor del Premio de Poesía América Bobia 2014, certamen nacional convocado anualmente por Ediciones Vigía, en la ciudad de Matanzas.

Fueron otorgadas, además, una mención especial al poema “Daguerrotipo con pan de corteza dura”, de Caridad T. González Sánchez, así como menciones a: “Hojarascas de las formas”, de Erián Peña Pupo; “Liturgias y peregrinaciones”, de Camilo José Noa Rodríguez y “Como un teatro de la desmemoria”, de Luis Manuel Pérez Boitel.

En la sede de Vigía y tras recibir oficialmente el premio América Bobia 2014, Leymen Pérez realizó una lectura del poema galardonado, el cual, según confesó, fue escrito recientemente, “tras una depresión, una decepción ante la pérdida de valores en el ser humano”.

“Esta sensación me sobrevino en el Boulevard de Obispo; allí, en medio de su luminosidad, de sus comercios, de su cosmopolitismo, se presencian actos, conductas humanas reprochables, pobredumbres de nuestras almas. Es, por cierto, la primera vez que La Habana aparece como escenario en mi obra”.

“El poema, en el que pudiera destacar la concisión del lenguaje, el ritmo, establece un diálogo intertextual con la obra de Dostoievski, uno de mis escritores de cabecera, y forma parte de “Bisagras”, un libro que me encuentro preparando actualmente”.

Poeta y editor, Leymen Pérez García (Matanzas, 1976), ha publicado numerosos libros de poesía, entre los que se encuentran: Circo artesanal (2005), Hendiduras (2005), Corrientes coloniales (2007), Los altos reinos (2013) y El libro de Heráclito (2014). Ha recibido premios como el José Jacinto Milanés 2006, el Calendario 2006, la Beca de Creación Prometeo 2006 y 2009, y el de la revista La Gaceta de Cuba 2012.

El jurado de esta nueva edición del concurso América Bobia estuvo conformado por los poetas Hugo Hodelín Santana e Israel Domínguez, junto a la editora Gladys Mederos, quienes elogiaron la alta calidad de la mayoría de las obras presentadas.

Los resultados fueron dados a conocer como cierre de un espacio literario que se desarrolló en la propia sede de Vigía, que contó también con un recital poético de Hugo Hodelín e Israel Domíguez y con la presentación de una plaquette que recoge el poema “Zológico”, de Isván Álvarez Herrero, ganador del América Bobia el año anterior.

Lo asesoramos con sus libros

domingo, octubre 19, 2014

Libros y Letras cuenta actualmente con un sólido equipo de lectores profesionales, diseñadores, ilustradores, impresores, mercadotecnistas, diagramadores, etc. para apoyarlo en la producción y edición de sus libros. Escríbanos a culturalibrosyletras@gmail.com Este servicio lo prestamos únicamente en territorio colombiano.

Curiosidades literarias

domingo, octubre 19, 2014

  • Considerada la gran dama de las letras francesas, Marguerite Yourcenar alcanzó el éxito editorial con Memorias de Adriano, pero fue una gran desconocida hasta que abrió su pensamiento al periodista Matthieu Galey, en una serie de entrevistas que dieron como resultado el libro Con los ojos abiertos.

Abiertos concursos departamentales de cuento y de artes visuales

domingo, octubre 19, 2014

Por: Jaime Fernández/ Villavicencio/ Colombia. Auspiciados por la Gobernación y el Instituto de Cultura del Meta, los concursos “Gotas de tinta” y “Trazos de vida” se realizan este año en homenaje a la escritora llanera Silvia Aponte

Los tradicionales concursos departamentales de cuento y de artes visuales denominados “Gotas de tinta” y “Trazos de vida” respectivamente, se encuentran abiertos para que participen niños, jóvenes y adolescentes del Meta.

En artes visuales (dibujo y pintura), pueden participar niños y jóvenes entre uno y 18 años de edad; y en cuento, en categorías entre seis y 21 años de edad; quienes pueden aspirar a ganar tablets, portátiles, X-BOX y kits de materiales artísticos y libros.

Los concursos, que cuentan con el patrocinio de la Gobernación y del Instituto Departamental de Cultura del Meta, se realizan este año en homenaje a la vida y obra de nuestra escritora Silvia Aponte.

Para facilitar la masiva participación de la población infantil y juvenil, la Corporación Cultural Entreletras, entidad ejecutora de los concursos, realiza talleres y jornadas de difusión en instituciones educativas y bibliotecas públicas de diversos municipios del Departamento.

Las bases de los concursos se encuentran en la página web: www.culturameta.gov.co, y los trabajos se reciben en las oficinas del Instituto de Cultura del Meta, ubicadas en el complejo cultural y deportivo La Vorágine de Villavicencio.

Para tener en cuenta

domingo, octubre 19, 2014

  • Carretera. “Camino público ancho y espacioso” deriva del español “carreta”, formado por el término carro (del latín carrus, “carro”, el galo carros, “carro” y el indoerupeo krso- “carro”, que procede de kers-, “correr”) y el diminutivo –eta, “pequeña”.

Reanimarán vida cultural de la calle Heredia en Santiago de Cuba

domingo, octubre 19, 2014

Santiago de Cuba/ Tomado de Cubarte. La populosa calle Heredia, de esta ciudad, volverá a ser una activa arteria cultural gracias al proyecto de rehabilitación integral previsto por la Oficina del Conservador, en el ámbito del medio milenio de la fundación de la villa.

Con ese fin se han concebido acciones constructivas para rescatar características tradicionales de la arquitectura de la importante vía, con el mantenimiento de 14 inmuebles, reparación del pavimento y aceras, y pintura de las fachadas.

También se beneficiará el mobiliario urbano con la colocación de papeleras, carteles de identificación de las instituciones culturales y entidades que allí abren sus puertas, gráficas urbanas, mapas guías y otras.

La urbanista Gisela Mayo, directora y especialista de la Maqueta de la Ciudad, destacó a la AIN que se estudian variantes en cuanto al tránsito vehicular, con la intención de retomar las Noches Culturales que tanto gustan al público santiaguero.

De esa manera las diferentes manifestaciones del arte tomarán esa área con variadas propuestas como ferias de libros, espectáculos infantiles, teatro callejero y descargas musicales.

Esa calle debe su nombre al primer poeta romántico de América, José María Heredia, quien nació allí el 31 de diciembre de 1803 y cuya vivienda fue convertida en museo.

Gran admiración profesó José Martí por el llamado Cantor del Niágara y muestra de ello fue la respuesta a una solicitud recibida en 1889 de ayudar al rescate de la vieja casona colonial, donde llegó al mundo ese cubano que abrigó ideas libertarias.

Al pedido, Martí respondió de forma afirmativa y aseguró en la misiva: "¿Qué cubano no se sabe de memoria algunos de sus versos, ni por quién sino por él y por los hombres de sus ideas, tiene Cuba derecho al respeto universal?".

En la calle Heredia tienen su sede el Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Museo del Carnaval, la Biblioteca Elvira Cape, la Casa Municipal de la Cultura, el Patio de ARTEX, la Galería de Arte La Confronta, la Casa de la Trova Pepe Sánchez y la Librería La Escalera, entre otros.

Esa arteria es muy concurrida por turistas, que van en busca de obras de artesanía, de manos de sus propios creadores en diferentes puntos y locales abiertos con ese fin.

¿Qué se yo?

domingo, octubre 19, 2014

¿Qué poetisa le dedicó un poema a la higuera?
(Juana de Ibarborou). Ediciones B.

Escríbanos a…

domingo, octubre 19, 2014

Sus comentarios, reseñas, poemas, críticas envíelas a culturalibrosyletras@gmail.com

Entrevista, Camilla Läckberg

domingo, octubre 19, 2014

Camilla Läckberg: 
“Me he convertido en una verdadera hacedora de ficción criminal”

Es una de las estrellas de la novela negra nórdica. En 10 años, su saga Los crímenes de Fjällbacka ha vendido más de 12 millones de copias en el mundo.

Tomado de La Tercera/ Santiago. Es una postal perfecta de National Geographic, donde cada objeto del paisaje está en su lugar. Es Fjällbacka: un pueblo de pescadores de la costa oeste de Suecia. En ese lugar de sólo 1.000 habitantes se crió Camilla Läckberg (40).

De Fjällbacka salió a estudiar Economía a la ciudad de Gotemburgo. Luego se instaló en Estocolmo y obtuvo un puesto de gerenta en una empresa de comunicaciones.

Hasta que Camilla Läckberg decidió que Fjällbacka sería su puzzle y ella la encargada de mover las piezas. De crear historias para que la sangre se fundiera con la nieve. Incluyendo secretos familiares, la vida en provincia, el drama sicológico, y crímenes propiciados por la oscuridad que rápidamente se toma el día en ese lado de Europa.

“Tenía cinco años cuando escribí mi primera historia. Se titulaba Santa Claus y recuerdo que corría una gran cantidad de sangre”, cuenta Camilla Läckberg a La Tercera sobre sus primeros pasos en la literatura. “Uno de mis ídolos es Mario Vargas Llosa”, agrega. Sin saberlo del todo, la creadora de la exitosa saga Los crímenes de Fjällbacka, que ha vendido 12 millones de ejemplares, se uniría a la tradición de la novela policial nórdica, el último fenómeno de la industria editorial. Lista en la que brillan autores suecos como Henning Mankell, Stieg Larsson (Millennium), Åsa Larsson y la pareja Maj Sjöwall y Per Wahlöö.

“Parece que hay un suministro sin fin de los grandes escritores del crimen sueco. Una de las últimas estrellas del norte se llama Camilla Läckberg”, apuntó el diario británico The Guardian en 2009 ante la traducción de uno de sus libros.

Cambio de piel


Mientras trabajaba como gerenta, Camilla Läckberg recibió un regalo familiar: un curso de escritura creativa. Allí desarrolló la historia que se convertiría en su primera novela: La princesa de hielo. Publicada en 2003, con esas páginas comenzaría una carrera que la ha llevado por el mundo presentando los ocho títulos de la serie, que tiene como protagonistas al matrimonio conformado por la escritora Erica Falck y el policía Patrik Hedström.

Ahora llega a Chile Los vigilantes del faro por editorial Océano. Es el séptimo ejemplar de la saga, donde la pareja está de vuelta luego del posnatal que les permitió cuidar a los gemelos, nacidos después de su primer hijo. Fjällbacka no está en calma. Menos sus alrededores.

“Sólo cuando colocó las manos en el volante se dio cuenta de que las tenía ensangrentadas”. Así parte Los vigilantes del faro, título que hace referencia al faro abandonado de la isla de Gråskär, también conocida como “La isla de los espíritus”. Hasta ese lugar llegan desde Estocolmo Annie Wester junto a su hijo Sam.

La torre y sus alrededores son propiedad de la familia de Annie, quien fue compañera de colegio de Erica Falck. Con los días llega a Fjällbacka, Mats Sverin, ex pareja de Annie. Un día, Mats aparece muerto de un tiro en la cabeza.

¿Siempre quiso ser escritora de novelas policiales?

Me he convertido en una verdadera hacedora de ficción criminal desde que mi padre me introdujo en el mundo mágico de la literatura. Quería ser escritora, pero pensaba que era un sueño inalcanzable. Cuando niña mientras mis amigos en la escuela hablaban de estrellas del pop durante los recreos, yo me refería a páginas de los libros de Agatha Christie.

¿Cómo creó la serie Fjällbacka?


Todo comenzó cuando mi familia me regaló un curso de cómo escribir una novela negra. Me dijeron que escribiera sobre algo que yo supiera. Así que elegí basar mi historia en mi ciudad natal, Fjällbacka. Fue durante este curso y después de este consejo, que empecé a escribir el manuscrito de mi primera novela. Después desarrollé los personajes principales.

¿Cree que fue importante la popularidad de Stieg Larsson para dar a conocer otros autores suecos en el mundo?

Sin duda ayudó a poner a los escritores de Suecia en el mapa. Y ya que los países nórdicos tienen muchos escritores brillantes en el género de novela negra, los lectores curiosos pronto descubrieron que teníamos mucho más que ofrecer. Es una sensación increíble poder obtener un libro, que ha escrito un colega, al otro lado del mundo.

¿Pensó que se convertiría en una autora bestseller?

No, en absoluto. Mi objetivo sólo era conseguir publicar mi primer libro. Para ser honesta, nunca pensé que podía hacer una carrera siendo escritora. Menos que se transformaría en mi verdadera profesión. Cuando La princesa de hielo llegó a las librerías sentía que todo era muy irreal. Mi éxito es una ventaja y estoy muy agradecida de poder hacer lo que me gusta.

¿Escribe un nuevo libro?


Ahora estoy haciendo las últimas correcciones de mi novena novela de la serie. Se llamará The lion tamer y será lanzado en noviembre en Suecia. Es el manuscrito que me he demorado más tiempo en escribir y estoy muy entusiasmada con el resultado.

 
  • Seguidores en NetworkedBlogs

  • Seguidores

  • Seguidores vía facebook