Entrevista con Felipe Lozano, director de Tejiendo versos

No. 7302 Bogotá, Miércoles 27 de Enero de 2016 



Entrevista con Felipe Lozano
Director de Tejiendo versos




“En Tejiendo versos buscamos ofrecer esperanza a quienes quieren mostrar sus trabajos y no se han atrevido”



Felipe Lozano, director de Tejiendo versos
Felipe Lozano, director de Tejiendo versos


Fue la terquedad y la pasión por el arte y la cultura que el periodista colombiano Felipe Lozano se aventuró a crear este proyecto literario que empieza a ver sus frutos después de dos años.

www.tejiendoversos.com es hoy una realidad que nació pensada para una comunidad que tejía versos con el propósito de transformar las manifestaciones culturales en un acto poético: “Hemos mostrado que la poética puede estar en las artes plásticas, en la fotografía, en la música y en la vida misma. Hemos venido trabajando en ampliar este concepto e invitamos a las personas a que disfruten de la poética que se encuentra a su alrededor”, afirma Lozano. 

La meta es continuar Tejiendo versos en todas las regiones del país, por lo que Felipe y su equipo de colaboradores, iniciarán un viaje a otros lugares en busca de historias y personajes para descubrir y exaltar su cultura. 

-¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de su contacto con los libros?

-Es uno de los recuerdos más bonitos que tengo. Cuando yo era muy pequeño, mi papá solía leerme antes de que me fuera a dormir. De todas las historias que me leyó, tengo muy presente la de un joven tigre llamado Kator, quien quiere conquistar el viento, una montaña y el mar, a lo que su madre le dice en repetidas ocasiones: “Haz bien todo lo que pueden hacer los tigres y así serás feliz”. Ese relato lo leyó de uno de los libros de una colección llamada El mundo de los niños. Yo buscaba al día siguiente la historia que me había leído la noche anterior y leía las de otras noches, era un placer para mí. Ese fue mi primer acercamiento a los libros, que recuerde. 

-¿Cómo se involucra en el mundo cultural?

-Cuando estaba en el colegio tenía claro que me quería dedicar a la radio y entré a la universidad enfocado en esa meta. Quería hacer locuciones comerciales, presentar programas, conducir franjas musicales. En esa búsqueda por lograr lo que quería, encontré a una profesora, Rebeca Ulloa, quien me oyó hablar en clase y me propuso grabar locuciones para un proyecto de radio del Ministerio de Cultura: Radios Ciudadanas. Por ahí empecé y en el camino se me presentaron otras oportunidades y personas que me ayudarían a cambiar un poco el rumbo. El primero que me invitó a hacer investigación sobre temas culturales fue Diego Luis Martínez, mientras era director del Magazín 91.9 de Javeriana Estéreo. Cuando estuve como pasante en su programa, se mezcló mi pasión por la radio y el placer de investigar y divulgar temas culturales. Gracias a él y a la emisora, tuve la oportunidad de conocer escritores como Germán Espinosa, directores de teatro como Tino Fernández, músicos como Alfredo “Chocolate” Armenteros y periodistas como Jaime Andrés Monsalve y Juan Carlos Garay, y ese mundo me fue gustando más de lo que yo pensaba. O tal vez comencé a pensar que nunca me fue ajeno. Cuando me di cuenta, terminé presentando el programa con Diego Luis y me asignaron turnos para presentar jazz latino. Así comenzó mi trayectoria en el mundo cultural.

Felipe Lozano, director de Tejiendo versos
Felipe Lozano, director de Tejiendo versos


-¿El periodismo le ha brindado más satisfacciones que preocupaciones?

-El periodismo me ha dado innumerables satisfacciones y me ha traído un sinfín de aprendizajes. Con muchas personas y en muchos medios de comunicación, puedo decir que fui feliz, lo cual siempre agradeceré. Creo que lo mejor de todo fue haber tenido maestros que hoy en día puedo decir que son mis amigos, como el periodista Miguel Camacho, Fernando Pava Camelo y el mismo Diego Luis Martínez. Si hablamos de preocupaciones, me quedan muchas sobre el ejercicio del periodismo en nuestro país. 

-¿Considera que se hace buen periodismo cultural en Colombia?

-Como todo, creo que hay casos muy buenos y otros que no. Por ejemplo, la radio y la televisión pública, las emisoras universitarias, algunas musicales y algunas plataformas en Internet están haciendo una muy buena labor. Aplaudo lo que hace la Radio Nacional de Colombia, Radiónica, Señal Colombia, Teleantioquia o Telecaribe. Se meten en los territorios, hablan con la gente, buscan historias, investigan, crean, presentan contenidos de alta calidad y todo lo hacen “con las uñas”, con pocos recursos humanos y económicos, lo cual es algo admirable, aunque no debería ser así. Ahí se hace un muy buen ejercicio periodístico. Por otro, hay muchos periodistas que han limitado el ejercicio del periodismo cultural a la elaboración de agendas y a copiar y pegar comunicados. No más. Y cuando se les propone investigar, entrevistar a un artista, visitar una comunidad, ir a una exposición o ver una obra de teatro para que hagan sus comentarios, aluden a la falta de tiempo y a la escasez de insumos para trabajar, lo cual comprendo en parte. Lo que me parece espantoso es cuando dicen: “Pero es que ese tema no es vendedor”. Con esa frase, el periodismo no solo pone una barrera enorme a muchos temas culturales, sino que edifica esa misma barrera para sus públicos, quienes terminan por ignorar muchas cosas. No sé si eso de “temas vendedores” hable del todo de lo que quiere el público. ¿Qué pasaría si los grandes medios de comunicación ofrecieran más contenidos, además del músico de moda, el exceso de realities, las eternas secciones de farándula (las cuales también hacen parte de la cultura, pero exageran), las telenovelas monotemáticas y las fotos escandalosas que se publican en redes sociales? ¿Por qué algunos periodistas de estos grandes medios, quienes están interesados en divulgar e investigar muchos temas culturales, deben rogar para que se les asigne un espacio? Ahí hay una falla grande. 

-¿Cómo nació Tejiendo versos?

-Hace dos años y medio estaba en el estudio de mi casa transcribiendo unos poemas que había escrito en un cuaderno. Cuando terminé, revisé Twitter y leí unas publicaciones muy bonitas de diferentes personas con profesiones y oficios di versos. Ninguno era un escritor reconocido ni nada por el estilo. Encontré mucha timidez en esas publicaciones y recordé los casos de varios amigos que no muestran lo que escriben por miedo a la crítica, básicamente, porque les digan que es feo o que no sirven para escribir, lo cual es transversal a cualquier persona que se manifieste a través del arte. Pensé en crear un blog, en principio, en el que invitaba a todo aquel que quisiera mostrar sus creaciones, bien fueran poemas, cuentos, fotografías o pinturas, solo por el placer de hacerlo, únicamente por disfrutar de la poética implícita en las cosas que nos rodean. Sería nuestro espacio, nuestro punto de encuentro en el que habría respeto y apoyo. No era necesario ser experto en nada, solo tener la sensibilidad para manifestarnos de la forma más bella que consideráramos, contar con el ánimo y el interés en narrar la vida. Pensé en una comunidad que tejía versos y eso era lo que buscaba. Así nació Tejiendo Versos, además con el ánimo de comenzar a cumplir una promesa que le hice a Fernando Bermúdez, un cuñado mío, quien falleció de cáncer hace cinco años. Le dije que publicaría mi segundo libro en su memoria. El libro tendrá que esperar otro poco, pero a cambio, Tejiendo Versos es un homenaje a él. 

-¿Qué dificultades ha tenido que superar para sacar adelante su proyecto?

-La primera dificultad radica en la palabra poesía. Creo que la gran mayoría de las personas, y es natural, la asocian únicamente a lo escrito. Pero hemos mostrado que la poética puede estar en las artes plásticas, en la fotografía, en la música y en la vida misma. Hemos venido trabajando en ampliar más el concepto e invitamos a las personas a que disfruten de la poética que se encuentra a su alrededor. La segunda es la divulgación más allá de la página misma. Ha sido duro, pero por fortuna hemos contado con el apoyo de varias personas en redes sociales y de varios medios de comunicación, entre ellos, ustedes. Y la tercera dificultad ha sido problemas con la tecnología, sobre todo con el cambio del blog a la nueva página. Que el correo se desvinculó, que la página se cayó, que el video no sube al canal de You Tube, que tal cosa muestra un error… Lo que suele suceder con muchas páginas, pero, por fortuna, en el equipo contamos con personas que saben cómo solucionarlo de la mejor manera. Yo me vuelvo un ocho. 

-¿Quiénes lo acompañan esta titánica labor? 

Gente que ama lo que hacemos, eso no lo dudo ni un instante, y a la que le agradezco siempre la compañía y sus aportes. Tenemos varios colaboradores, entre los que está Edgardo Machado, un vigilante vallecaucano que escribe poemas y hace obras de arte con material reciclado; Wendy Pinedo Uriana, más conocida como “Sakuragy”, indígena wayúu que nos colabora desde la Guajira; Paula Díaz, quien se desempeña en el campo de la salud y está en Medellín; Sandra Vélez y Mariana, mi hija, ellas están en Bogotá; y José Muñiz, quien nos ayudó a diseñar la nueva página. Los escritores Fernando Soto Aparicio y Luis Miguel Rivas también nos han acompañado y apoyado mucho, al igual que varios amigos y lectores en diferentes partes de Colombia y el mundo. Sin embargo, Tejiendo Versos no late a un solo corazón (el mío), sino a dos: Isabel Salas lidera conmigo la comunidad desde mediados del año pasado. Con ella planeamos la puesta en marcha de la nueva página, la organización de los contenidos y la elaboración de otros nuevos, la estrategia de redes sociales y de difusión en medios. Todo. Sin ella, nada de lo mostramos ahora se vería, eso es seguro. Y lo mejor es que ella también escribe y aporta cuentos y poemas maravillosos. Yo le digo que es mi escritora favorita.

Felipe Lozano, director de Tejiendo versos
Felipe Lozano, director de Tejiendo versos


-¿Cuál es el objetivo y qué ofrece Tejiendo Versos?

Ofrecemos una comunidad que ha ido creciendo en dos años y medio, que participa activamente, que le da la bienvenida a los que llegan y que no juzga a nada ni a nadie. Ofrecemos respeto por el género, la religión, la orientación sexual, la raza, las condiciones físicas y sociales: por la vida. En cuanto a los contenidos, bueno, tenemos varias cosas: publicamos cuentos, poemas, crónicas, recomendamos libros, grabamos narraciones y ofrecemos la descarga gratuita de un homenaje en audio que le rendimos a Fernando Soto Aparicio, entre otros. Estamos a la espera de quienes quieran publicar perfiles, entrevistas y producciones audiovisuales. Aquí vinimos a pasarla bien, a conocernos y a reconocernos, a vivir gracias a lo que todos hacemos. Ese es nuestro objetivo principal. 

-¿Cuáles son las proyecciones?

Desde la creación de Tejiendo Versos he querido recoger relatos y muestras artísticas que den cuenta de la vida de nuestros territorios nacionales, lo cual seguiremos fortaleciendo con Isabel. Además de los aportes que nos hace “Sakuragy”, tenemos comunidades indígenas interesadas en compartir sus literaturas con nosotros y viajaremos para tenerlas de primera mano. Nos interesa mucho, sobre todo, resaltar su oralidad. Viajaremos a otros lugares en busca de historias, exaltaremos el significado de muchos sitios y personas de nuestras ciudades y municipios. Comenzaremos por Bogotá y Cali, nuestros lugares de origen, y luego seguiremos por otras partes de Colombia. Hay un amigo, Antonio Ochoa, que está contactando personas en Uruguay y Brasil, lo cual nos puede abrir paso por territorios latinoamericanos. Queremos seguir brindando esperanza y felicidad por medio del arte, eso no tiene límites geográficos.


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