Fulgor de Manel Loureiro



La vida de Casandra es casi perfecta hasta el día en que sufre un extraño accidente de tráfico que la deja en coma. A las pocas semanas, y tras una recuperación milagrosa, Casandra descubre que todo su mundo ha cambiado por completo: alguien ha empezado a acechar su casa y a su familia, y además sufre una secuela inquietante que no puede controlar. 

Atrapada en una espiral de violencia y asesinatos a su pesar, perseguida por las autoridades y por algo más que no es capaz de entender, Casandra inicia una huida desesperada que se puede cobrar un precio enorme: su cordura y su alma. 

En FULGOR Manel Loureiro plantea un apasionante reto al lector: ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para salvar a los tuyos? ¿Qué sacrificarías de verdad? ¿Dónde están tus límites? 

Fulgor, un mundo más allá de lo que podemos ver 

No es casualidad que Manel Loureiro haya conseguido ser número uno en las listas de los libros más vendidos en Estados Unidos y Reino Unido. Si con El último pasajero se consolidó definitivamente como un autor de referencia para todos los lectores de intriga, terror y acción, con esta novela, a Manel Loureiro ya se le considera un maestro del género. 

Loureiro, al que han llegado a calificar como el Stephen King español, es un escritor que transita con extraordinaria solvencia por el siempre complicado camino de este género literario cuyos resortes domina a la perfección. 

A través de una narración de ritmo trepidante y tremendamente cinematográfico, Loureiro nos presenta una historia hipnótica y fascinante a partir del eterno enfrentamiento entre el bien y el mal. «El bien, el mal... ¿Quién marca la diferencia? ¿Donde están las líneas rojas que no se pueden cruzar? ¿Quién decide lo que está permitido o no? ¿Dios? ¿El hombre? ¿Cada uno de nosotros? La historia de la humanidad es la historia de la jungla y los depredadores que están más arriba se alimentan de los que están más abajo», se lee en Fulgor. Literatura de misterio, de intriga, de acción y terror, alta literatura que, sin ninguna duda, está llamada a convertirse en uno de los mayores éxitos de los últimos tiempos. 

El aura, un sello único y distintivo 

Manuel Loureiro nos conduce por la senda del misterio de la mano de su protagonista, Casandra Arlaz, que ingresará por derecho propio en la nómina de grandes personajes del género. Casandra es una brillante psiquiatra treintañera que tras un terrible accidente entra en un estado de coma del que, contra todo pronóstico médico, consigue salir sin saber que en aquel preciso momento «acababa de abrir la puerta a algo muchísimo más aterrador que la muerte». 

A partir de aquí la protagonista del FULGOR deberá convivir con la inquietante facultad de poder ver el aura - el fulgor - de quienes la rodean. «El aura es una mezcla del espíritu vital de una persona, de su estado anímico y de su energía. La fuerza que reside en su interior, por así decir». Cada aura es como un sello único y distintivo, escribe Loureiro para quien «todos los seres vivos tienen una cantidad concreta de energía vital dentro de sí mismos». 

Los Oscuros, la atracción del mal 

Pero la posibilidad de conocer el aura de la gente es algo como comprobará Casandra en su propia piel, también muy peligroso. Muchas de esas auras son aún más oscuras que el negro, tienen una ausencia total y absoluta de color, y pertenecen a seres oscuros y aterradores, señores de una oscuridad vieja, densa, profunda y poderosa. 

Así Manuel nos introduce a Los Oscuros en la novela, «son la encarnación de todo lo malo que está dentro del ser humano. Son personas que, dotadas de un don especial, han decidido usar esa capacidad para parasitar al resto de la raza humana y aprovecharse de ella, de la misma manera que una sanguijuela se alimenta de su presa. Son amorales, egoístas, ambiciosos y ven al resto del mundo como pedazos de carne a los que utilizar en su beneficio.» 

Son precisamente los Oscuros responsables de una serie de terribles muertes cuyo denominador común es un misterioso símbolo, una onda de infinito o una banda de Moebius, del que nace, como si del rastro de un zarpazo se tratase, una cruz de dos brazos con las puntas terminadas en flecha. «Es su sello, su bandera». Y es Casandra la única que parece ser capaz de saber que ese símbolo está presente en todas las escenas de crímenes, muertes violentas o fatales accidentes. 

¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por los tuyos? 

Víctima y culpable a un tiempo, Casandra está casada con Daniel, el inspector de policía que investiga las misteriosas muertes que se vienen produciendo desde que su mujer tuvo el accidente que la llevó a entrar en coma. 
El matrimonio de Casandra y Daniel atraviesa por una crisis de pareja, pero está bendecido con un hijo, Martín, de tan sólo cinco años, al que sus padres quieren apasionadamente. Martín es el contrapunto de bondad e inocencia frente al mundo oscuro y cruel que Casandra descubre al mismo tiempo que su don para poder contemplar el aura, el fulgor de la gente. 

Pero tanto Daniel como Martín se verán arrastrados al mismo torbellino en el que la vida ha colocado a Casandra, esa montaña rusa tan difícil de manejar en que se ha convertido su mundo, y ésta deberá dar respuesta a una terrible pregunta que nadie debería verse obligado a plantearse: ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar para defender a los suyos? 

En el epicentro de una terrorífica pesadilla kafkiana magistralmente trazada por Manel Loureiro, Casandra es víctima de una doble persecución, la de sus enemigos y la de la propia policía que la considera culpable de varias muertes. Pero pronto descubrirá que tiene en el Fulgor, como mecanismo de autodefensa, su único aliado. Aunque tal vez no sea el único. 

El mito de Casandra 

Un enigmático personaje, Logan Dawson, un norteamericano con una docena de asesinatos a sus espaladas, diagnosticado de esquizofrenia paranoide le recuerda a Casandra algo que puede explicar mucho de lo que le está sucediendo: el origen de su nombre. 

«En la mitología griega, Casandra era hija de los reyes de Troya. Un día se transformó en amante del dios Apolo, pero al cabo de un tiempo se aburrió de él y lo rechazó. Los dioses tenían la mala costumbre de encajar muy mal los desplantes de los humanos, así que, furioso, maldijo a Casandra dándole el don de la profecía, de forma que podría ver el futuro, pero con la condición de que jamás nadie la creería de forma que todo el mundo la tomase por loca cada vez que anunciase alguna predicción». Ese es el terrible dilema de Casandra, puede ver el peligro que acecha, pero es inútil porque nadie la va a creer. 

La vida es escurridiza y aleatoria... 

Pero la ayuda de Dawson está condicionada puesto que está ingresado, desde el día en que Casandra sufre el accidente, en el mismo centro en el que trabaja la psiquiatra, el Centro de Internamiento Permanente de Pacientes de Tratamiento Especial o CIPPTE, conocido como "El Trastero", una clínica psiquiátrica en la que «se acumulan los enfermos mentales más peligrosos del país, aquellos que no tenían cabida en ningún otro centro de salud mental por su extrema peligrosidad. El fondo del cajón del sistema de salud mental. Una cárcel en todos los aspectos, menos en el nombre. Allí se iba a desaparecer». 

Perseguida y acosada, sin poder contar la verdad porque todo el mundo la tomaría por loca, Casandra se encuentra en mitad de una carrera contrarreloj en la que, para ganar el premio de su propia existencia, descubrirá que deberá pagar un tremendo precio, un precio que, a pesar de todo, tal vez no pueda pagar. 

Una historia perfectamente estructurada en la que vamos descubriendo la evolución de la compleja trama sin necesidad de que el autor vaya añadiendo subterfugios paralelos que pudieran distraer la atención de quien se siente, en todo momento, absorbido por la acción. Una intriga constante que mantiene al lector en un estado de alerta permanente y que asciende en un imparable y subyugante crescendo hasta llegar a un final tan inesperado como espectacular que difícilmente desaparecerá de la memoria de quienes se sumerjan en las páginas de FULGOR.


Manel Loureiro
Manel Loureiro


Manel Loureiro (Pontevedra, 1975) es un escritor y abogado que además ha trabajado como presentador en la Televisión de Galicia y más tarde como guionista de diversos proyectos. En la actualidad colabora con los periódicos Abc y El Mundo. Asimismo es colaborador habitual de la Cadena Ser. Su primera novela, Apocalipsis Z. El principio del fin, un thriller de terror, comenzó como un blog en Internet que escribía en sus ratos libres. Debido al gran éxito que alcanzó (tuvo más de un millón y medio de lectores on line y se transformó en un fenómeno viral), fue publicado en 2007, convirtiéndose automáticamente en un bestseller. Sus dos siguientes novelas, Los días oscuros y La ira de los justos, continuación de la primera novela, también han sido un éxito de ventas no solo en España, sino en otros muchos países del mundo. Además Manel es uno de los pocos autores españoles contemporáneos que ha conseguido situar sus novelas en la lista de los más vendidos de Estados Unidos. Con El último pasajero (Planeta, 2013), Manel Loureiro se consolidó definitivamente como un autor de referencia para los lectores de intriga, terror y acción de todo el mundo. Sus libros han sido traducidos a más de quince idiomas y publicados en cerca de una treintena de países.



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