Entrevista. Gustavo Álvarez, El Resucitado

No. 7377 Bogotá, Lunes 11 de Abril de 2016 

Gustavo Álvarez Gardeazábal
Gustavo Álvarez Gardeazábal


Entrevista. Gustavo Álvarez, El Resucitado 

La misa no ha terminado porque sigue El Resucitado 


Po: Jorge Consuegra (Libros y Letras) 

- ¿Con El resucitado vuelve el tema de la religión? 

- Es un tema recurrente, visto a lo largo de mi ya extensa vida literaria. El bazar de los Idiotas, donde 2 idiotas hacen milagros masturbándose, inició esa temática. El Divino, donde se enfrentan por la popularidad (en 1985) el milagroso Divino Ecce Homo de Ricaurte seguido por miles de fieles a lo largo de la historia de ese pueblo y Mauro Quintero, el Divino mafioso que también hace milagros con su plata en el pueblo donde nació. Después vino La misa ha terminado, que por tratar un tema vedado, el del homosexualismo de los curas, fue clasificada como escandalosa sin revisar su calidad literaria y ahora esta, El Resucitado, que sin pretensiones literarias de ninguna clase hace una revisión novelística del dogma de la resurrección de Cristo 

- ¿Por qué insiste ello? 

- Porque siempre he creído que la iglesia católica y sus creencias y actitudes tienen mucho que ver con todo lo que nos ha pasado en la vida colombiana y si yo, con mi agudeza puedo revisarlo, me siento cumpliendo casi que con el deber de ser un novelista de la dura realidad nacional. Sin embargo Soad Louis Lakka dijo en una crítica publicada estos días que yo soy el mejor ejemplo de lo que Vargas Llosa explicaba sobre los escritores, que siempre queremos matar el fantasma que azotó nuestras vidas. De pronto me convence. 

- ¿Cuál es el tema que abordar en tu nueva novela? 

- Hago un truco viejo en novelística, reúno dos leyendas comparables sobre un elemento común: la mandrágora y sus efectos catalépticos. Recojo la leyenda de que Cristo, que había vivido en la India antes de ser Cristo, conocía los poderes milenarios de esa planta para simular la muerte y que así fue como ensayó primero con Lázaro y después, ayudado por Arimatea, que es como el mafioso de la época, que todo lo compra, se la tomó él y resucitó al tercer día. Y la leyenda que corre en el cañón de Garrapatas, en el norte del Valle, de que un capo poderoso no murió en la cárcel sino que como investigó tanto sobre la mandrágora pudo aplicársela y salir oficialmente muerto en un ataúd de la cárcel donde pagaba larga condena y terminar vivo en una mina perdida en la selva, desde donde siguió mandando. 

- ¿Parece ser que el libro fuera escrito para crear un gran debate? 

- Todos mis libros plantean debate, desde Cóndores hasta esta. 

- ¿Este ya no es un libro para todos los públicos sino para una élite selecta? 

- Creo que al revés. La resurrección es dogma de fe de millones de católicos y la historia de una capo que se vuela de la cárcel, es historia de todos los días en este mundo 

- ¿La novela es más una provocación que un acto feliz de leer? 

- Siempre he creído que el escritor debe ser un provocador. Ahí tenés de ejemplo mis novelas de toda una vida y mis columnas de todos los días en ADN 

- ¿Cómo terminó siendo La misa ha terminado

- No ha terminado. La editorial me reportó 24 mil ejemplares vendidos. Planeta va a reeditarla en noviembre para Argentina, México y Colombia. Por la misma fecha saldrá la edición en alemán en Viena y ya Karen Michaelis terminó la traducción al inglés a consideración en este momento de Planeta para colocarla 

- ¿Hay algún cordón umbilical entre "La misa ha terminado" y "El resucitado". Solo la iglesia católica y Gardeazábal 

- ¿Aún hay más tela para cortar sobre el tema propuesto? 

- Muchos lectores me han estado escribiendo por estos días (gracias a las redes, bendita sea) preguntándome que si la novela continúa y que si voy a escribir la segunda parte

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