Declive, nuevo libro del escritor Antonio García Ángel


Por: John Cáceres / Bogotá


“Con una escritura precisa, implacable, por momentos casi desnuda y extraordinariamente lúcida, Antonio García Ángel continúa con Declive la construcción de una obra literaria particularísima, sofisticada, que a través de su particular visión del mundo nos va mostrando un rostro nuevo e inquietante de la condición humana”, Santiago Gamboa.


Un día más. Son las cinco de la tarde y suena el despertador. Jorge debe apresurarse: su turno en el callcenter en el que trabaja empieza a las seis, y además de alistarse debe caminar hasta la estación de Transmilenio y tomar un bus, una empresa de duración incierta. Así que se despereza, se baña, se viste, pero cuando está terminando ocurre algo inesperado: no le entra el zapato que intenta ponerse

Prueba entonces con el otro, y tampoco. Mira los zapatos, se mira los pies, y no entiende: los zapatos son los de antes de la siesta, y los pies no parecen hinchados. Extrañado y ya de afán, va por otros pares y lo mismo: no le caben. Sus pies, aparentemente, están más grandes. Sin tiempo para otros intentos, Jorge salta a la calle con los zapatos a medio calzar y se dirige a toda carrera, incómodo y pensativo, a la estación de buses, sin imaginarse nunca que esa pequeña y misteriosa anomalía de sus pies es el primer síntoma de su declive…

En entrevista con la revista Vice Colombia, Antonio García Ángel explica algunos detalles del libro: “Yo no me impongo el límite de que uno no pueda inventar, pero a veces no me tengo la confianza para pintar y describir lugares desde el escritorio. Me da como miedo falsearlos. En la novela, por ejemplo, está el call center. Entonces, si alguien que trabaja en un call center lee tu libro y no siente que eso es falso, pues lo hiciste bien. Y el único procedimiento para lograr eso es ir a esos lugares, acercarse, hablar con gente y ver cómo es. El decorado es muy importante”.

“Me parece muy refrescante de mí mismo poder escapar a otras psiques más alejadas, hacia otros oficios. Meterme en otros mundos me parece bueno. A veces un no es muy pesado para uno mismo, estar soportándote 24 horas al día. El ejercicio de la escritura te permite zarpar a realidades más lejanas, así sean agobiantes. En esa medida, he procurado hacerlo la mayoría de las veces con realidades que son más ajenas de mí. Una de mis motivaciones es aprender”, agrega el autor.



Declive es una postal moderna de la ciudad. El escritor nos hace un retrato hablado de personajes como el vendedor de Transmilenio que repite “amilamilamil, amilamilamil, amilamilamil” o pone a sonar el coro de Cuadrapicha (o la Zona Rosa del sur, un lugar poco explorado en las novelas bogotanas): “Siga, musiquita crosóver, cerveza milquinientos, entre sin compromiso, tenemos chou de estraiper, le ofrezco un coctel de bienvenida, salsita de la clásica, de la nueva, el rastastás acá en guaguancó”, Laura Juliana Muñoz. El Espectador


Antonio García Ángel nació en Colombia. Obtuvo un grado en Literatura y otro en Comunicación, ambos en la Universidad Javeriana de Bogotá. En 2001 publicó Su casa es mi casa, su primera novela. En 2004 fue elegido para el Programa de Maestros y Discípulos de la firma relojera Rolex (The Rolex Mentor and Protégé Arts Initiative), lo cual le permitió contar durante un año con la tutoría de Mario Vargas Llosa. En 2006 publicó Recursos humanos, su segunda novela. En el marco de Bogotá, Capital Mundial del Libro, fue escogido en 2007 como uno de los treinta y nueve escritores menores de 39 años más representativos de América Latina. En 2010 publicó el libro de cuentos Animales domésticos. En 2013 recibió una beca de Proimágenes para el desarrollo del guion Lavaperros, en compañía de Pilar Quintana. En 2015 publicó el ensayo Jumma de Maqroll el Gaviero. Actualmente es editor del programa Libro al Viento.

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