Los mudos


Por: Dixon Acosta Medellín


En la esquina estaban ellos, mujer y hombre hablando animadamente con las manos. A veces parecía que estuvieran nadando en el aire o empezando algún baile oriental o quizás eran las primeras lecciones para aprender a volar, que alguna academia bogotana ofrecía a bajos costos. En un momento creí que estaban discutiendo, porque el aleteo de los dedos se hizo más intenso, pero una carcajada muda lo desmintió. Debía ser una conversación vehemente de matices intelectuales, pues las figuras se hacían cada vez más complejas.

A la hora del adiós, unieron sus manos – mujer y hombre- durante largo rato, en intensa comunión digital. Imagino que se despedían con un beso apasionado.

No hay comentarios:

'; (function() { var dsq = document.createElement('script'); dsq.type = 'text/javascript'; dsq.async = true; dsq.src = '//' + disqus_shortname + '.disqus.com/embed.js'; (document.getElementsByTagName('head')[0] || document.getElementsByTagName('body')[0]).appendChild(dsq); })();
Con la tecnología de Blogger.