Al alba mueren los sueños



A la memoria de Ingrid Marcela González Flórez, estudiante de noveno semestre de Optometría (U S T A) fallecida el 5 de Abril de 2008.

Quería inventar lo no inventado, explorar lo inexplorado, aprender lo ignorado, pensar lo no pensado, buscar lo no buscado, lograr lo no logrado, ganar lo no ganado, luchar lo no luchado, sentir lo no sentido, querer lo no querido, amar lo abominado, juntar lo desunido, ahorrar lo mal gastado, recuperar lo perdido, explicar lo inexplicado, cumplir lo no cumplido, llenar lo no ocupado, mutar lo detenido, tensar lo distendido, perdonar lo no perdonado, quitar lo mal tenido, reír lo no reído, llorar lo no llorado, rezar lo no rezado, comer lo no comido, danzar lo no danzado, recoger lo sembrado, pedir lo no otorgado, entregar lo pedido, volver sobre los pasos, contar lo no contado, creer en lo invisible, esperar lo inesperado, comprender lo incomprendido, mostrar lo no mostrado, animar lo vencido, celebrar lo ganado, liberar lo oprimido, construir lo baldío, derrumbar mitos, deshacer agravios, rubricar sentencias, condenar condenas, permitir disculpas… y ofrecerlas, bendecir acciones… y censurarlas, buscar arco iris… y tomarlos, resolver acertijos… y enseñarlos, conducir el tiempo, cancelar los odios, multiplicar amores, permitir encuentros, despejar horizontes, conquistar conciencias, redoblar esfuerzos, admitir errores, comprender verdades, complacer caprichos, clausurar ilusiones, reclamar justicia, devolver favores, justificar vergüenzas, refrendar la vida, repartir abrazos, leer más de la cuenta, confesar sin reservas la flaqueza, sonreír con amor en la tristeza, hermanarse con todos y sentirlos, reservar la ternura para luego, bailar con la nostalgia en los encierros, clausurar el amor incomprendido, feriar el corazón con los amigos, escalar con denuedo las alturas, aprender la constancia y practicarla, construir del fracaso la experiencia, reincidir en la lucha por el triunfo, consignar penas en la cuenta del olvido, contemplar un ocaso en compañía, descubrir en el otro afinidades, reducir de la ausencia las distancias, escribir en el libro de visitas, sazonar con el júbilo el martirio, devolver a la noche sus embrujos y a la luna el poder de sus hechizos, canturriar en el baño cualquier cosa y lavar con jabón las soledades, respirar el olor del pan recién horneado y el sabor de crispetas dominguero, redimir de penurias a los débiles y a los fuertes probarles la fatiga…

Quería con su vuelo de frágil mariposa, abarcarlo todo y poseerlo todo, disponer en la tierra su premisa de ser única, de hacer, de ser, de estar, de ver… Y en ese constante mirar el horizonte, buscando el derrotero, se encontró con el límite, con la absurda barrera que obstruye a los hombres su paso terráqueo y ya sólo vio en el albor de su vida, un retorno seguro, un volver a su esencia…Allí en plena calle quedaban sus sueños de gloria… sangrando, pero ella viajaba en la estrella temprana rumbo al infinito, con esa otra hermana llamada esperanza…



Jesús Alonso Velásquez Claro ("nano")
Floridablanca, Abril 11 de 2008




*Con este cuento, nuestro colaborador, fue declarado "Fuera de concurso" durante el programa desarrollado el Día del Idioma, en la Universidad Santo Tomás de la ciudad de Bucaramanga, el 23 de abril de 2008.

1 comentario:

  1. No entiendo cómo este precioso y emotivo relato fue declarado «fuera de concurso»

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