Cinco libros recomendados para iniciar la semana

Brújula


Mathias Enard

En su apartamento de Viena, el reconocido musicólogo Franz Ritter evoca todo lo vivido mientras sus pensamientos vuelan hacia Estambul, Alepo, Palmira, Damasco o Teherán, lugares que han marcado su biografía intelectual y sentimental. Durante esta noche de insomnio desfilan por su mente amigos y amores, músicos y literatos malditos, viajeros y mujeres aventureras de procedencia y destino inciertos. Pero entre todos ellos, es Sarah la que ocupa sus pensamientos más profundos: hace veinte años Franz está enamorado de esta mujer.




Ciencia y mitos en la Alemania de Hitler


Omar López Mato


Este libro cuenta la historia de los hombres de ciencia que colaboraron con el nazismo y también de aquellos que lucharon contra las políticas de Hitler. En estas páginas se relata la intrincada relación entre ciencia y política, poder y conocimiento, la fundación mítica de una ideología y el pragmatismo fáctico de una tecnocracia que permitió a una nación dominar a Europa a pesar de la metodología perversa y cruel con la que desarrolló su conquista.




El viento tiene voz humana


Jules Renard


Selección de aforismos, ocurrencias y observaciones poéticas extraídas de las más de mil páginas del Diario de Jules Renard (1864-1910), escritor francés cuyas obras más famosas son Pelo de zanahoria e Historias naturales (ilustradas, por ejemplo, por Henri Toulouse-Lautrec y Luigi Serafini).

Un libro perfecto para leer y regalar en esta época y en cualquier otra.




Las palabras andantes


Eduardo Galeano


Una mesa remendada, unas viejas letritas móviles de plomo o madera, una prensa que quizá Gutenberg usó: el taller de José Francisco Borges en el pueblo de Bezerros, en los adentros del nordeste del Brasil. Yo he venido a su taller para invitarlo a que trabajemos juntos. Le explico mi proyecto: imágenes de él, sus artes de grabado, y palabras mías. Él calla. Y yo hablo y hablo, explicando. Y él, nada. Y así sigue siendo, hasta que de pronto me doy cuenta: mis palabras no tienen música. Estoy soplando en flauta quebrada. Lo no nacido no se explica, no se entiende: se siente, se palpa cuando se mueve. Y entonces dejo de explicar, y le cuento.




Dos mil noventa y seis


Ginés SánchezEn el año 2056 los servicios sociales han colapsado y los estados se han retirado de amplias zonas del mundo. La población huye hacia el norte escapando de las epidemias. En una ciudad cualquiera, un grupo de familias cierran el pozo en torno al que viven y se unen al río de desplazados. Muchos años más tarde la misma zona no es más que un montón de ruinas donde sobreviven bolsas aisladas de población, acuciadas por la sequía y el hambre. Allí viven Enis y Andera, un muchacho y una niña de ojos transparentes que juntos abandonarán la ciudad en 2096 y marcharán a través de un mundo de soledad y desiertos interminables. Siempre hacia el norte, siempre en busca de la preciada agua. Hasta que den con una ciudad descomunal, en la que vive la tribu del misterioso Taner.


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