Curiosidades bibliográficas: Graham Greene, Curran, Dumas, Fonseca

No. 7728 Bogotá, Lunes 24 de Abril de 2017 



Mientras unos dan plomo, nosotros damos pluma
Jorge Consuegra





  • P.L. Curran (1883-1937) fue una estadounidense, quien a partir de 1913 participó en sesiones espiritistas, y a través de la güija contactó al espíritu de una tal Patience Worth quien, según dijo, había vivido en el siglo 17. A lo largo de varias sesiones le dictó un conjunto de obras literarias con fascinantes historias de aventuras. La más importante de todas ellas es Telka, enmarcada en la Inglaterra medieval, escrita en el inglés de la época, que la señora Curran no conocía.


  • Negro, en su acepción literaria, es el que hace trabajos anónimamente en provecho y lucimiento de otro, que pone la firma. La expresión de origen francés- los ingleses usan el término ghostwriter, escritor fantasma- y surgió con la producción en masa de folletines en el siglo 19, cuando se empezó a llamar négrier- negrero- al que firmaba y nègre- negro- a quien escribía. El mayor negrero fue Alejandro Dumas padre, que tuvo toda una factoría de escritores a su cargo, entre ellos, Gérard de Nerval. Algo debía de aportar Dumas, que intervenía dando ideas y retocando escenas, porque ninguno de sus negros tuvo tanto éxito bajo su nombre real como cuando trabajaba para él.


  • Don Quijote de La Mancha, otra aventura de la libertad, nació en la cárcel de Sevilla.


  • Chrétien de Troyes, de diversas novelas sobre las leyendas del rey Arturo y de los caballeros de la Tabla Redonda, fue uno de los escritores más leídos de esa época revolucionaria.


  • Figuras intelectuales claves en la historia fueron grandes bebedores de café, y no perdieron la oportunidad de exaltar sus cualidades, como Voltaire, Kant, Rousseau y Beethoven. A inicios del siglo 19, Honoré de Balzac, quien lo consumía finamente pulverizado en ayunas, reflexionó sobre el efecto: “Todo se agita. Las ideas avanzan rápidamente como soldados de un gran ejército rumbo a su legendario campo de batalla, y el combate es fuerte. Las memorias se lanzan a la carga, con banderas luminosas a todo lo alto; la caballería de las metáforas se despliega a magnífico galope…Las formas, figuras y personajes aparecen; el papel es regado con tinta para que comience la labor nocturna y termine como torrentes de agua negra, la batalla inicia y concluye con pólvora negra”.


  • Rubén Fonseca dijo que en el principio el amor por la imaginación (soñar, inventar ideas, fabular) lo llevó al amor por la lectura y que el amor por la lectura lo llevó al amor por la escritura y tuvo deseos de crear todo aquello que admiraba pero pronto descubrió que escribir era a veces aburrido, desesperante y siempre fatigoso y que perseveró porque es difícil abandonar un trabajo de cuyo aprendizaje ha exigido mucho tiempo y esfuerzo. 


  • Graham Greene dijo que escribía por necesidad, que si tenía un forúnculo y estaba maduro, lo apretaba.

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