20 obras de la literatura colombiana que debe tener en su biblioteca

20 obras de la literatura colombiana que debe tener en su biblioteca

JUAN CAMILO RINCÓN

Por: JUAN CAMILO RINCÓN.

Periodista y escritor. Publicó Manuales, métodos y regresos; Ser colombiano es un acto de fe. Historias de Jorge Luis Borges y Colombia; Viaje al corazón de Cortázar. El cronopio, sus amigos y otras pachangas espasmódicas. Leer más AQUÍ
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Como parte de la celebración del grito de independencia, Libros y Letras comparte con sus lectores una lista de 20 libros de la literatura de nuestro país que todo colombiano debería leer. Esta recopilación no parte de una investigación rigurosa, sino más bien desde el gusto; en ella incluimos todos los géneros y la creamos pensando en autores ya fallecidos. Los invitamos a enriquecer este listado con sus gustos literarios y hacer sus aportes a través de las redes sociales:


Cien años de soledad


Obra magnífica y culmen de nuestro premio nobel Gabriel García Márquez, no solo por Macondo como creación maravillosa, sino además por las vicisitudes vividas por la familia Buendía o la mujer que vuela entre sábanas por el viento. Es una de las grandes obras maestras, no solo de nuestro país, sino de literatura universal; es una obra perfecta. 





Variaciones alrededor de la nada


Gran creación del poeta León de Greiff, quien dividió su obra en nueve mamotretos llenos de los mejores poemas del siglo XX. Nacido en Medellín el 22 de junio de 1895, se describía así: “Porque me ven la barba y el pelo y la alta pipa / dicen que soy poeta”. Fernando Charry Lara afirmaba que en él eran inseparables su figura y su verso. 





María


Escrita por Jorge Isaacs, acaba de cumplir 150 años de publicada. Es considerada como una de las obras más destacadas de la literatura hispanoamericana del siglo XIX. Con tintes algo biográficos, es un texto de gran calidad romántica y belleza descriptiva. Reseñada y admirada por grandes escritores como Jorge Luis Borges, nos muestra un Valle del Cauca que huele a Pacífico y que guarda entre su cielo una profunda belleza fatídica. 





Las estrellas son negras


Obra maestra del chocoano Arnoldo Palacios, no ha sido lo suficientemente reconocida pese a su calidad invaluable. En sus páginas se muestra la desesperanza que nace de la pobreza. Irra es la voz de todos aquellos que no nacieron con suerte y esconden en su corazón el sufrimiento de un día. 





La muerte en la calle


Creada por José Felix Fuenmayor, uno de los miembros del grupo de Barranquilla. En formidables tertulias en La Cueva, Fuenmayor y otros integrantes del grupo pasaban sus días y noches tomando cerveza y hablando sobre letras. Gabriel García Márquez en su juventud periodística, el pintor Alejandro Obregón, el escritor Álvaro Cepeda Samudio y el pintor y novelista Héctor Rojas Herazo, entre otros, departían en jornadas incansables que aportaron a la creación de estos cuentos caribeños que revelan la belleza incomparable y misteriosa de la región. 





Entre la libertad y el miedo


Germán Arciniegas, el hombre que nació con el siglo, escribió en 1952 este libro de ensayos donde habla sobre las dictaduras que aquejaban el continente a sangre y fuego. Hoy, tantas décadas después, esta se constituye en una obra histórica que nos muestra parte del camino político recorrido por Latinoamérica. El libro fue tan polémico en su momento, que los gobiernos lo quemaron y prohibieron por décadas, pero su calidad permitió que siguiera vivo hasta nuestros días. 





Fábulas y verdades


Esta recopilación póstuma de fábulas y cuentos de Rafael Pombo vio la luz gracias a la Imprenta Nacional en 1916. “La pobre viejecita”, “El gato bandido”, “El renacuajo paseador” y “Simón el bobito”, son algunos de los títulos que nos regresan a nuestra infancia. Este libro nunca perderá su vigencia por la picardía y genialidad de sus letras, el valor de sus enseñanzas, y la posibilidad que ofrece de unir a la familia alrededor de la lectura. 





Sexo y saxofón


De la obra que rodea a Gonzalo Arango, esta revela su lado más visceral. La portada de la primera edición de sus cuentos —con un tinte a todas luces autobiográfico—, fue hecha por Alejandro Obregón y la contracarátula estuvo a cargo de Hernán Díaz. Su punto de partida es una de las descripciones más puntillosas del autor, la propia: “Nací en Andes, un pueblo sin gloria, que se hará famoso por mi nacimiento hace 30 años y muchos meses (...) No creo en casi nada, pero creo en la vida”. 

 



Morada al Sur


Obra maestra de uno de los grandes poetas colombianos, Aurelio Arturo, de origen nariñense. Fernando Charry Lara recuerda sobre su obra que “el acento de su poesía se admiró desde el primer momento por la rara combinación que logra del misterioso entresueño y melodía secreta”. Morada al Sur, estandarte y recopilación admirable, fue leída y ensalzada por muchos, al punto que sus contemporáneos la describieron como “una de las más hermosas y delirantes manifestaciones de la poesía colombiana”. 





Si mañana despierto


Libro de poemas de Jorge Gaitán Durán, elogiado internacionalmente por escritores como Luis Cernuda o Vicente Aleixandre, quien en una carta dijo sobre este libro: “Es sin duda el mejor tuyo y lo estimo como uno de los más importantes libros de poesía aparecido en Colombia en los últimos años (y llamo últimos a veinte o treinta: lo que quieras). Es un libro de una belleza abrasadora, presidida por la inteligencia y el ardor, en maridaje nada frecuente. Posee esa luz potente y casi calcinada de los mismos paisajes ibicencos y de su materia que muchas veces te rodean. Un libro donde la idea llega al esplendor, rarísima virtud admirable. Así que tus paisanos pueden estar contentos y espero que tu libro obtenga el éxito merecido”. 





La casa grande


Creación inigualable de uno de los grandes escritores del grupo de Barranquilla: Álvaro Cepeda Samudio. Es una novela basada en las huelgas de los obreros bananeros de la costa atlántica que llevó a la masacre de 1928. El autor nos comparte una visión propia de estos hechos y cómo estos impactaron una región y una nación, para que nunca olvidemos los lastres de nuestro pasado. 





La vorágine


La gran obra de José Eustasio Rivera que nos mostró la belleza peligrosa de selva, el amor que se deshace frente a los cataclismos y la violencia por el caucho. Es un texto que hace un reclamo sentido sobre la injusticia social de un país que cumplía un siglo de haber nacido. Rivera, descendiente de militares patriotas, es reconocido como el gran maestro del realismo; se describió a sí mismo como un río, “turbio de pesadumbre y anchuroso y profundo”. Además de esta gran novela, con su poesía “quiso románticamente, dar en verso una versión sentimental de la naturaleza y del paisaje de nuestra tierra”. 





Los elementos del desastre


Libro de Álvaro Mutis quien a la fecha es el único colombiano que ha ganado los premios Cervantes, Príncipe de Asturias y Reina Sofía de Poesía. Descendiente de una familia originaria de Cádiz, uno de sus antepasados llegó al Nuevo Reino de Granada y generó un cambio profundo que, a la larga, se constituiría en la simiente de la independencia; su nombre: José Celestino Mutis. Todos los escritores que lo conocieron coinciden en lo deslumbrante que era; la escritora mexicana Elena Poniatowska afirmó sobre él que “no sólo encandila a las mujeres, también a los hombres porque es generoso, buen amigo y sobre todo tiene un don: hacer feliz a quien está a su lado”. Nuestro querido Gabo dijo alguna vez sobre su gran amigo: “Basta leer una sola página de cualquiera de ellos para entender todo: la obra completa de Álvaro Mutis, su vida misma, son la de un vidente que sabe a ciencia cierta que nunca volveremos a encontrar el paraíso perdido”. 





¡Que viva la música!


Novela de Andrés Caicedo, quien dijo en alguna ocasión que vivir más allá de los 25 años era una vergüenza, sentencia que cumplió. Nació en Cali, la misma ciudad donde se suicidó un cuarto de siglo después, tras recibir un único ejemplar de su gran novela ¡Que viva la música! En baúles quedó el resto de su obra, que sus familiares publicarían póstumamente. Adicto al cine, lo promovió junto a sus grandes amigos Luis Ospina y Carlos Mayolo, símbolos del séptimo arte en Colombia. Es un libro lleno de fuerza y música que nos describe por medio de María del Carmen Huerta una ciudad maravillosa, misteriosa y a veces oscura. 





Changó, el gran putas


Manuel Zapata Olivella es uno de los escritores más importantes de nuestro país, que con su obra ha buscado mostrar el valor inconmensurable de la cultura negra para Colombia. Desde su visión como antropólogo y periodista creó textos que nos permitieron conocer regiones que no estaban en el imaginario de los centros de poder. En esta novela muestra la gran epopeya de 100 millones de negros que fueron traídos como esclavos bajo una violencia sanguinaria, con el fin de construir un continente para otros. 





El gran burundú – burandá ha muerto


Jorge Zalamea nos entrega el relato satírico de un dictador demente de poder que llega hasta el punto de crear un funeral para él mismo. Es la descripción del dominio que reina sin cordura, narrado de forma magistral con una prosa impecable. 





La tejedora de coronas


Novela de Germán Espinosa llena de olor caribe. A través de Genoveva Alcocer se muestra la oscura sombra de la Inquisición que dominaba Cartagena en 1697, anulando a las mismas estrellas. Es la voz de una mujer que entendió la Ilustración y sufrió en carne propia las percusiones del sectarismo. En 1992 fue declarada por UNESCO como Obra Patrimonio de la humanidad. 





El libro de versos


poemario de José Asunción Silva que incluye sus textos más sentidos, como es el caso de “Nocturno”, leído en todo el continente. En su primera visita a Colombia, Jorge Luis Borges recordó que su madre le recitaba estos versos antes de irse a dormir. Convencido revolucionario y progresista, su obra reflejó una narrativa visual y oscura, adjetivo que también definía su vida. Este libro sufrió muchas desgracias, incluyendo un naufragio. El corazón romántico y lúgubre del escritor lo llevó al suicidio en 1896. 





La vida cotidiana


Libro de poemas de Eduardo Cote Lamus que vio la luz en 1959, y que lo llevó a ser una de las voces más importantes de su generación, la misma que publicaba en Mito. Esta revista de valor incalculable ayudó a crear la cultura de nuestro país y a conectar a Bogotá con otros mundos culturales. De este libro el poeta español de la “generación del 27”, Vicente Aleixandre, dijo: “¡Es un libro ejemplar en tu país tiene que dejar honda huella aunque tardes en verlo. Su influencia ha de manifestarse antes o después, pero segura y creo que decisiva!”. 

 



La civilización manual y otros ensayos


Fue publicado en 1925 por el escritor y periodista colombiano Baldomero Sanín Cano. Gran maestro de las letras colombianas, creó un libro de gran valor académico para su tiempo. Con extraordinarias elaboraciones, Sanín nos muestra su visión sobre diferentes temas literarios e históricos con profunda maestría. 



¿Cuál libro colombiano cree que debe hacer parte de esta lista? Déjenos su comentario.


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