Elogio de la sabia sencillez


Está en el mercado el libro Elogio de la sabia sencillez de Enrique Alfonso Rico, un texto que nos ayudará a pensar, reflexionar y actuar. Dialogamos con él al respecto. 



- ¿Cómo surgió la idea del libro? 

- Primero que todo, muchas gracias a todo el equipo de Libros y Letras, por esta gran labor cultural nacional e internacional que están haciendo. La idea del libro surgió a finales de mi Maestría en Ciencia Política, en los años 1982-1983, en una reunión social de condiscípulos. Había un compañero periodista con mucho humor, que se iba refiriendo a cada uno de los presentes en términos humorísticos. Cuando llegó a uno de ellos que parecía más serio, más callado, el periodista dijo que este compañero podría representar la “sabia sencillez”, por su modestia y espíritu de estudio. Me llamó mucho la atención esa expresión, que jamás había oído anteriormente, y me puse a pensar qué otros aspectos podría significar. Escribí, poco después, algunos párrafos sobre estas reflexiones iniciales.



- ¿Cuál fue la primera reflexión al respecto? 

- La primera reflexión fue no solamente resaltar la importancia de la modestia y el espíritu de estudio en las actividades intelectuales, sino que tales prácticas debían extenderse a todos los campos de la actividad humana. Pero se tropezaban con el fenómeno corriente de vivir de las apariencias, de estar buscando desesperadamente la fama -en lo cual yo mismo con frecuencia incurría- y también de presentar posiciones o argumentaciones en diferentes tópicos sin los debidos fundamentos. Esto implicó entonces, en primer lugar, un autoanálisis, el intentar descubrir en qué me podría desempeñar mejor, qué actitudes debía corregir. Por lo tanto, podría ir trazando, ir haciendo, mi propio camino. Y fui descubriendo que mi propio camino era la escritura, elaborada lo más originalmente posible.



- ¿Cuánto tiempo se demoró en el proceso de redacción? 

- Este libro no fue escrito o redactado en forma continua, sino que tuvo muchas interrupciones. En primer lugar, por los compromisos laborales, que me absorbían buena parte del tiempo. Entonces, retomaba cada cierto tiempo dicha temática e iba desarrollando temas relacionados, lo que implicó también lecturas correspondientes y agudizar la observación sobre las personas, las circunstancias que me rodeaban, la sociedad y el país en su conjunto. En los tres últimos años (2007-2009) me pude concentrar mejor en su elaboración y redacción final, lo que implicó varias discusiones de temáticas allí desarrolladas con amigos profesores universitarios de las áreas de la economía, la filosofía, la sociología, la historia y la ciencia política. También fueron necesarias muchas correcciones a la redacción del texto.



- ¿Cuáles fueron los primeros temas que desarrolló? 

- De acuerdo con lo antes dicho, busqué primero desarrollar los temas de cómo muchas personas andaban buscando desesperadamente la fama y el éxito, así tuvieran que mostrar apariencias, practicar la hipocresía y la pedantería. Esto conllevaba a encubrirse con diversas máscaras, no sólo a nivel individual, sino incluso en lo colectivo y en lo social. Tales reflexiones no podían quedarse sólo en lo ético-individual; había que relacionarlas, además, con el poder, la democracia, y las diversas tergiversaciones y manipulaciones al respecto. Fui descubriendo que todo ello era también extensible a la práctica del científico, del filósofo, del artista y del escritor, quienes, así mismo, debían tener un compromiso social y ambiental, es decir, no estar exclusivamente concentrados en la producción de su obra –que debe ser de la mejor calidad posible-, sino, igualmente, mantener y aplicar una sensibilidad social, un aporte mínimo a construir una mejor sociedad, un mejor país y ambientalmente saludable, cada uno en su campo, en lo que mejor pueda hacer.



- ¿Cómo fue la selección del título? 

- Inicialmente, las primeras reflexiones escritas no las titulé Elogio de la Sabia Sencillez, sino Los Enmascarados de Fama, dentro de lo cual incluía unos párrafos referentes explícitamente a la sabia sencillez. En la medida en que fui abordando otros temas relacionados, como “asumir el pasado con objetividad y optimismo”, “aprender de todos los seres humanos”, “contraponer la paciencia activa, creativa, a las presiones del ‘libre mercado’, a la competencia obsesiva, al estar a tono con las modas”, me di cuenta de que el título inicial, aunque llamativo, resultaba estrecho frente al contenido total. Me pareció mejor llamarlo La Sabia Sencillez. Aún así, percibía que le faltaba algo. Titularlo De la Sabia Sencillez, o “Sobre la Sabia Sencillez”, no añadía mayor cosa. Me tropecé de nuevo con el libro de Erasmo de Rotterdam “Elogio de la Locura” y decidí incluir en el título la palabra “Elogio”. Busqué si había otros libros de “Elogios” y encontré siete más, que cito en mi obra, y todos tienen relación con la ética, la filosofía y la política, columna vertebral de mi libro.

- ¿Este es un libro es para reflexionar, para pensar? 

- Elogio de la Sabia Sencillez es un libro para reflexionar, para pensar y para aplicar. Invita a las reflexiones de cada ser humano, en su interioridad, en su autenticidad, sobre su vida personal, familiar y social. Llama a desarrollar el pensamiento creativo, la investigación en cualquier terreno; buscar fundamentos sólidos para sus argumentaciones, sus ideas; ser autónomos en sus conclusiones, respetando las ideas de los demás, pero contribuyendo a que sean, en lo posible, más objetivas y veraces. En cuanto a la aplicación además en el terreno de la reflexión y del pensamiento, muestra la importancia del compromiso social del creador en cualquier campo, para desarrollar una sociedad, un país, un mundo más justos, más humanos, más auténticamente democráticos y ambientalmente limpios, pues, en los últimos tiempos está en peligro la supervivencia de la misma humanidad, por el estilo de vida consumista y la avaricia de los poderosos. Este libro presenta, entonces, una visión humanista integral.


- ¿Fue escrito para todo tipo de lectores? 

- No digamos que para todo tipo de lectores, pero sí para una amplia diversidad de lectores. Está escrito, correspondiendo al mismo título, en un lenguaje, en general sencillo, lo que no debe confundirse con el facilismo, lo insulso, lo superficial. Además, en mi concepto, y como ya me lo han expresado varias personas que lo han leído, tiene un estilo agradable. Pero requiere leerlo un poco despacio, no como una novela, un cuento, una crónica periodística, que pueden leerse más rápido. Tampoco es una obra de difícil lectura, aunque reúne diversos elementos, temas interrelacionados, sobre los cuales se requiere reflexionar un poco. Hay, por ejemplo, párrafos, y hasta capítulos, dedicados a la literatura, la poesía, el humor, la música, el arte en general, como actividades creadoras del hombre, en estrecha relación con la vida, con el correspondiente llamado a que estén por fuera de las modas o de pensar solamente en el éxito comercial de ellas.


- ¿Qué es lo más importante de su libro? 

- Varios aspectos sobre este punto. Primero, que es mi ópera prima, propiamente dicha. Antes había escrito y publicado artículos sobre filosofía y política, en varias revistas universitarias, y un capítulo como coautoría con otros profesores de educación superior de un libro publicado en 2002; todos ellos están especificados en la solapa del libro. Segundo, como dije en el acto de lanzamiento de este texto el 19 de noviembre pasado en la Biblioteca Luis Ángel Arango, escribir y publicar un libro es como tener un hijo, pero con un embarazo mayor a los nueve meses, con dolores y satisfacciones de parto. Tercero, creo haber aportado algo a la reflexión, a la discusión nacional actual sobre el futuro próximo de nuestro país, de nuestro continente latinoamericano y del planeta Tierra, el cual está siendo amenazado por las acciones irracionales de la humanidad, que, si sigue como va, irá inevitable y dolorosamente hacia la autodestrucción; no es una visión catastrofista mía, lo expresan diversos analistas nacionales e internacionales.


- ¿Tiene otro libro en preparación? 

- Sí, estoy reuniendo unos escritos de prosa poética, que empecé a escribir con motivo del V Centenario del llamado Descubrimiento de América, y he estado completando y corrigiendo últimamente. Creo que en unos meses daré a luz este nuevo ser.

2 comentarios:

  1. Felicitaciones Profesor Enrique Rico, por su aporte a la cultura de nuestro país. Miles de éxitos en sus labores cotidianas.

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  2. Escribir un libro profundamente ético en este este momento histórico donde hay tanta corrupción, intolerancia y poco aprecio por la vida propia y de los demás, es un gran aporte a la sociedad.
    ¡Felicitaciones!

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