Los consejos de mi padre

No. 5.610, Bogotá, Sábado 12 de Marzo del 2011 

El arte más profundo de un hombre hábil es el saber ocultar su habilidad. 
Duque de la Rochefoucauld 

Los consejos de mi padre 

Por: Alfonso Lobo A./ Bogotá. “Trabajar para aprender”. Este consejo me lo dio en Bucaramanga, en el Parque Centenario, al sabor de un delicioso tamal santandereano con arepa. Cuando estábamos tomando el chocolate a sorbos, puso la taza en la mesa y me dijo: “Es muy probable que con el tiempo tengas que trabajar, bien sea si yo me muero o bien sea que lo hagas como profesional”. Yo dejé de tomar el chocolate pues sabía que me iba a decir algo importante, ya conocía bien a mi padre cuando hablaba para darme consejos porque su tono de voz se volvía patriarcal. “Cuando te toque trabajar no mirés tanto cuánto te van a pagar, más bien ten en cuenta cuánto puedes aprender. Y sobre todo trabájale a una persona inteligente de quien puedas aprender. Es mejor trabajar para un Einstein por poca paga que para ricachón inculto por un buen sueldo. El conocimiento es para toda la vida, en cambio el dinero va y viene. Así, hijo, procura trabajar para una persona inteligente y culta de quien puedas aprender muchas cosas”. Cuando terminamos el desayuno, yo abrí mi cuaderno y anoté: “Trabajar para una persona inteligente de quien pueda aprender”.

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.