Un café en Buenos Aires. Hoy: Óscar Garrido


No. 6.566, Bogotá, Sábado 4 de Enero de 2014 

He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos. 

Thomas De Kempis

Un café en Buenos Aires. Hoy: Óscar Garrido
Por: Pablo Di Marco/ Especial para Libros y  Letras/ Parte I
Un amigo se indignó al enterarse que la próxima nota de Un café en Buenos Aires estaría dedicada a la obra de Stephen King. ¿Por qué dedicarle espacio a un millonario autor de best-sellers de dudosa calidad en vez de publicitar a alguno de los tantos y excelentes escritores que a duras penas logran pagar sus cuentas?
     La respuesta es sencilla: porque las historias de S.K. han enamorado a millones de lectores en todo el mundo, porque ha demostrado por medio de una obra prolífica que es un escritor capaz de develar el alma del hombre a través de la descripción de sus temores más primitivos, y porque ningún artista es sospechoso o culpable por el mero hecho de ser exitoso.
Para analizar estas cuestiones tuve la satisfacción de conversar con Óscar Garrido, que no solo es un lúcido periodista cultural, traductor, cineasta y organizador de festivales de cortometrajes, sino también un gran estudioso y difusor de la obra del “maestro del terror” en toda España y Latinoamérica.
Stephen King es un autor tan admirado como detestado. ¿Qué le sugerirías a quienes no valoran su obra?
O: Mi única sugerencia es que no se desmerezca el trabajo de un artista públicamente. Sin ir más lejos, yo he leído muchas novelas que no me han gustado de otros autores y, como reseñador literario, en ocasiones tengo que morderme la lengua. En mi opinión es una falta de respeto despreciar, en apenas unos minutos, el trabajo que a un autor le ha costado tanto tiempo confeccionar. Hay novelas que tienen un error en la documentación que no se puede obviar, pero hay “formas” de decirlo, sin recurrir al desprecio y mucho menos al insulto como sucede tan a menudo.
En realidad a King esto no le afecta, ni en lo emocional, ni en las ventas. Muchos medios de comunicación le han puesto verde en incontables ocasiones y supongo que se habrá acostumbrado a ello. Como bien dice el autor en una entrevista que ha concedido recientemente, hay diferentes maneras de aceptar una crítica. Yo no podría estar más de acuerdo con su declaración. Para mí, existen las críticas constructivas, aquellas en las que se puede aprender de los consejos que cierta persona te da, pero también las hay destructivas, cuyo único propósito es despreciar a la obra y al autor, a veces incluso sin haberla leído. Suelo hacer caso omiso a este tipo de declaraciones, para mí la mayoría son provocadas por la envidia o por la falta de educación.
Cuando S. K. escribió sus primeros libros era un maestro que a duras penas podía pagar sus cuentas. Con el correr de los años se volvió uno de los escritores más exitosos de todos los tiempos. ¿Qué influencia tuvieron el éxito y el dinero en su obra?
O: Verás, King era un maestro que acababa de ser padre de una niña y recién casado. Vivía en una caravana junto a su esposa Tabitha y a su hija Naomi y apenas podían pagar sus facturas. Estaban a punto de cortar la línea telefónica para evitar gastos cuando recibió un cheque con una importante suma de dinero para la publicación de Carrie, su primera novela. A partir de entonces todo cambió en la familia King, por lo tanto el dinero tuvo una importancia crucial en su vida, no nos vamos a engañar. Después vino el éxito, que no se hubiera prolongado si no fuera su constancia, algo que aún hoy sigue conservando.
¿Y en cuánto influyeron las adicciones de Stephen King al alcohol y las drogas en su obra?
O: King es una persona que escribe sobre cosas cotidianas que le suceden en su día a día, sobre temas de los que ha tenido experiencias o que ha conocido. Puede que de ahí radique un poco el éxito cosechado hasta la fecha, aunque yo no creo que tenga muy buenos recuerdos de su etapa como adicto a estas sustancias, de hecho afirma no recordar haber escrito su novela Tommyknockers debido a su estado. Todo influye, sin duda. Por otro lado, él lo admite y lo recuerda como una mala etapa de su vida.
Hasta los mayores admiradores de S.K. aseguran que su obra es irregular, que alterna clásicos con libros olvidables. ¿Es así, Óscar? ¿Por qué creés que a tantos talentos de cualquier rama del arte les ocurre lo mismo?
O: Esto es algo que ha admitido el propio King recientemente. Afirma que su obra será olvidada con el paso del tiempo, que tan solo se recordarán cuatro o cinco de sus trabajos y que su nombre estará en la Segunda División de la Literatura. King siempre ha sido y será criticado por sus finales. Yo salgo en su defensa: un autor con más de cincuenta publicaciones no puede ser perfecto en todo lo que escribe. Si bien a mi no me gustan todos sus finales, tengo que estar contento y celebrar que King publique, como mínimo, una obra cada año, a veces incluso hasta tres. Esto es algo que no lo hace ningún otro autor. Es cierto que, en ocasiones, sus finales no sean de lo más originales, pero tengo que admitir que están muy bien escritos.
Puede que a otros artistas les ocurra lo mismo porque prácticamente ya está todo inventado. La evolución en el último siglo en cualquier tipo de arte ha sido espectacular, cada vez hay más autores que intentan sobrevivir en este mundillo, si bien es cierto que muy pocos los consiguen, casi todos aportan algo a un género ya existente y debemos estar agradecidos por esto y disfrutarlo. Excepto en puntuales ocasiones, surge un autor con una nueva idea, algo que revoluciona el mercado durante un tiempo y, al poco, ya hay nuevas obras que aprovechan el tirón y plasman sus propias invenciones respecto a esa idea.

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