El teatro “tu papá”, a propósito del Día Mundial del Teatro



27 de marzo, Día Mundial del Teatro.


En Colombia, y coincidiendo con el día mundial del teatro de este año, conviven tres festivales teatrales: el festival iberoamericano, el festival alternativo y el festival off.


Por: Carlos García Ruiz*

En 1629 se escribió la primera pieza dramática creada por un autor considerado colombiano. El autor se llamaba Fernando Fernández de Valenzuela, un adolescente adinerado y consagrado a la iglesia de no más de catorce años que, en aquel Nuevo Reino de Granada colonial, escribió un entremés cómico titulado Laurea crítica. Muy posiblemente podríamos considerar a este joven dramaturgo uno de los padres del teatro en Colombia.

Desde 1962 se conmemora el Día mundial del Teatro cada 27 de marzo. El Internacional Theatre Institute es el encargado de divulgar el mensaje anual que debe llegar a todos los rincones escénicos del mundo. Este año el mensaje para países americanos es de Sabina Berman, escritora y periodista mexicana. En Colombia, y coincidiendo con el Día mundial del Teatro de este año, conviven tres festivales teatrales: el festival iberoamericano, el festival alternativo y el festival off. Esta patología de la festivalitis que afecta al país del sagrado corazón se explica difícilmente. Desde los conocidos problemas que afectaron (¿y afectan?) al festival iberoamericano, pasando por la rebeldía obstinada del festival alternativo y el festival off, hasta una clara desorganización desde las entidades públicas las explicaciones serían muy largas, pero no infinitas.

Y volviendo a 1629 junto a Fernández de Valenzuela, llega el momento del chismorreo. Algunos investigadores sostienen que aquella primera obrita colombiana se pudo estrenar en España, en Sevilla concretamente, por lo que al cumplirse el deseo del autor y gracias a esos sortilegios extraños que surgen de las familias acaudaladas que todo lo pueden, el hermano mayor de nuestro primer dramaturgo construyó la ermita de Monserrate como ofrenda por el éxito allende los mares de su hermanito. Quizá la historia es tan caprichosa que podría ser real, quizá el origen de uno de los lugares de culto más importantes de este país es una breve pieza teatral cómica. Todo es posible.

De nuevo en 2018, sólo queda decirles que vayan al teatro, vayan, vayan y vuelvan a ir una y otra vez, vivirán experiencias emocionales difícilmente igualables frente a una pantalla. Y vayan en cualquier momento del año, no sólo en época festivalera, queda mal ser selectivo con las buenas costumbres. Además serán mejores personas, se lo aseguro. Y claro, si usted es del tipo religioso y prefiere visitar la basílica de Monserrate, también es buen plan, pero sepa que quizá el teatro es “tu papá”.



*Carlos García Ruiz. Escritor y teatrero. Director del Programa de Arte Dramático de la Universidad El Bosque.
www.carlosgr.info 



No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.