Un libro para la historia de Colombia


El doctor Juan Camilo Rodríguez Gómez, conocedor como ninguno de esta etapa de nuestro sufrido y golpeado avance republicano, ha asumido el reto de escribir la historia de la Universidad Externado de Colombia que, precisamente, nace en estos años complejos pero vitales en la construcción de la nación. Muchas son las revelaciones que encontramos en La luz no se extingue, entre ellas el enconado odio con que una dirigencia, muy católica pero irresponsable, manejó los intereses del país.




Por: Luis Fernando García Núñez
lfgn@hotmail.com




La luz no se extingue. Historia del primer Externado. 1886-1895 es, sin duda, uno de los libros más importantes de los últimos tiempos. Sustancial porque aborda un espacio de la historia colombiana que no ha sido estudiado con criterio positivo, y porque las fuentes consultadas no habían sido suficientemente exploradas o, por lo menos, no con la responsabilidad que merecen. Esas últimas décadas del siglo XIX estuvieron señaladas por fuertes polémicas y debates que se centraron, en esencia, en el cómo y el qué enseñar para sostener un status quo defendido, con asombrosa vehemencia, por sectores y grupos políticos y eclesiásticos que no aceptaban que artesanos y liberales, o sus ideas, pudieran considerar una forma distinta de gobernar que la de los privilegios y, por ende, los privilegiados.

Por eso, sin duda, acabaron con los escasos y lúcidos años de los Estados Unidos de Colombia, y por lo mismo coartaron y condenaron todo aquello que les oliera a pecado. Sí, el pecado según sus mezquinos intereses. Esos pocos años de la Constitución de Rionegro fueron marcados por la insidia, el odio, la delación y la infamia de sus enemigos. Obstinados ellos que convirtieron los púlpitos y las sacristías del país en escenario de sus batallas, aprovechando la ignorancia y el fatalismo de un pueblo que escasamente sabía obedecer con humillada pasividad: todo era un grave desliz y satán estaba en todas partes. Seguro, sí, estaba en las sacristías y en los púlpitos.

La historia está por contarse y el libro de Juan Camilo Rodríguez Gómez ha empezado a contarla como debe ser, con objetividad, valido de las fuentes, numerosas e insoslayables, que van desentrañando lo que sucedió en estos largos años de crímenes en nombre de Dios y de la libertad    

La represión con que se combatió a quienes tuvieron la osadía de pensar distinto, fue sanguinaria. Cuántas guerras civiles y cuántos muertos. Y con la regeneración cuánto dolor y cuánta infamia, así sus promotores sean considerados hoy héroes nacionales o defensores de la democracia y la libertad. La historia está por contarse y el libro de Juan Camilo Rodríguez Gómez ha empezado a contarla como debe ser, con objetividad, valido de las fuentes, numerosas e insoslayables, que van desentrañando lo que sucedió en estos largos años de crímenes en nombre de Dios y de la libertad.

El doctor Rodríguez Gómez, conocedor como ninguno de esta etapa de nuestro sufrido y golpeado avance republicano, ha asumido el reto de escribir la historia de la Universidad Externado de Colombia que, precisamente, nace en estos años complejos pero vitales en la construcción de la nación. Muchas son las revelaciones que encontramos en La luz no se extingue  entre ellas el enconado odio con que una dirigencia, muy católica pero irresponsable, manejó los intereses del país.

El doctor Juan Carlos Henao, rector del Externado, lo dice lúcidamente en la Presentación: “El nacimiento de nuestra universidad en el año de 1886 es en extremo significativo. En cierta forma coincide con la llegada de Rafael Núñez al poder en 1885, para dar comienzo a su tercera administración, pero sobre todo con la proclamación de una nueva Constitución Política para el país, contraria a los ideales del Externado. En ese momento se agitó además la discusión respecto de los pilares ideológicos sobre los cuales se debía cimentar la educación nacional, discusión que ya había generado posiciones antagónicas entre Bolívar y Santander. Su punto máximo de expresión fue la llamada “polémica o querella benthamista”, originada por las diferentes posiciones adoptadas respecto del pensamiento del inglés Jeremy Bentham y de su filosofía del utilitarismo, con posteriores repercusiones en el debate acerca de la conveniencia del positivismo de Herbert Spencer y otros autores de vanguardia en la formación de los jóvenes colombianos”.

Esta bellísima edición está dividida en tres partes: Antecedentes: las disputas por la educación; 2. Nicolás Pinzón Warlosten antes del Externado; 3. El primer Externado: 1886-1895. La bibliografía nos demuestra cuánto está por hacerse, y por estudiarse, para entender no solo una época, sino esta demoledora tragedia que vivimos hoy.

¡Lectores queridos a leer La luz no se extingue!

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Sobre el autor: *Luis Fernando García Núñez.


Periodista, profesor y escritor.


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