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Ministerio de Cultura de Colombia

Una mirada a la poética de Fermina Ponce

Fermina Ponce. Foto cortesía de Daniel Mordzinski
Fermina Ponce. Foto cortesía de Daniel Mordzinski

Por: Dulce María Ramos Ramos



En los últimos meses en el medio literario colombiano, las escritoras se han hecho eco de su poca presencia y de cómo han sido ignoradas en ciertos espacios. Eso queda demostrado cuando el lector, por curiosidad y persistencia, descubre nuevas voces que de forma tan distinta logran expresar el ser femenino. Una de esas voces es Fermina Ponce, poeta colombiana que vive en Estados Unidos, quien con dos libros de poesía publicados por la editorial Oveja Negra: Al desnudo (2016) y Mar de (L)una (2017), demuestra una voz potente que ojalá el tiempo y la literatura permitan seguir cultivando, que su presencia sea más constante y que nuevos lectores se acerquen a sus versos, a sus palabras. Una poeta que busca confesar su yo y comprender sus tormentas:



“No se puede sentir con la piel
si no se ha entregado el alma (...)”


El universo poético de Ponce está conformado por las imágenes recurrentes de la noche, el mar, la luna, los espejos, la muerte, la memoria y la relación de la mujer con su cuerpo y con su amante. Los dos últimos poemas de su primer libro son un preludio, una anunciación de ese universo y de lo que logra consolidar Ponce en Mar de (L)una. Aquí el lector se encontrará con la voz poética de una mujer rota, con la voz poética de una mujer que se atreve cada vez a desnudar su ser, también a comprender su yo femenino:



“Me tienes harta
asfixias mi yo,
mi ella,
el nosotras rotas,
imperfectas,
bellas,
dignas de libertad”.




Mar de (L)una
Autor: Fermima Ponce
Género: Poesía
Editorial: Oveja Negra
Páginas: 72


En Mar de (L)una la presencia de la mujer fracturada es más evidente, no se esconde y se evidencia en los poemas “Crimen” y “Rota”:



“Asfixias mis alas
mi “soy” tan ligero (...)”
...
“Tan rota,
tan a pedacitos
quebrada y sin mi espejo (...)”


Quizás el tono amoroso de su primer poemario se desdibuja, pero Ponce en Mar de (L)una logra romper —quizás de forma más dolorosa y nostálgica— las cadenas del silencio para sincerarse y reconocerse. En eso consiste el ejercicio poético, el género literario donde el autor revela más de sí mismo o como bien definió en el libro El oficio de recordar el escritor Federico Díaz-Granados: “El poeta no es un iluminado ni un prestidigitador. El poeta es un artesano que con generosidad da a ver lo que otros no ven, entrega a los demás fragmentos de sus propias vidas sin que ellos lo adviertan.”

También un aspecto que desarrolla Ponce en su segundo poemario con mayor profundidad es su posición crítica ante la guerra, los desprotegidos y la violencia de género:



“Que mi piel no pierda la capacidad de estremecerse por el dolor ajeno,
por el llanto de un niño con hambre,
por el grito de una mujer maltratada (...)”
....
“Ya no lloren más mis niños,
cada lágrima es un tomento en el alma de sus madres,
se desbaratan por las noches y renacen cada mañana”. 



“Ese espacio donde Fermina Ponce intenta su palabra verdadera que es denuncia y conformidad, aceptación y ruptura. La perpetua duda y la consolación de la música”.


Juan Gustavo Cobo Borda


La poeta, a pesar de luchar con sus propias heridas, no es ciega o indiferente a las heridas del otro, en especial con su género que debe defenderse día a día contra el abuso, asunto que logra retratar en el poema “Ni una menos”. A pesar que la mujer ha luchado por sus derechos y cada vez existen más leyes que le garantizan una vida más digna, ajena al maltrato y la explotación, el feminicidio aún es un enemigo oculto en las calles, en la casas, sigue siendo un problema a solucionar y se estima que en cincuenta años, aproximadamente, la mujer podrá romper por fin el techo de cristal:



“No me toques con los ojos,
con tu aliento,
ni con ese indiferente pensamiento,
no me sangres ni desangres,
no me ahogues,
mucho menos finjas una caricia en la mitad de mi flor arrancada
por tu lascivia”.



Al desnudo
Autor: Fermina Ponce
Género: Poesía
Editorial: Oveja Negra
Páginas: 80


¿Seguirá siendo Ponce una mujer rota, a veces sin alas? ¿Podrá vencer sus demonios, sus fantasmas, sus miedos, su dolor? ¿La sorprenderá la poesía con temas e imágenes nuevas, luminosas? Un poeta puede decir mucho con poco o muchos libros, el tiempo y la literatura nos despejarán estas dudas. Esperemos que la poesía nunca la abandone, que García Lorca y Storni sigan iluminando sus pasos.


Los libros de Fermina Ponce en la FILBo.
Editorial Oveja Negra: Pabellón 6 – Nivel 1 – Stand 101.


Fermina Ponce se ha presentado en la Feria del Libro de Bogotá, la Universidad de Guanajuato (México), el Instituto Cervantes de Chicago, en el segundo Encuentro de Autores de Chicago. Ha sido nominada por el Consulado Colombiano en Chicago al Premio “Los 22 más” 2017 en la categoría de cultura en los Estados Unidos.



*DULCE MARÍA RAMOS
PERIODISTA VENEZOLANA


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