Nuevas lecturas para un año caduco


Por: Mateo Ortíz Giraldo*

Al finalizar el año examinamos. Es una mirada en retrospectiva, analítica y bastante acomodada. De allí, que por estos días, los portales literarios estén llenos de listas, rankings y demás formas de  poner en algún orden esas lecturas que marcaron el año. En mi caso, no elijo únicamente las novedades como punto de partida. Tomo una decisión en parte romanticona en parte cínica: elegir aquellos libros que marcaron un hito en mis lecturas de este año.

Para poder entender por qué elegí estos libros debo contar que este año me mudé. En esa mudanza empaqué alrededor de 13 cajas de libros. Luego, ya instalado en la nueva casa, traté de situar los libros en un orden. Primero por apellido del autor: fracasé, era muy aburrido; luego, por género: partí todo en cuento, novela, y poesía; tampoco, estoy en pelea con los géneros. Así que me abordó un ímpetu posmodernista y los puse de manera caprichosa. Así, quedó en una estantería los libros que son “fundamentales” para mí, los cuales reviso constantemente y lo demás.

En eso, me di cuenta de lo precaria de mis lecturas. La población de hombres era mayor al de mujeres por una aplastante diferencia de 305 contra 10. Una abominación, desde mi punto de vista. Así que decidí empezar a leer y comprar mujeres autoras y me topé con nuevo mundo de posibilidades, formas de entender los géneros literarios y analizar temas que solo había visto desde la perspectiva masculina. Bajo este sesgo hago esta lista caprichosa para futuros lectores contada desde un año caduco. Saludos, persona del futuro.

Nota: la lista no es un ranking, no son los mejores libros ni los más populares, son las lecturas que me chocaron como lector y dejaron en un estado extraño de coma, letargo y estupor. En fin, son libros que me golpearon y dejaron vivo para contarles.

Temporada de huracanes 
Fernada Melchor
Penguim Random House, 2017
Páginas: 224

La realidad alimenta a  la ficción y Melchor tiene su olfato de sabueso bien amaestrado para llegar a lugares inhóspitos. En esta novela, el trópico, la sangre y la violencia se conjugan en una narración que emplea un tono de novela negra en servicio de un retrato del Bosco.

Reseña completa: http://www.colofonrevistaliteraria.com/fernandamelchor/

Nefando 
Mónica Ojeda
Editorial: Candaya, 2016
Páginas: 208

Hay situaciones que se enquistan en la memoria y pierden el nombre. Sobre esa frontera se sitúa esta novela donde aquello que no podemos decir invade la literatura. Esta autora posee la cadencia de la poesía y la fiereza de la prosa. Nefando es la casa y la llama, como dice Anne Carson cuando habla de la poesía. Vemos pasar el horror y también, en medio de todo, una forma brutal de catarsis.

El oído miope 
Adriana Villegas
Editorial: Alfaguara, 2018
Páginas: 147

Esta novela es sobre los desplazamientos. Se desplaza el migrante hacia otro país, se desplaza la memoria hacia el pasado, se desplazan los deseos y la imaginación. En El oído miope vemos, tras la mirilla de la puerta, la vida sencilla de una mujer que usa el desplazamiento como una forma de habitarse y reconocerse.
Lugar de Maria José Navia
Editorial: De la lumbre, 2017
Páginas: 165

El espacio físico y literario. Lugar de Navia explora en 12 cuentos los lugares, sus habitantes y transformaciones. Se trata de un libro que lentamente absorbe al lector con los retratos de momentos congelados. Explora lo cotidiano y lo lleva a situaciones únicas y no por ello menos universales.


Chilean Electric 
Nona Fernández
Editorial: Alquimia Ediciones, 2015
Páginas: 100

Todo parte de la memoria. Un recuerdo falso y no por ello menos verosímil. En esta novela vemos a Chile desde la luz eléctrica y la memoria de la abuela de la narradora. Aquí, la memoria y la luz son fenómenos similares, En la memoria se ilumina las sombras dándole volumen y transformando los hechos; con la luz, se le otorga una nueva dimensión a los desconocido y a lo de sombra recorrido. Ambas situaciones ocurren en esta novela. 

Las cosas que pedimos en el fuego
Mariana Enriquez
Editorial: Penguim Random House, 2015
Páginas: 208

Los cuentos de este libro de Enriquez usan el fuego como una forma de purificación, de iluminación o tranquilidad. Las llamas están presentes en todas las narraciones en forma de una hoguera, un cigarro o una vela. Siempre atento a consumir. De allí que este libro cause tensión y terror porque el fuego aguarda callado después de cada coma.

Inclúyanme afuera 
María Sonia Cristoff
Editorial: El Peregrino Ediciones, 2017

Los cuerpos silentes ocultan verdades extrañas. Extrañas por incomprensibles para quienes llevamos un ritmo trepidante dentro y fuera. En esta novela una mujer se dedica a mirar las moscas pasearse sobre un cuadro y en eso la abordan las reflexiones y las imágenes. Cristoff posee una capacidad para lograr que la estrechez tiene un límite insondable.

Distancia de rescate 
Samanta Schweblin
Editorial: Penguim Random House, 2016
Páginas: 124

Hay un hilo que se tensa cada vez que una hijo se aleja de su madre. Esa es la distancia de rescate. Esa tensión delimita el tiempo que se tardaría una madre en rescatar a su hijo en una situación de riesgo. En esta novela Schweblin logra auscultar la oscuridad de las relaciones familiares, explora un abismo que nos mira directo a los ojos. Con una estructura entorno a la conversación, esta pieza es fundamenta en el panorama literario actual.

Reseña completa: http://elastillerodelasletras.com.uy/apocalipsis-personal/

El nervio óptico 
María Gainza
Editorial: Laguna libros, 2018
Páginas: 176

La crítica de arte suele ser una actividad esquivas, técnica y desangelada. De allí que Gainza construya un nuevo canon en torno a esta actividad y también de allí que El nervio óptico sea, quizás, uno d los ejercicios literarios más inquietantes. Estamos frente a un compilado de texto donde narración, análisis y biografía van hacia un mismo punto: explorar. Gainza habla de arte y en el proceso construye nuevas formas de comprenderlo desde la experiencia personal.

Apegos feroces
Vivian Gornick
Editorial: Sexto piso, 2017
Páginas: 200

Muchas voces y muchos ámbitos, para parafrasear a Copote. Al final, una voz y muchos tiempos. La voz de Gornick que busca comprender su experiencia de vida. Los ámbitos y espacios vividos por las mujeres que le rodearon y las mujeres que le ayudaron a construir su forma de entender la realidad. Apegos feroces es una lectura necesariamente vital donde desfila la muerte, las relaciones familiares y los prejuicios sociales.

Reseña completa: https://www.librosyletras.com/2018/11/resena-de-apegos-feroces-de-vivian-gornick.html

Cráter
Tania Ganitsky
Editorial: La Jaula, 2017
Páginas: 53

La idea del cráter: el hundimiento y el desgaste. Los cráteres son cicatrices y sensibilidades abierta, expuestas y como tales dolorosas. Este libro de poemas de Ganitsky e ilustrado, de manera acertada y narrativamente complementaria, por José Sarmiento es una respuesta a la pregunta sobre la angustia de sentir el cuerpo vibrar por los cambios y transformarse por las cicatrices que, como en las lunas, dejan las colisiones.

Irse para dentro 
Natalia Mejía
Editorial: Milena Caserola, 2017
Páginas: 64

El relato corto y la poesía como formatos se encuentran e intercambian en la protesta poética de Mejía. En su poesía la carne se siente cruda entre os dientes, se degluta y mastica; también duele la herida abierta y que supura. En su poesía no hay otro camino que irse hacia dentro como una amanera de conocerse o de desconocerse.


Mateo Ortíz Giraldo*

Colaborador Literario de Libros & Letras.
Periodista chupatintas, lector, reseñista e inquieto. 
Síguelo en Twitter: @plumasinave 


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