Lina Tono: "Prefiero darle libertad al lector para que resuelva las situaciones a su parecer"

Lina Tono. Foto cortesía: Victoria Holguín

Por: Pablo Concha*

Ropa interior, el primer libro de la periodista Lina Tono (Cereté, Córdoba, 1984) está compuesto por diez relatos breves protagonizados por mujeres –o por la misma mujer en diferentes etapas de su vida–, en donde se retrata el inmensamente complejo caldo de emociones, hormonas y sentimientos que se cuecen en la mente de cualquier mujer y que en parte explican su –para los hombres, obviamente– misterioso comportamiento y accionar en la vida moderna. Por ejemplo, un análisis con la manicurista sobre serle infiel o no al cónyuge, una chica duda sobre si ir a dormir a casa del novio por el inconveniente de que vea el aparato anti bruxismo que debe usar para evitar destrozarse los dientes; otra se debate entre continuar o no una relación sexual excitante y secreta, pero carente de amor y sin futuro, con un compañero de trabajo, etc. Con humor y dejando bastante de la resolución de los conflictos a la propia imaginación de los lectores, Lina Tono presenta este libro que forma parte del sello Espasa de Editorial Planeta, el cual publica temáticas y géneros con afinidad juvenil como poesía, novela histórica y no ficción, entre otros.

Hemos invitado a la escritora a este espacio dedicado a los libros y las letras para conocer más de su obra.

─¿Cómo ocurrió esa transición entre escribir artículos periodísticos y luego narrativa breve? ¿Tu objetivo fue siempre llegar a la ficción?

Luego de terminar mi maestría en periodismo seguí escribiendo en ese formato, sobre todo crónicas de largo aliento. La crónica es el género periodístico más permisivo en cuanto a la narración, es muy flexible y permite incluir tono y elementos literarios en los textos. Por esto empezó a interesarme la ficción. Además, siempre disfruté mucho leer libros de ficción. Decidí inscribirme a un diplomado de escritura creativa en el Instituto Caro y Cuervo, y tuve la suerte de contar con excelentes profesores y profesoras, todos escritores publicados, cuyas clases me inspiraron mucho. Los ejercicios de escritura en clase fueron un buen comienzo para meterme en la ficción. Algunos se convirtieron en cuentos que tengo ahora publicados.

─A veces da la impresión de que los cuentos de Ropa interior son protagonizados por la misma mujer en diferentes momentos de su vida. ¿Sería esta una forma correcta de interpretar el libro?

Creo que no hay una forma “correcta” de interpretar un libro de ficción. Tuve la clara intención de plantear esa ambigüedad, buscando que sea el lector mismo quien decida si el libro cuenta las historias de una sola o de varias mujeres. Me gusta dar ese tipo de libertad al lector. No quiero imponer una sola forma de leer mi libro.

─En Ropa interior, la acción o conflicto de cada historia tiene lugar internamente, en la psique de la/las mujeres protagonistas. ¿Fue tu objetivo desde el inicio centrarte en la emocionalidad, o se dio mientras escribías?

Fue una intención clara desde el inicio. Desde que comencé a escribir hace años, en un blog donde publicaba historias sobre mi vida, siempre escribí desde ese lugar. Además, durante las conversaciones que tuvimos con Paula Marulanda, mi editora, mientras definíamos cómo sería el libro, decidimos que hablar desde la emocionalidad podía funcionar para llevar a un buen nivel narrativo las historias que quería contar. De hecho, por eso el libro se llama Ropa Interior. Es un nombre que apela a todo lo que se vive de la ropa hacia adentro, la prenda, el sentimiento, el pensamiento que no se ve pero que está siempre ahí conteniendo, limitando, apretando, doliendo, ahorcando, y a veces hasta embelleciendo. 

─En muchos de los cuentos de Ropa interior el conflicto de la historia no se resuelve, sino que queda la situación planteada y la posible resolución en la mente del lector. ¿Es este el tipo de historias que disfrutas leer, donde las posibilidades dependen de la sensibilidad de cada cual?

Sí, claro. Cuando leo libros de cuentos o relatos cortos, o a veces novelas, me asombra la capacidad de un escritor para resistirse a resolver el conflicto y la habilidad para darle un buen final a la historia sin necesidad de terminarla. Por eso también quise que mis historias quedaran abiertas. Otra vez aquí prefiero darle libertad al lector para que resuelva las situaciones a su parecer. Al fin y al cabo no existe un solo remedio para el dolor, una sola cura para las heridas, o una sola forma de salir por una puerta. Los caminos en la vida de una mujer son tan intrincados, que no parece haber una salida clara, o demasiado certera. Apostarle a eso habría sonado pretencioso o forzado para mi gusto.

─Formas parte de la antología Cuerpos: Veinte formas de habitar el mundo (Seix Barral, 2019) con el relato “Pink Lady”. ¿Cómo se dio tu participación en el libro y por qué este cuento no está incluido en Ropa Interior?

No incluimos ese cuento en Ropa Interior porque mi editora siempre pensó que cazaba mejor con el tema de “Cuerpos”, así que lo reservamos para ese otro proyecto. Ella ya tenía en mente la creación de ese libro para cuando yo empecé a escribir el mío y así lo acordamos desde el principio.

─¿Cuáles son los escritores a los que vuelves o que más han influenciado la literatura que quieres hacer?

Mientras escribí estuve leyendo sobre todo a mujeres que también escriben muy desde la emoción y la intimidad, o que simplemente son brillantes en su narrativa. Leí a María Gainza, Margarita García Robayo, Chimananda Ngozi Adichie, Patricia Engel, Samanta Schweblin, Rita Indiana, Juliana Restrepo, Pilar Quintana, Marvel Moreno, Virginie Despentes  y Clarice Lispector, entre otras.

─Por favor, recomienda a nuestros lectores más jóvenes algunos libros que creas deberían leer.

Yo no creo que alguien “debería” leer. Creo que uno solo disfruta la lectura si no hay tanta obligación en ella. Los libros que más disfruté últimamente y que recomiendo mucho son:
El nervio óptico de María Gainza, Stoner de John Williams, En diciembre llegaban las brisas de Marvel Moreno, Distancia de rescate de Samanta Schweblin.


...hablar desde la emocionalidad podía funcionar para llevar a un buen nivel narrativo las historias que quería contar.





Escritor colombiano, autor del libro de cuentos de terror Otra Luz (El Bando Creativo, 2017).
Colaborador literario de Libros & Letras.
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