Mario Vargas Llosa y el milagro estético de Jorge Luis Borges




Medio siglo con Borges es un conjunto de textos escritos por Mario Vargas Llosa en un periodo de más de cincuenta años, desde sus tiempos de periodista amateur hasta sus más recientes columnas en El País, en los que recoge y analiza diversos aspectos de la vida y la obra del escritor argentino. 


Por: Juan Camilo Rincón*

Entre tantos que se anuncian a diario, este en particular es un libro que veníamos esperando por varios motivos; el primero: el indiscutible nivel de los dos escritores latinoamericanos. El peruano, premio nobel de Literatura y autor de grandes novelas, es además conocido por su gran trabajo ensayístico sobre la obra de escritores como Gustave Flaubert, Juan Carlos Onetti y Gabriel García Márquez. Y cuando de Borges se trata, muchos estamos siempre a la espera de algún comentario o un sesudo análisis de su trabajo creativo bajo la lupa del autor de La ciudad y los perros

Entre los textos recopilados nos topamos con un poema, género poco común para Vargas Llosa. A través de unos versos sencillos, homenajea al escritor que siempre fue un mentor: “La belleza e inteligencia del mundo que creó me ayudaron a descubrir las limitaciones del mío, y la perfección de su prosa me hizo tomar conciencia de las imperfecciones de la mía”. En sus páginas se retoman las reseñas hechas a libros como Atlas, creado por Borges junto a María Kodama y publicado por Sudamericana; Borges en Sur 1931 – 1980 de Emecé; y Textos cautivos. Ensayos y reseñas en “El Hogar” (1936 – 1939) de Tusquets, estos dos últimos con valiosas selecciones sobre las colaboraciones del argentino a revistas de gran peso en el país del sur y en toda la región. 

El eje del libro, sin embargo, son dos textos de particular valor: el primero es la entrevista que el peruano le hizo en noviembre de 1963 en Francia como periodista de la RFI, donde plantea que, gracias a los diferentes eventos literarios en los que participó Borges con sus conferencias y conversatorios, Europa pudo conocer y reconocer la calidad arrolladora y, sobre todo, la importancia de la obra de ese hombre que venía de la tierra de los gauchos. Fue la emergencia del autor de El Aleph hacia el Viejo Mundo y luego a Norteamérica, donde empezaba a gestarse como un hombre legendario, y de cuyo ascenso al olimpo literario Vargas Llosa fue testigo.  

El segundo texto es la entrevista que le hace Vargas Llosa a Borges en junio de 1981 en su casa de Maipú 994, ubicada en Buenos Aires. En ella vemos a un peruano más fortalecido y arriesgado, con preguntas más inquisitivas y teñidas por una cierta soberbia que lo llevó incluso a comentar sobre el humilde estado del apartamento del argentino, con sus goteras y las manchas de humedad en las paredes. Como es bien sabido, este encuentro termina abruptamente, y las inoportunas acotaciones del entrevistador llevaron a Borges a denominarlo, no escritor, sino agente inmobiliario. 

Más allá de lo anecdótico, hay un texto que se recibe con enorme gusto por su calidad crítica. Se trata de “Las ficciones de Borges”, escrito un año después de la muerte del poeta ciego, y con el que Vargas Llosa nos permite comprender diferentes elementos claves de la obra del porteño: se cuestiona sobre por qué aquel nunca escribió novelas, cómo revolucionó la tradición estilística o de qué manera hace el tránsito de lo real a lo fantástico. Además, nos explica las razones por las que “ha sido lo más importante que le ocurrió a la literatura en la lengua española moderna y uno de los artistas contemporáneos más memorables”. 

Recorrer este libro resulta de enorme valor para los escritores en español que, de alguna manera, tenemos una deuda con Borges y queremos seguir nutriéndonos de su forma, su estilo y sus creaciones pródigas. Fue él quien puso la prosa latinoamericana en el canon de la literatura universal y rompió el complejo de inferioridad que impedía brotar con libertad a los artistas de este lado del continente. Es una herramienta que puede servirnos para seguir ahondando en la obra de Borges, material de análisis por los siglos de los siglos y que, aún después de tantos años, asumimos como cataclísmica pero seguimos sin comprender del todo. Sobre una literatura cuyo estilo “desinfló la lengua española de la elefantiasis retórica, del énfasis y la reiteración que la asfixiaban”, Mario Vargas Llosa alimenta el mito y el debate.




Medio siglo con Borges. 
Mario Vargas Llosa
Alfaguara
108 páginas



* Periodista cultural, escritor e investigador. Autor de Ser colombiano es un acto de fe. Historias de Jorge Luis Borges y Colombia y Viaje al corazón de Cortázar.

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