Reseña. Un canon literario que debemos corregir



“Quizás algunos de los grandes cuentos escritos en nuestro idioma no son los que creíamos. Hay ausencias injustificables. Piezas maestras enterradas por el desdén o la desidia o el machismo”, afirma el escritor mexicano Jorge Volpi (El juego del Apocalipsis, Una novela criminal) en la contratapa de Vindictas: cuentistas latinoamericanas


Por Pablo Concha*


Esta antología se origina en el corazón de un proyecto de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para revisar el canon literario del siglo XX y poner en circulación novelas escritas en español que no se hubieran editado al menos desde hace veinte años, y escritas por mujeres. Son obras importantes que, debido a “una visión machista de la literatura” y a “un canon sujeto a un espacio heteropatriarcal blanco”, no tuvieron la difusión que merecían y debieron tener en su momento. Quizás es necesario un nuevo canon, pero, ¿cuál podría ser y quién lo definiría? Los editores responsables de compilar este proyecto, Juan Casamayor y la escritora mexicana Socorro Venegas (autora entre otros títulos de La memoria donde ardía y Todas las islas), dicen que “No se trata tanto de sustituir el canon como de extender los límites y ampliar los nombres y las obras del existente. No es posible construir un modelo para los lectores a partir de un canon que de un modo crónico y tenaz da la espalda a la mitad de la creación. Ciertamente era llamativo (cuando no vergonzoso) que nuestras opciones de lectura fueran excepcionales cuando se trataba de escritoras. Es un problema presente que se arrastra desde el pasado y que debemos prevenir para que no se repita en un futuro próximo. Para ello publicar libros no es suficiente: hay que establecer políticas y metodologías que tengan presente estas miradas que siempre han estado y están ahí: en planes académicos de estudio, en programas de ferias y festivales literarios, en catálogos de editoriales y bibliotecas, en los espacios de la crítica y la librería y un largo etcétera”. 

Cabe preguntarse si los lectores tenemos algo de culpa o responsabilidad en la perpetuación de este canon sesgado e incompleto. “Los lectores acceden a un corpus lector esculpido por distintos interlocutores. La suma de una dolorosa falta de esfuerzo, rigor, equidad y sensibilidad ha hecho que se produzca una fractura en qué puede leerse y que no, qué es canon y qué no. Es el momento ahora de corregir esas decisiones que han producido graves ausencias y carencias en los lectores. En el viaje que ha sido editar Vindictas hemos tenido dos sensaciones: el placer del hallazgo, pero también la rabia de no haber podido leer algunos textos mucho antes, tal vez en una etapa de formación sentimental e intelectual que tan profundamente nos modela”, dicen los editores. 

La presente obra es una coedición entre la UNAM y la editorial española Páginas de Espuma, tiene veinte cuentos y veinte escritoras (acompañadas de ilustraciones de Jimena Estibaliz), una por cada país de América Latina y España, y lo que pretende es desestabilizar la historia literaria establecida y repensar el canon que nos han vendido. Los editores dicen también que “La colección Vindictas de la UNAM parte de una voluntad muy clara de comunicación intergeneracional entre creadoras. En este sentido, nuestro proyecto partió de una red de escritoras y académicas jóvenes que nos puso sobre la pista de cuentos, obras y escritoras. Escritoras exhumando escritoras, como lo definió la autora ecuatoriana María Fernanda Ampuero. A partir de ahí comenzó nuestra labor de lectura, debate y selección apasionante que fue cumpliendo unos criterios objetivos previos –una escritora vindicta por país con una obra destacable en el género del cuento– y, sobre todo, enriqueciendo nuestra propuesta con una calidad indudable”.

«Veinte cuentos que parecen muchos pero que al final son muy pocos. Suficientes eso sí para que los lectores puedan explorar la obra de cada una de estas escritoras y sacarlas de la oscuridad a la que fueron injustamente relegadas


La pregunta es inevitable: esta exclusión sistemática de las escritoras a lo largo del tiempo, ¿es solo una cuestión de machismo, o hay algo más detrás? “Un canon literario es hijo de su tiempo y de su sociedad. La sociedad ha estado marcada todo el siglo XX por un heteropatriarcado que se ha permeado en diferentes órdenes de nuestra vida. La presencia de escritoras no podía escapar al machismo inherente en nuestra cultura. ¿Algo detrás? Más que especular, podemos ir a los hechos: ¿cómo se explica que durante toda una segunda mitad del siglo XX decenas y decenas de antologías de cuentos, independientemente de su origen, siempre excluyeran o minimizaran hasta extremos sonrojantes la inclusión de escritoras? La realidad se define por sí sola”.

Lo que Vindictas busca es “vengar y castigar modelos que marginan” y “proteger y entregar a los lectores y las lectoras nueva luz. Luz vindicta”. Entre sus páginas nos encontramos relatos como “Reunión” de Gilda Holst (Ecuador), “Barlovento” de Marvel Moreno (Colombia), “Desaparecida” de Ivonne Recinos Aquino (Guatemala), un cuento extraño, poético y fantasmal, ejemplo de lo magistral que puede ser un relato breve. “Cómplices de extraños juegos” de María Luisa de Luján Campos (Argentina), un cuento aterrador, donde la extrañeza e incomprensión de lo que sucede crece con cada línea de la narración. “El occiso” de María Virginia Estenssoro (Bolivia), una obra maestra por donde se la mire y más, muchas más historias fascinantes. Veinte cuentos que parecen muchos pero que al final son muy pocos. Suficientes eso sí para que los lectores puedan explorar la obra de cada una de estas escritoras y sacarlas de la oscuridad a la que fueron injustamente relegadas.



Vindictas: cuentistas latinoamericanas 
Distribuye Plaza & Janés Editores Colombia
Web https://www.plazayjanescolombia.com



*Pablo Concha es un escritor colombiano, autor de los libros de cuentos Otra Luz y La piel de las pesadillas y colaborador literario en Libros & Letras y otros medios culturales.

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.