Reseña. Un hechizo que no pierde su fuerza



En A nadie engaña el cielo, Sílaba Editores nos ofrece una bella edición con una nueva traducción de los mejores poemas de Emily Dickinson.


Por: Pablo Concha*

Dicen que Emily Dickinson (1830 – 1886) era enigmática y solitaria. Para ella, el aislamiento fue su vida, su manera de estar en el mundo y lo que le permitió escribir una obra que ha sido muy estudiada y ha influenciado a incontables poetas y narradores desde hace décadas. Muy pocos de sus amigos sabían que escribía poesía. Dickinson nunca tuvo reconocimiento y mucho menos fama. Murió sola, encerrada en una casa y, muchos años después de su fallecimiento, su obra vio la luz y su figura cobró importancia. No parece justo, y lo triste es que a muchos les ha sucedido así: Edgar Allan Poe, H. P. Lovecraft, etc. 

Dickinson ha sido llamada “la poeta que no tuvo suerte en el amor”, título simplista y absurdo, acuñado solamente porque los historiadores no pudieron encontrar nada claro entre sus cartas y papeles (los pocos que no fueron quemados y destruidos como la poetisa lo pidió) que aclararan las dedicatorias de algunas de sus obras.

A nadie engaña el cielo, título del poema 1303 de la autora y libro en edición bilingüe de Sílaba Editores, es un proyecto que surgió en un grupo de estudio de traducción de poesía en lengua inglesa, espacio de reunión de estudiantes y profesores de la Maestría en Hermenéutica Literaria de la Universidad EAFIT de Medellín. En estos encuentros, donde también se analizaba a poetas como Edgar Lee Masters, William Blake y Robert Frost, la voz que aparecía con más frecuencia era la de Emily Dickinson. Al grupo le tomó cinco años ver materializado el proyecto A nadie engaña el cielo, que incluye cincuenta poemas de los más de mil publicados póstumamente. Sobre este proceso, los traductores Efrén Giraldo y Camilo Arango afirman: “Hay que recordar que la publicación de la poesía de Dickinson fue en su mayor parte póstuma, y que continúa siendo problemática filológicamente. Así que la selección se guio por el deseo de que el libro fuera un volumen introductorio y representativo que permitiera, por un lado, a los lectores hacer una primera aproximación a esta importante autora y, por el otro, a Sílaba incluirlo en su nueva colección de libros clásicos y esenciales. Además, como esta traducción partió de la comparación de traducciones, nos interesó mantener los poemas que presentaron una especial complejidad en ese ejercicio. Quizás, sin saberlo, elegimos también aquellos poemas que nos han hablado más íntimamente”.


«Hay que recordar que la publicación de la poesía de Dickinson fue en su mayor parte póstuma, y que continúa siendo problemática filológicamente. Así que la selección se guio por el deseo de que el libro fuera un volumen introductorio y representativo...»


Las traducciones casi siempre han planteado un problema en la literatura. ¿Son fieles al texto original?, ¿qué tantos cambios u omisiones ocurren sin que sepamos o podamos llegar a comprobar? Y, lo más importante, ¿qué tanto se pierde de una obra cuando pasa de un idioma a otro?, ¿lectores de países con idiomas y culturas diferentes pueden decir que han leído el mismo libro?, ¿qué tanto puede quitar o poner un traductor, y qué tanto mejorar o dañar un texto?, ¿quién fiscaliza el trabajo de los traductores? Son preguntas que muchos nos hemos hecho al sentir que alguna frase o fragmento nos “suena” raro al leer una novela, relato o poema traducido de otro idioma. “Con Dickinson sucede que hay muchas versiones de sus poemas pues es una poeta bastante traducida. La noción de fidelidad en la traducción, especialmente en la de la poesía, es problemática, y cada traductor ha balanceado como ha podido los ideales de belleza y exactitud que entran en juego en ese paso entre lenguas y entre tiempos. Los poemas de nuestra selección se tradujeron, además, bajo la perspectiva de que los clásicos, para permanecer vivos, deben ser traducidos de nuevo”, señalan los traductores de Sílaba. 

Para alguien que nunca haya leído a la autora, ¿es A nadie engaña el cielo una buena forma de conocerla y entrar en su obra? “Consideramos que sí, pues este es un conjunto de poemas representativos de sus temas y de su estilo, que mantiene la tensión entre complejidad y simplicidad que atraviesa toda su poesía. Además, Sílaba concibió un bonito y ligero volumen que puede acompañar a cualquier lector en cualquier momento. También el hecho de que la edición presente la versión original confrontada con su nueva traducción en la amplitud de la página abre un espacio de diálogo entre las versiones, y entre estas y el lector, que puede ser estimulante”.

Algunos podrán preguntarse si es necesario tener un conocimiento aunque sea somero de la vida de la poeta para poder entenderla o para leer su poesía. “Sus poemas pueden leerse de manera autónoma, lo que es un rasgo muy importante de la poesía moderna. Así, la voz de Dickinson, como la de todo gran poeta, nos habla hoy con una sorprendente contemporaneidad, incluso desligada de su contexto de creación. Sin embargo, conocer los aspectos biográficos puede ayudar a quienes quieran profundizar en la trayectoria vital y estética de la autora, y así enriquecer la experiencia de lectura”, dicen los traductores.


Aquí un ejemplo de las ligeras diferencias entre las versiones de los poemas con las que se van a encontrar:

Poema 1212
Una palabra muere
Cuando es pronunciada,
Así dicen algunos.
Yo digo que justo
Comienza ella a vivir
En ese momento.

(Los sótanos del alma, traducción de Anna María Leoni, edición El otro el mismo, 2005).

La versión de Sílaba:

Una palabra está muerta
Una vez dicha,
Dicen algunos.
Yo digo que solo
Empieza a vivir
Ese día.

Poema 1413
Dulce Escepticismo del corazón –
Que sabe – y que no sabe
Y cual Flota de Bálsamo se agita –
Cuando a la nieve se afrenta –
Invita y luego la Verdad retarda
No sea que la Certeza se vea marchita
Comparada con la deliciosa agonía
Del éxtasis en Temor estremecido -

(Los sótanos del alma, traducción de Anna María Leoni, ediciones El otro el mismo, 2005).
La versión de Sílaba:

Dulce Escepticismo del Corazón
Que sabe –y que no sabe–
Y vaga como una Flota de Bálsamo -
Atacada por la nieve –
Que invita y retarda la Verdad
Para que la Certeza no sea marchita
Comparada con la deliciosa angustia
Del rapto animado por el Terror–

Esta edición bilingüe de A nadie engaña el cielo se encuentra en las principales librerías del país y forma parte de la colección Allegro de Sílaba editores, que se encarga de publicar obras clásicas y esenciales. 

Esta es una invitación a leer a la poeta que dijo: “Si leo un libro y este vuelve mi cuerpo tan frío que ningún fuego jamás puede calentarme, yo sé que eso es poesía”.


*Pablo Concha. Escritor colombiano. Autor de los libros de cuentos Otra Luz y La piel de las pesadillas. Colaborador literario en Libros & Letras y otros medios culturales.

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