Un café en Buenos Aires con los editores Jorgelina Etze y Mauro Yakimiuk



Un café en Buenos Aires con Jorgelina Etze y Mauro Yakimiuk, editores de la Antología de narrativa argentina Entre Vidas TV


“Estamos felices con el grupo de autores que armamos para esta Antología”


Por: Pablo Di Marco*

Mauro Yakimiuk —creador de Entre Vidas TV— se unió con Jorgelina Etze —editora de Bucanera Ediciones— para darle forma a una antología de cuentos que ofrece un panorama de la actual narrativa contemporánea argentina. Sobre el desafío, complicaciones y gratificaciones que implica emprender tal proyecto conversé con ambos una soleada tarde de noviembre, pocos días después de la presentación del libro.

—Empecemos por el principio: ¿cómo nace Bucanera Ediciones, Jorgelina?

Jorgelina: ¿Honestidad brutal?

—Por supuesto.

Jorgelina: La editorial nace de la de frustración y la inconsciencia. Yo no soy  editora. Soy, más bien, una escritora que edita. Y, como escritora, pasé y paso por todas las frustraciones y rechazos que pasamos casi todos lo que pretendemos publicar. Pero resulta que hace quince años que vengo trabajando en una serie de libros. Una trilogía de piratas  que —por cuestiones que no vienen al caso— yo tenía necesidad de publicar. Después de mil rechazos y dos mil silencios, necesité saber si, de verdad, la novela era tan mala como para que nadie la quisiera. Así que mandé el manuscrito a una lectora profesional que, palabras más o menos, me dijo que la novela estaba muy bien, que era publicable pero que no sabía qué editorial podría interesarse. En paralelo varios amigos escritores me preguntaban por qué no encaraba yo un proyecto editorial. Así que, casi sin pensarlo mucho y por la conjunción de los rechazos, la necesidad de que el trabajo de tantos años saliera a la luz y el aliento de los amigos, con Maxi, mi marido, nos decidimos y armamos el sello.

—¿Eras consciente del hermoso lío en el que te estabas metiendo?

Jorgelina: ¡No tenía idea! No sé cómo hicimos, pero sacamos cuatro títulos. Nada mal para haber empezado en enero, ¿no?

—Nada mal. ¿Y cómo nace el nombre Bucanera?

—Jorgelina: El nombre Bucanera es, claramente, un homenaje a los piratas de mi novela. 

—¿Y a quién de los dos se le ocurrió armar una Antología?

Mauro: A mí.

—Bien, entonces sos vos el culpable. ¿Recordás el preciso instante en que nació esa idea en tu mente? ¿Cuándo sentiste que esa primera idea comenzaba a volverse tangible?

Mauro: Hacía un par de años que venía con esa idea dando vueltas en mi cabeza, pero no lo había hablado con nadie. Hasta que en una charla informal que tuvimos con Jorgelina le comenté que tenía intenciones de publicar una antología de cuentos con Entre Vidas, sin pensar que ella me iba a decir que le gustaría que ese proyecto formara parte de Bucanera Ediciones. Me lo propuso y ahí nos embarcamos en este desafío.

—Imagino que es muy divertida la idea de pensar nombres de autores para sumar al libro, pero después viene la parte complicada: los autores son muchos y el espacio es limitado. ¿Se les hizo difícil decidir qué escritores debían ser parte y cuáles debían quedar afuera?

Jorgelina: No sé para Mauro, pero para mí, muy divertido, no fue. Me hubiera gustado poder convocar a muchos más. Aunque estoy re feliz con el grupo talentoso que armamos, claro.

Mauro: Coincido con Jorgelina. Quedaron muchos autores y autoras que hubiésemos querido tener en el libro, sin embargo, desde la editorial se había estipulado cierta cantidad de escritores y respetamos ese número para la elección. Tanto la editorial como yo estamos muy contentos del grupo de catorce autores que forman parte de la antología de Entre Vidas. Tenemos los escritores que queríamos tener y es un lujo el equipo que se armó. En lo personal, estoy muy agradecido a Jorgelina por la propuesta de publicar la antología. Ojalá que su editorial Bucanera Ediciones siga creciendo y que este libro ayude a que mucha gente se acerque al hermoso catálogo que está armando.

—Imagino que se habrán topado ante una situación inevitable e incómoda: que alguno de los autores les haya ofrecido un cuento que no les gustaba, o que el cuento que les presentaron precisaba una revisión. ¿Cómo lo manejaron?

Jorgelina: Cuando con Mauro pensamos en la metodología de trabajo, acordamos pedirles a los autores que nos enviaran varios textos. De ese modo podríamos armar un libro que tuviera cierta coherencia no sólo en la calidad sino en algo que funcionara como un hilo conductor, como un ligue. Después leímos todos los cuentos y fuimos seleccionando. Y la verdad es que ni siquiera tuvimos que discutir. Creo que en todos los casos nos inclinamos hacia los mismos textos. El resultado está a la vista. En cuanto a las revisiones, los autores que forman parte de la antología son todos de primerísima. Así que, realmente, los textos necesitaron muy poco trabajo de edición. Y cuando creímos que pequeños ajustes podrían mejorar los cuentos, lo charlamos con los autores y nos entendimos muy bien.

Mauro: Los cuentos primeros me llegaron a mí, los leía y se los reenviaba a Jorgelina. Después entre los dos hablábamos acerca de lo que nos parecieron y cuál nos gustaba más. En algún caso puntual nos mandaron un solo texto y si nos parecía que no tenía que ver con nuestra idea para la antología, pedíamos otro cuento, y así hasta definir los catorce cuentos que quedaron en el libro.

—Por lo que me cuentan fue un trabajo de equipo entre ustedes y los autores. Lo que está muy bien, toda antología debe ser un esfuerzo conjunto.

Jorgelina: Tal cual. Fue un trabajo en conjunto y respetuoso. Mauro, los autores y yo formamos un equipo que funcionó muy bien. Yo, personalmente, estoy muy agradecida con todos.

—Apenas días atrás presentaron el libro ante un gran número de lectores. Ese encuentro tuvo un condimento extra: fue una de las primeras presentaciones en Buenos Aires tras la pandemia. ¿Qué recuerdan de esa noche?

Mauro: Fue una noche mágica, repleta de amigos, de gente de la literatura, de lectores. La verdad que, si uno soñaba una presentación ideal, seguro que era como la que vivimos el otro día. Estuvieron casi todos los autores de la antología, unos pocos no pudieron ir por otros compromisos o cuestiones personales. Además, contamos con la música de Néstor Darío Figueiras y Viviana Laila Góngora, dos grandes amigos que más allá de eso, son dos músicos increíbles.

Jorgelina: la alegría de todos. Me sorprendió. Creo que había mucha necesidad de reencontrarse con los amigos y con la literatura.


—Sé que la antología está funcionando muy bien, lo que imagino los hará pensar en la posibilidad de una segunda parte para 2022 o 2023. ¿Me equivoco?

Jorgelina: No te equivocás. Ganas no faltan pero, por ahora, nos enfocamos en este libro que,  todavía, tiene un largo camino que recorrer.

Mauro: En mi caso tengo en mente una segunda parte, es más, ya estoy pensando algunos nombres. Todavía ni hablé con esos escritores, aunque me gustaría seguir con Bucanera, con la que trabajamos muy bien. Por ahora mejor esperar, pero sí, me encantaría hacer una nueva antología. Igualmente, no hay apuro, la primera antología recién arranca su camino y hay que seguir acompañándola.

—Más allá de acompañar a esta primera antología y del deseo de una segunda parte, ¿cuáles son los planes a corto plazo para Bucanera Ediciones y EntreVidas TV?

Jorgelina: Bueno, en Bucanera vamos a cerrar el año con Niebla de espejos, el segundo libro de mi saga de piratas. Ese sale ya, muy prontito. Después, en marzo o abril, tenemos un libro de cuentos de terror de Alejandro Baravalle, y después cuatro o cinco proyectos en carpeta entre los que, por supuesto, estaría Entre Vidas 2. Pero de esos todavía no hablo porque falta mucho y muchas cosas pueden pasar.

Mauro: En el corto plazo hay posibilidades de hacer un ciclo de lecturas en 2022, seguiré con más entrevistas, tal vez retomemos con las entrevistas en las casas de los escritores. Y a largo plazo me gustaría poder tener un programa de televisión con Entre Vidas TV. Ya llegará un productor que se la juegue. Sería cumplir otro de mis sueños.

—Vamos con la última pregunta, seguro ya la conocen: les regalo la posibilidad de invitar a tomar un café a cualquier artista de cualquier época. Cuéntenme quién sería, a qué bar lo llevarían, y qué pregunta le harían.

Jorgelina: Creo que invitaría a Salgari y a Stevenson. Los llevaría a tomar ron o cerveza en algún chiringuito de playa y, mientras el sol se va, como la Bucanera que soy, les agradecería por haberme dado tanta felicidad.

Mauro: Yo invitaría a John Lennon. Soy fanático de The Beatles y sería increíble poder charlar un rato con él. Lo llevaría al bar 878 y le preguntaría todo acerca de la banda.


***
Los autores que integran la Antología de narrativa argentina de Entre Vidas TV son Silvina Gruppo, Juan Guinot, Facundo Moreno, Yamila Begné, Claudia Cortalezzi, Emilia Vidal, Marcelo Rubio, Mariana Travacio, Francisca Mauas, Cristian Acevedo, Pablo Martínez Burkett, Miguel Sardegna y Adriana Romano.

Quienes quieran acceder desde cualquier parte del mundo a la Antología de narrativa argentina de Entre Vidas TV en formato e-book, la encuentran en BajaLibros.



*Pablo Dí Marco. Desde Buenos Aires trabaja vía internet en la corrección de estilo de cuentos y novelas. Autor, entre otras novelas Las horas derramadasTríptico del desamparo. Colaborador literario de la revista Libros & Letras.

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