30 años de la #FILBo. Diez recuerdos que hicieron historia

30 años de la #FILBo. Diez recuerdos que hicieron historia


La Feria Internacional del Libro de Bogotá se inauguró el 29 de abril, hace 30 años. Un libro, escrito por Enrique Patiño y editado por la Cámara Colombiana del Libro, rememora año tras año qué sucedió en el recinto de Corferias y qué hubo detrás. Acá, diez detalles de sus inicios que vale la pena conocer.

1. En 1986, se leía medio libro al año, según los promedios descorazonadores de la Cámara Colombiana de la Industria Editorial en ese entonces. La única experiencia de una Feria del Libro en el país había sido en la época de Jorge Eliécer Gaitán, como alcalde de Bogotá, en 1936, pero sus esfuerzos se habían difuminado tan solo tres años después. En Bogotá quedaron las ventas del Parque Santander, hasta que Jorge Valencia Jaramillo, presidente de la Cámara Colombiana del Libro, se empecinó en crear una Feria del Libro en Bogotá.

2. Una vez se definió el espacio de Corferias para trabajar en conjunto con la logística con esta corporación, restaba lo importante: saber cómo hacer una Feria. El equipo de la Cámara del Libro viajó a Frankfurt (Alemania), a conocer la feria del libro más grande del mundo, pero se trataba de un espacio para negociar derechos antes que de un evento abierto. Durante dos años, fueron a las ferias de Buenos Aires, Sao Paulo, Madrid y México para aprender de ellas. Jorge Valencia Jaramillo fotografiaba todo lo que veía, como si se tratara de un reportero amateur, y anotaba en una libreta cada detalle, desde la forma en que se comercializaba hasta la cantidad de invitados y la estructura de las conferencias.

3. Sin embargo, su propuesta fue más allá de lo que había visto. De hecho, la Feria Internacional del Libro de Bogotá es la primera en el mundo en inaugurar un pabellón infantil, una idea que fue imitada por el resto de ferias en el mundo.

4. Otras ideas resultaron innovadoras desde la primera Feria: invitar a los colegios a participar, algo que parecía irracional porque la cultura y los libros estaban relacionados con los adultos y nunca con los niños. Valencia Jaramillo habló con la Fundación Rafael Pombo y los convenció de formar parte de su proyecto. “Serán los lectores del mañana si comenzamos hoy”, dijo. También vincularía a las cajas de compensación para que apoyaran el pabellón juvenil, y a las universidades para que crearan sus propios fondos editoriales y participaran con sus investigaciones.

5. La primera gran invitada internacional fue María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges. Valencia Jaramillo los había conocido en Medellín, cuando fue alcalde. El Presidente Virgilio Barco también aceptó estar en la inauguración. El resto fue un trabajo de locos: noches y días enteros de diseño de programación a mano, en medio de vinos y whiskies, con un equipo enfocado en organizar los detalles de un evento que parecía salírseles de las manos.

6. Las Jornadas Profesionales nacieron con la primera feria. Con ellas, la idea era crear una industria editorial colombiana sólida. También se diseñaron un tema central y concursos literarios; además, se plantearon la premiación de los mejores comentaristas de libros y las mejores carátulas, la invitación a caricaturistas, el establecimiento de un costo mínimo de la boleta para atraer un mayor número de visitantes, la organización de ciclos de cine, la vinculación del arte y la música a los libros, y la unión de las regiones en la construcción de una literatura nacional a través de Colombia conectada por la literatura.

7. Los primeros discursos conmovieron. Óscar Pérez, presidente de Corferias, dijo: “Llevo casi treinta años entre pabellones feriales que, creo, había perdido un poco de sensibilidad por algunas cosas. Pero la Feria Internacional del Libro me rescató esos sentimientos”. Jorge Valencia arrancó su discurso con unas frases que aún hoy resuenan: “‘No habrá esclavos en Colombia. El que, siendo esclavo, pise el territorio de la República, quedará libre’. Hace más de cien años reza así nuestra Constitución. ¿Quién es más esclavo, me pregunto yo esta tarde, que aquel que no sabe leer o que, aun sabiendo, no lee y desconoce así el Universo, todo el infinito que hay detrás de un libro?”

8. Un caos vehicular monumental propiciado por disturbios en la Universidad Nacional obligó a Jorge Valencia Jaramillo a bajarse del vehículo en el que avanzaba y a detener una moto para rogarle al conductor que lo llevara hasta el recinto ferial y no retrasar así más la ceremonia. Le temía a las motos: era la primera vez que se subía en una y había perdido a un hermano suyo en esas circunstancias.

9. El primer país invitado de honor fue Venezuela, en la cuarta Feria del Libro (1991). Varios países han repetido, entre ellos Perú, Francia y Holanda.

10. Entre los primeros escritores estuvieron el ecuatoriano Miguel Donoso, el mexicano José Emilio Pacheco, el venezolano Luis Britto, los cubanos Eliseo Diego y Víctor Rodríguez, el argentino Fontanarrosa, y colombianos de la talla de Manuel Mejía Vallejo, Maruja Vieira, Álvaro Mutis, Germán Vargas, Fernando Cruz Kronfly y Germán Espinosa. En 2013 llegó el primer nobel, Jean-Marie Gustave Le Clézio. García Márquez pasó por la Feria en 1991 y generó un caos de seguidores, pero no participó en las actividades. Un futuro nobel, Vargas Llosa, asistió a la Feria en su décima versión, y ya ha venido en tres ocasiones.

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