En esta oportunidad “El Rincón del Poeta” está dedicado a dos poetas colombianos: Eugenia Castaño Bohórquez y Hernán Bolívar Isaza. Invitados a leer sus versos.
Hernán Bolívar Isaza
Poeta, actor, interprete, fundador del teatro de bolsillo, llamado el Mozart de las letras, ganador del primer premio a la edad de 8 años, con premios a nivel nacional e internacional de poesía y declamación.
Sonata Inmortal
Se me fugó el corazón por una noche.
Lo castigué encerrándolo en mi pecho,
Empezó a entonar sonatinas monocordes,
Acusándome de cárcel – carcelero.
Le pedí que acallara su lamento.
Me respondió que en la noche de la fuga
Entregó su compás al universo.
Era muy tarde ya para su ritmo
Y sus voces estaban a destiempo.
Me suplicó en azules oberturas,
Pentagramas de perdón para su encierro,
Dejándole amarga colorata,
En la obertura de un final comienzo;
Mientras un rumor de corcheas inconclusas
Florecía en pájaros inciertos.
Suplicó escape y libertad para el tenor
Que renació en sus notas
Arpegios de pasión y de deseo.
Y me sentí culpable, mordaz, verdugo
De mi propio corazón y sus derechos.
Presuroso liberé pestillos, esclusas, cerrojos,
Para que el ángel de mi amor volara
Hacia el encuentro de su propio ensueño.
Se plantó frente a frente a mis arterias.
Arrebatado se encendió en mi pecho.
En una sola voz, marcó compases
Convocando a todos mis ancestros.
Se acaballó en mi sangre y en solo gritó cabalgó
Sin tiempo por eternas melodías en crescendo.
Ahora ya pasaron fusas, semifusas,
blancas, negras, corcheas y milenios,
Y sigo aquí plantado en medio de mi enloquecido
Corazón de Dios y su concierto,
Buscando mi lugar seguro
Y la certeza que me corresponde
Para afinar todo mí instrumento;
En este nuevo estreno reencarnado
De vivir y morir y estar naciendo.
Gracias amor por liberarme a tiempo
De la conciencia y del desacierto.
Gracias por hacerme comprender
Que era a mí quien amaba mi corazón sediento.
Gracias mi amado corazón
Por esta melodía humana
Gracias por este magistral reestreno
De vivir y revivir y no poder morir
Sino de estar viviendo.
Eugenia Castaño Bohórquez
Escritora, poeta y gestora cultural. Poema presentado en Convocatoria a la Antología Nueva Poesía y Narrativa Hispanoamericana, Madrid 2015
Brío
Dolor que parte el corazón en gajos,
tendidos sobre el piso como su suerte,
pisadas escogidas, perdidos los recuerdos…
uno a uno y poco a poco,
esfumándose los seres, los momentos,
los rastros, las mañanas y las noches;
huellas tatuadas eternas en la mente,
no permiten al viento atrevido y celoso
se robe sus olores, sabores y colores.
Lamento que sucumbe en las montañas,
vendida el alma al tiempo impostor
que engañara con su doble cara,
ahora nada que hacer más que soportar
y caminar con los pies ya cansados
sin saber a dónde llegarán sus pasos.
El encuentro es el señuelo
de no caerse en esta historia
con un buen principio en el que
no está claro su final.
Correr tan de prisa como sea posible,
Fugarse de la cárcel del infortunio que atrae y engatusa,
conoce la verdad y no puede soltarse.
Huyendo del dragón para caer en el infierno,
dando botes y rebotes que alejan día a día de la felicidad.
Terco no se rinde, lucha feroz contra la peste arrasadora
que perturba el ánimo cuando aparece.
Llegará a su destino porque le pertenece
y aunque le cueste subir esa pendiente
llegará a su cima y gritará: ¡Te he vencido!