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Entrevista, Bella Ventura

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Entrevista, Bella Ventura
By Libros y Letras 18 de octubre de 2010
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Creo que se nace poeta por la expresión de una sensibilidad exacerbada y un alma que se abre a la vida de forma diversa 
Hablar con Bella Ventura es una de las más extraordinarias delicias de la vida pues su palabra fluye con una maravillosa facilidad; tiene ese don que muchos envidiamos porque a nosotros también nos gustaría tener contertulios para magnetizarlos a lo largo de las horas y cautivarlos con imágenes, frases, ejemplos, versos, poemas y referencias continuas como a diario lo hace esta inolvidable poeta y novelista Bella Ventura, la mujer de tantas nacionalidades y afectos. 
Hablar con ella fue más que fascinante. Fue, realmente, un ejercicio inolvidable. 
¿A qué edad supo que era poeta? 
– Creo que se nace poeta por la expresión de una sensibilidad exacerbada y un alma que se abre a la vida de forma diversa. Me sabía diferente, más poeta me resultaba un nombre demasiado grande para acomodarlo a mis rutas interiores. Cuando me llamaron poeta o escritora por vez primera hacia los 40 años, sentí que alguien había entendido mi esencia, un tanto perdida en otras manifestaciones como las del cine. 
¿Cuáles fueron las lecturas recurrentes en su infancia? 
– Los franceses por haber recibido una educación muy parisina desde la niñez hasta la alta adolescencia. Viví en Francia durante 10 años, que pesan en el andar de la existencia. Sartre, Simone de Beavoir, Camus, Saint Exupéry, Gide, Stendhal, enfin, aquellos nombres que forman la literatura Universal fueron aliados en mi formación. 
¿Qué leía especialmente en su adolescencia? 
– Cuanto libro me caía a la mano por ser una devoradora de libros, con la necesidad de hurgar otros mundos y sentir que mi alma un tanto inquieta encontraba respuestas en las palabras ajenas y en situaciones similares a mi angustia en el crecer. 
¿Cuándo escribió y publicó sus primeros poemas? 
– Hacia los 40 años, al empezar un proceso de interiorizar sensaciones y percepciones. Cuando abracé el yoga como profesión. 
¿Colombia es un país de poetas? 
– Indiscutiblemente. La poesía la lleva el alma colombiana como expresión de un dolor que nos persigue y por la sangre que se derrama vanamente. Además, las canciones de nuestros compositores no son ajenas a dicho lenguaje, presente en cada paso: en la música, en los libros y en el afán de cumplir con la palabra, alta herramienta de la fina manifestación del hombre con relación a su entorno. 
– ¿Qué es lo más difícil en la creación de un poema? 
– La dificultad radica en estar claro en la idea, una vez la nitidez la habita, el poema fluye como corriente cristalina. 
– ¿Cómo ha logrado combinar la novelística con la poética? 
– Por responder a dos instancias interiores muy diversas y poner al servicio de las letras las dos partes del cerebro: el derecho y el izquierdo con sus funciones específicas, unas más lógicas y otras más creadoras o fantásticas La poesía interpela a la loca de la casa con sus desenfrenos y sensaciones casi inmediatas, mientras que la novela exige más coordinación mental y disciplina para no dejar que los personajes hagan de las suyas sin orquestar los demás en continuidad, seguimiento de ambientes, situaciones, espacios y tiempos. Uno se convierte en un director de orquesta para que la melodía de las voces de la historia no sea cacofónica sino sinfónica. 
¿En dónde se ha sentido mejor con la novela o la poesía? 
– En ambas, según los momentos. Responde, como lo dije anteriormente, a instantes diferentes donde la sensibilidad es golpeada de manera diversa y por lo tanto busca su mejor forma de expresión. 

– ¿Qué títulos llevan sus libros de poesía y narrativa? 
– Almamocha, mi primera novela editada por Editorial Oveja Negra (un neologismo para suplir una necesidad, la palabra para definir padre o madre que hayan perdido un hijo), Lo que la vida quiera, Armando Fuego, El viento de la sombra (que curiosamente salió exactamente al mismo tiempo que La sombra del viento), La voz de la pasión, Contigo aprendí, Rehén de la memoria, en cuanto algunos títulos de mis novelas. Y referente a los poemarios: Diáspora y asombro, A lo lejos, Hechizos de bosque, Comarca sin fronteras I y II, Huésped de la luz, Atisbos de luz, Oasis de un despertar, Árboles de leche y miel, Eros en…canto, Paz, Sicaria de la lágrima, etc.… 
¿Cuál de ellos le ha dejado más satisfacciones? 
– Todos. Cada libro responde a su proceso. Y los procesos merecen respeto y cierta admiración por ser pasos alados en cada momento de creación. 
¿Cómo reúne sus poemas del más reciente libro? 
– Ahora trato de que sea por tema. 
¿Por que existen prevenciones con la poesía erótica? 
– A veces resulta un tanto grotesca y obvia, sin los perfiles y bemoles que exige la poesía: cierta finura, originalidad y exquisitez en su forma. Ya no importa el tema porque cualquiera es bienvenido con tal de mantener la sutileza del lenguaje que lo hace diferente al lenguaje corriente… y más expuesto a labios que no elaboran la palabra en su justa medida o expresión. No es que exista una forma única de poetizar, no! Los poetas modernos han echado mano y pensamiento a palabras que no eran consideradas poéticas y sin embargo dentro de un contexto lírico adquieren resonancia. Implica una manera particular de escribir y reescribir las cosas, los sentimientos, los espacios etc. Parafraseando a Frank Sinatra puede ser a la manera de cada cual. 
¿Cómo surgió la amistad con Matilde Espinosa? 
– A raíz de mi primera novela Almamocha. Nunca había conocida a una o a un almamocha (palabra sin género definido. Por ello, la inventé. Existen ciertos dolores que no son femeninos ni masculinos sino responden a intensidad similar). Me acerqué a su dolor e inmediatamente coincidimos en nuestra sensibilidad. De ella surgió una amistad que duró hasta su muerte y que me acompaña a diario, porque las fuerzas espectrales no cesan de producir efecto, aún en el silencio). Pienso que ella desde su conocimiento le dio permiso a mi palabra con toda su espontaneidad y personalidad, sin tratar de igualarme a nadie sino dejarme ser libre en expresión y en búsquedas como en mis propios hallazgos. 
¿Cuál es la mayor cualidad poética de Matilde Espinosa? 
– Su afán de compaginar con el sufrimiento ajeno. El dolor del otro fue su derrotero en la palabra para sumarse a la expresión de la víctima, del necesitado, del que padece todo tipo de situación donde el malestar es expresión del alma. Habla del dolor del ciego, “nuca tuvo el color mayor tristeza” o en el verso: “día de tanto sol y tanta pesadumbre”. Desarrolla su temática con preguntas, forma frecuente de relacionarse con la realidad. Carlos Enrique Ruiz, director de la revista Aleph, en su libro: “Matilde Espinosa en la contienda de vida y poesía” define la lumbre de su lírica como una vertiente importante en la búsqueda social por denunciar injusticias. Aborda la sangre en los Ríos han crecido, dolor que se acompasa con el padecimiento de la muerte de sus propios hijos, en otros poemas arrancados de la entraña, sin ella haber podido entender el ¿por qué? de tanto dolor acumulado en los sótanos del corazón del hombre. 
– ¿Cómo y dónde se va a realizar el homenaje? 
– Con el aval de la Universidad Javeriana y el Grupo Pensar este sueño- homenaje se hará realidad en los espacios culturales de Bogotá: auditorio y salones de la Universidad Javeriana, La Casa de Poesía Silva, El Centro Cultural García Márquez, La Fundación Alzate Avendaño, las bellísimas y futuristas bibliotecas de la capital. La memoria de nuestra insigne poeta debe permanecer como un alto valor literario tanto colombiano como universal , donde una mujer de Tierra Adentro Cauca, se hizo vocero de los derechos de la mujer cuando aún era considerada ciudadana sin voz ni voto. Ella supo con sus palabra resaltar una labor femenina que dio pie a un despertar en la mujer colombiana, exigiendo posibilidades nuevas en su andar. 
– ¿Quiénes van a intervenir? 
– Son 80 huéspedes que tendrá Bogotá en sus diferentes expresiones literarias tanto en narrativa como en poesía. Vienen escritores de Argentina, Perú, México, Uruguay, Venezuela, Puerto Rico, USA, Francia, Ecuador, Alemania, Panamá, Esapaña etc. con presencia de poetas y narradores colombianos, quienes se unirán a la fiesta de la palabra y del afecto para conmemorar la memoria de nuestra insigne poeta Matilde Espinosa. 

– ¿Qué hace notorio, a nivel nacional, la poética de Matilde Espinosa? 
– La frondosidad de su palabra y del sentimiento. De su palabra drena talento, sensibilidad y mucho qué contar, que ilustra con un verso magistral: “Toda la vida del alma humana es un movimiento en la penumbra”. Del amor conoce sus frutos y del dolor cada una de sus manifestaciones, que hablan desde su corazón lleno de bondades, de atención al semejante con inteligencia y sensibilidad social y lírica. Ella, como dice Machado: hizo camino al andar. Se torna en un paradigma para cualquier escritora nacional e internacional. Su voz poética trasciende todo tiempo y espacio. Matilde Espinosa con su espíritu gigante y el legado de su obra sigue viva entre nosotros.