Shopping Cart

Loading

Your cart is empty

Keep Shopping

Search Results

so far empty...

Loading

Entrevista a mí mismo

  • 4 Minutes
  • 0 Comments
Entrevista a mí mismo
By Libros y Letras 30 de junio de 2013
  • Views: 20
Por: Richard Brooks/ Ciudad e Panamá. 
– ¿Por qué Éxtasis
– Sándor Márai en su novela Divorcio en Buda, comenta que hay libros para aclarar la imagen del mundo, libros inquietantes que generan dudas, libros que intentan explicar las cosas y que proclaman sus verdades de una manera cruel. Éxtasis es un libro irreverente, a contrapelo de los estereotipos, su arquitectura es barroca al estilo cervantino, me gusta más así que decir posmodernista. 
– ¿Qué hace distinta Éxtasis de La calle del espanto y La bitácora de la fantasía
– Tengo la osadía de presentar poemas silenciados durante muchos años. Lo difícil es crear con libertad y dejar que el delirio imaginativo encuentre su cauce. En la narración confronto enigmas del arte y la fantasía, es una obra que arremete contra los paradigmas. Hay también mucho erotismo lírico, crítica social, humor e ironía. Incursiono también en los minicuentos. En realidad me divierto mucho con mis locuras y Éxtasis incluye muchos géneros, es como un sancocho panameño. Éxtasis es un elogio a la amistad. 
– ¿No temes a la crítica? 
– En literatura hay que innovar, romper con los arquetipos, el lector es el soberano y el tiempo es el mejor juez. En realidad Éxtasis es el antilibro y soy el antiautor. Espero que los eruditos y académicos de Argamasilla no me tomen tan en serio, 
– ¿Qué relación tienes con Cervantes y Borges? 
– En todas mis obras la presencia de ellos es vital. Son dos ejes temáticos, ellos son escritores contestatarios es como lo manifiesta Sándor Márai: en la vida hay ocasiones en que es imposible no decir lo que se piensa, momentos en que el alma alza la voz y grita la misma respuesta de siempre, la única que dicta el carácter. Es algo ineludible en el alma humana, algo inmutable. Y Éxtasis tiene mucho de ello, es el libro que muchos lectores han esperado. Es un hito referencial en el Panamá Literario. 
– ¿Muchos objetan tu arrogancia y excentricidades? 
– Soy un loco cuerdo como Don Quijote, me aburren los esquemas y posturas preestablecidas de muchos escritores, sobre todo sus poses, vanidades y fachadas. Prefiero un Oscar Wilde con sus escándalos, un Milán Kundera con La Broma y un personaje como Sancho en la ínsula Barataria. La literatura es algo vivo, está en las calles como en Salsipuedes, en barrios al estilo del Chorrillo con sus balaceras, en el no me empujen de los Diablos Rojos o en el juega vivo de los políticos panameños. 
– ¿Y desde cuándo escribes? 
– Desde tiempos inmemoriales, fui escriba con los faraones, registré los viajes de los vikingos, fenicios y árabes al continente americano, las conquistas de Alejandro. Participé en la redacción de Los Vedas, conocí a Confucio. Estudié con Pitágoras y Parménides. Estuve al lado de Sócrates cuando tomó la cicuta, sufrí el Vía Crucis con Jesús, viví la época del terror con Robespierre, de todos los tiempos y latitudes tengo infinitas vivencias. Soy uno de los inmortales. 
– ¿Y cuál es tu relación con Ricardo A. Ríos Torres? 
– Ricardo es mi creación, existe en otro mundo paralelo, es mi heterónimo. Es un tipo, aparentemente serio, es muy formal, le encantan los ensayos y la promoción de los autores nacionales, es un entusiasta de los círculos de lectura. Soy su antípoda. En mi yate Flor de Luna y en mi avión El Clavileño me doy la gran vida con las musas del Olimpo, claro Mi Tibetana es algo especial. 
Nota. Como en la literatura el saber es aluvional y nada es nuevo ni original, y como creo en el decoro intelectual, como lo aprendí del Dr. Baltazar Isaza Calderón, informo que la idea de la 
Entrevista a mi mismo la tomé del maravilloso libro Lectras de mí mismo del escritor Philip Roth. Recomiendo La calle del espanto y La bitácora de la fantasía son parte de mis locuras literarias.