Entrevista, Sebastián Restrepo

Sebastián Restrepo
acaba de publicar un libro cuentos Ciudad rotaque es algo así como una radiografía de lo que
son nuestras ciudades llenas de trancones, laberintos,
sin salidas…

Ciudad rota, diecinueve cuentos que nos ponen a pensar sobre nuestras ciudades inhumanas

Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras)
Aunque se formó en Ingeniería Industrial, a Sebastián Restrepo las letras se lo han robado y le ha dedicado buena parte de su vida a escribir cuentos, siempre cuentos, aunque tiene en ciernes una novela que está próxima a ser publicada: Estado Terminal, una reflexión de vida.
– ¿Hace cuánto se inició en el mundo de las letras?
– Desde el colegio me ha gustado escribir, pero solo hasta hace aproximadamente 10 años (desde el 2004) tomé la disciplina de escribir ordenadamente. Ya he escrito tres libros, pero este, Ciudad rota, es el primero que se va a publicar.
– ¿Cuáles fueron los temas de sus primeros cuentos?
– Los primeros cuentos que he escrito han sido los que están incluidos en el libro Ciudad rota. Aunque ya había escrito algunos otros cuentos en el colegio, fueron trabajos que nos pedían hacer en la clase de español. Esos primeros cuentos no sé dónde puedan estar o si todavía existen. 
– ¿Siempre estuvo usted rodeado de libros en su casa?
– La pasión por la lectura nació de mi mamá. Ella nos inició, a mi hermana y a mí, en este mundo desde que éramos muy pequeños comprándonos libros de plástico con los que podíamos jugar en el tiempo de la ducha. Al entrar a la adolescencia ella nos compraba libros acordes a nuestra edad. En el colegio, en bachillerato, gracias a los profesores de español que tuve, seguí cultivando mi interés en la lectura. En la universidad, durante el pregrado, aunque estudié Ingeniería Industrial, tomé un par de clases electivas de literatura.
– ¿En el colegio participó activamente en la actividad cultural?
– Aunque sí participé de alguna manera en el grupo de baile y de teatro en el colegio, sinceramente no era mi principal fortaleza. Prefería los cursos de cálculo, física y química, razón por la cual decidí estudiar una carrera relacionada con esas materias. Y me encanta haber estudiado Ingeniería Industrial, si tuviera la oportunidad de volver a elegir qué carrera estudiar, volvería a escoger la Ingeniería Industrial.
– ¿Cómo surgió la idea de crear Ciudad rota?
– En varios de los proyectos en los que me he involucrado como consultor en la firma Economía Urbana, he podido estudiar y analizar las problemáticas que tienen las ciudades. Al ver a mi Bogotá, sus calles rotas y sus trancones interminables, se conectaron varias ideas que me llamaban la atención, de allí el título del libro Ciudad rota. Al ver y estudiar otras ciudades, entendí que las problemáticas eran comunes, en mayor o menor medida, en todas las ciudades. El escribir sobre este tema me permitió entender, o por lo menos contemplar, las problemáticas que estábamos analizando desde otra perspectiva menos «fría», entendiendo que estos problemas no sólo son números, sino que reflejan vivencias diarias de todos los que habitamos una ciudad. 
– ¿Qué temas aborda en su libro?
– En cada cuento se pone en manifiesto una problemática común a todas las ciudades, desde temas como transporte, educación, salud, justicia, a temas que están más relacionados con nuestra propia condición humana, como bullying, anorexia, suicidio, rompimiento de estructura familiares. En cada una de estas problemáticas cree personajes que sufren o disfrutan de las consecuencias de enfrentarse a cada uno de los temas que planteo. En cada cuento intenté no solo plantear una historia diferente, también intenté jugar con la forma en la que planteo la estructura, la forma en la que escribí. Busco, principalmente, generar sensaciones en el lector para que este se pregunte cuál es su responsabilidad frente a ese problema planteado. Creo que los pequeños cambios, que todos podemos hacer, sí pueden hacer la diferencia en la construcción de una mejor sociedad, de mejores ciudades.
– ¿Cuántos cuentos conforman su libro?
– Son 19 cuentos. 
– ¿Ha pensando en escribir una novela de largo aliento?
– Sí. He pensado escribir una novela. Su nombre será Estado terminal. Pero todavía solo está en borrador. En este momento, con respecto a la escritura, estoy concentrado en invertir lo más que pueda a que este proyecto de Ciudad rota siga tomando fuerza para que lo pueda dejar crecer por sí solo. Cuando me reuní con el señor José Vicente Kataraín, editor de este libro, me recomendó que asumiera que este libro es como un hijo que acabo de tener, y pienso seguir sus consejos. Así que, por el momento, seguiré cuidando de este bebé hasta que un día pueda caminar por sí solo. Pero también quiero darle otros “hermanos” para que no se quede solo en ese mundo al cual se enfrenta y el cual quiere trastornar.

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