- Oler los libros, no importa si son nuevos o usados.
- Decir: “voy a leer dos hojas más” (y leer 50).
- Subrayar las frases contundentes.
- No dejar ningún capítulo por la mitad.
- Marcas los libros con sus iniciales.
- Esconderse del mundo cuando el libro está bueno.
- Doblas las esquinas de las hojas para marcar.
- Preguntarle a otro: “¿Qué estás leyendo?”.