Una anécdota para disfrutar

A propósito, Pablo Hernán Di Marco, amigo de (Gustavo Álvarez) Gardeazábal y del escritor Daniel Ferreira, le envió al maestro esta anécdota desde Argentina. Disfrútela: Le cuento una anécdota graciosa, Gardeazábal. Esta semana el colombiano Daniel Ferreira ganó el premio Clarín de novela ( el más importante de Argentina). Daniel (buen escritor y mejor persona) tuvo la deferencia de querer conocerme así que al día siguiente de la premiación lo pasé a buscar por el hotel, lo invité a almorzar, y después pasamos medio día dando vueltas por Buenos Aires. En un momento Daniel quiso ir al cementerio de Recoleta, así que hacia allá fuimos. Mientras recorríamos las tumbas de la vieja aristocracia porteña nos pusimos a hablar de escritores y en algún momento llegamos a usted. Daniel (que lo admira mucho) me contó varias anécdotas suyas. Una de ellas fue aquella en la que un periodista le preguntó cómo pensaba usted gobernar su ciudad siendo gay. A lo que usted respondió: “no se preocupe, que no pienso gobernar con el culo.” Apenas Daniel terminó de contar aquello los dos explotamos en una larga carcajada. Y lo gracioso es que justo estábamos pasando a metros de la tumba de Eva Perón, donde las varias viejas peronistas, muy compungidas y solemnes, le ofrendaban flores a su difunta líder. ¡Casi nos matan por reírnos de tal manera a metros de la tumba de Santa Evita! Como verá Gardeazábal, usted hace lío aun estando ausente.

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