Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Para William Ospina y Harold Alvarado Tenorio
Años después, frente al pelotón de fusilamiento, dos poetas habrían de
recordar que alguna vez Borges dijo que todos los hombres eran uno solo, y que,
ese hombre llamado Borges, dijo alguna vez sin ruborizarse:
recordar que alguna vez Borges dijo que todos los hombres eran uno solo, y que,
ese hombre llamado Borges, dijo alguna vez sin ruborizarse:
«El general Pinochet me pareció un hombre muy grato. Es un hombre
admirable que ha salvado a su patria. Estoy orgulloso de haberle estrechado la
mano a ese prócer de América. La democracia es sólo superstición. Franco fue un
beneficio para su pueblo»
admirable que ha salvado a su patria. Estoy orgulloso de haberle estrechado la
mano a ese prócer de América. La democracia es sólo superstición. Franco fue un
beneficio para su pueblo»
Latinoamérica era entonces una aldea de casitas de barro y cañabrava, y
los dictadores llegaban al poder con las armas. Pero en el otro tiempo, en la
época de los fusilamientos futuros, los dictadores usaban las urnas y ellas se
llenaban de votos sangrientos gracias a cierta peste del insomnio que se había
esparcido como fuego por la llanura, devorando incluso la franja amarilla de
las esperanzas.
los dictadores llegaban al poder con las armas. Pero en el otro tiempo, en la
época de los fusilamientos futuros, los dictadores usaban las urnas y ellas se
llenaban de votos sangrientos gracias a cierta peste del insomnio que se había
esparcido como fuego por la llanura, devorando incluso la franja amarilla de
las esperanzas.
– ¡Qué
irónica es la historia!, -dijeron al unísono los poetas- terminar en el mismo
paredón. Mejor labor hubiésemos hecho escribiendo o traduciendo bellos versos
para Aquitrave.
irónica es la historia!, -dijeron al unísono los poetas- terminar en el mismo
paredón. Mejor labor hubiésemos hecho escribiendo o traduciendo bellos versos
para Aquitrave.
Qué iban a sospechar siquiera los dos insignes poetas que, como creían
los hechiceros, las lecturas trasmiten ideologías, y sus espíritus terminarían
siendo sometidos por el síndrome de Borges.
los hechiceros, las lecturas trasmiten ideologías, y sus espíritus terminarían
siendo sometidos por el síndrome de Borges.