En Gothic un célebre autor de novelas de terror venido a menos consigue un artefacto que lo ayuda a escribir de nuevo… pero debe pagar un precio por utilizarlo.
El escritor de terror como personaje y protagonista de historias sobrenaturales y oscuras no es algo nuevo (Stephen King ha creado varios, así como Peter Straub y otros) y no deja de ser divertido ver cómo un autor de este género crea una especie de trasunto al cual dota de cualidades y defectos propios y ajenos y lo coloca en situaciones de riesgo. Es el caso de Tyson Parks en la novela Gothic de Philip Fracassi, publicada por Dilatando Mentes Editorial. Parks es un escritor que tuvo éxito en la narrativa de terror, logrando estar en la lista de los más vendidos de The New York Times en un par de ocasiones y, aunque nunca logró el estatus de King, Clive Barker o Straub, fue respetado y contaba con una fanaticada importante. Parks es más afín a autores como Richard Laymon y John Farris quienes, pese a ser leídos y reconocidos, nunca obtuvieron la tan anhelada perfección en la obra que los habría elevado a la grandeza.
A Parks, por algún motivo, las ideas dejaron de fluirle y sus últimos libros tuvieron malos resultados. Tiene problemas económicos serios, se siente mal físicamente, bebe demasiado y el solo hecho de pensar en escribir es un suplicio. Para su cumpleaños, su novia le hace un regalo especial: un escritorio antiguo que compra gracias a un amigo que vende antigüedades y que espera le ayude a seguir ejercitando su arte y lo encauce de nuevo por el camino del éxito. Sin saberlo, el escritorio es una reliquia con un oscuro y sangriento origen que se remonta siglos atrás. Tyson comienza a escribir de nuevo de manera febril, pero pagando un precio muy alto.
Esa es la premisa de la novela, algo que engancha inmediatamente. La mayoría de lectores siente curiosidad por saber de dónde provienen las ideas de los autores de este género: ¿cómo se les ocurren semejantes historias?, ¿cómo nace alguien con una imaginación tan retorcida y macabra?, ¿les ha pasado alguna vez un suceso sobrenatural o extraño?, ¿algo de lo que escriben es basado en hechos reales?
Por intermedio de Parks, Fracassi juega con esta noción del autor famoso caído en desgracia, demasiado ciego, vanidoso y hastiado para darse cuenta de lo que le está pasando hasta que es demasiado tarde. Un elemento interesante es que la narración no transcurre solo desde el punto de vista de Parks, pues Fracassi dibuja una imagen completa de la situación mostrándonos las cosas desde diversas ópticas: Sarah, la novia, juega un papel importante, así como su hija Violet, un detective privado y hasta su agente literario Harry entran en escena, además de la misteriosa Diana Montresor, quien le da una dimensión más profunda a la historia.

Aun tratándose de una novela más extensa de lo usual, la acción principal transcurre en un lapso corto que se lee sin muchas pausas debido a lo interesante de la historia y a lo oscuro del artefacto en su centro. Capítulos cortos, lenguaje claro, guiños al género del terror, menciones de otros autores y personajes icónicos, además de críticas a la cultura popular harán las delicias de los amantes de la narrativa de horror moderna. Fracassi sorprende en más de una ocasión y logra mantener un ritmo que no decae y que sostiene la atención hasta el final. Está prohibido decir algo más sobre la historia o su desarrollo sin caer en spoilers. Solo queda recomendar su lectura a los seguidores del género.
Fracassi es autor además de las novelas The Egotist (1999), A Child Alone with Strangers (2022) y Don’t Let Them Get You Down (2023). De los libros de cuentos Behold the Void (2017) y No One is Safe (2024). Dilatando Mentes ha publicado en nuestro idioma las obras Contemplad el vacío, Bajo un cielo lívido y Los Chicos del Valle.