Shopping Cart

Loading

Your cart is empty

Keep Shopping

Search Results

so far empty...

Loading

El poder inconmensurable de una madre

  • 2 Minutes
  • 0 Comments
El poder inconmensurable de una madre
By Libros y Letras 7 de mayo de 2013
  • Views: 13
Por: Eugenia Castaño/ España. Ese rol que en muchos casos no deja de convertirse en una fiesta comercial más, que no pasa de recordarnos el niño que un día fuimos y de la valoración de aquella mujer que tuvo por misión darnos los primeros pilares de visión frente a la vida, tiene un poder no menos importante que el de un gran personaje cualquiera que este sea, porque es ella quien ha albergado en su vientre transmitiéndole todas sus sensaciones, sentimientos, pensamientos, sana alimentación a ese nuevo individuo que será el resultado de una genética pero también de unas percepciones que le son transmitidas consciente e inconscientemente. 
En cada personaje que analizamos en la comunidad humana reconocido o anónimo, siempre ha jugado un papel muy importante ese vínculo que dura toda la vida en un contacto de un cordón umbilical invisible que se demuestra en las acciones del hombre adulto, libre y ya con sus propias convicciones. 
La madre tiene un poder tal que genera o degenera a ese individuo que tiene en sus manos, más allá del altruismo natural que caracteriza a la mayoría de ellas, todos sus aciertos, errores, ética social son transmitidos y reforzados en su aceptación o rechazo durante la niñez pero que alcanza a ejercer influencia durante toda la vida positiva o negativa según haya sido la relación madre e hijo, ese lazo de unión perdura durante toda la vida del individuo. 
Las que han tenido ese privilegio, llámense madres biológicas, adoptivas, sustitutas o voluntarias tienen en sus manos uno de las mayores posibilidades para impulsar los cambios que necesita la sociedad en este momento. De ellas nacerán los nuevos gobernantes, artistas, científicos, personas del común que tejen la sociedad y que contribuyen a que esta vaya en ascenso o en detrimento, transmitiendo a ese nuevo ser sus creencias, prejuicios, falencias o ética.