Entrevista, Nahum Montt

Nahum
Montt
Los
libros siempre acompañan: algunos son perturbadores, te llenan de desasosiego y
te hunden en la tristeza, otros te sacuden el corazón
Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras)
Nació en 1967 en
Barrancabermeja, Santander y desde entonces, como nos dirá, ha estado siempre
en el mundo de los libros. Ha publicado varios, pero quizás el más importante
es la novela El Eskimal y la mariposa
con la que ganó el Premio Nacional de Novela Ciudad de Bogotá en el 2004. Luego
publicó Lara sobre el asesinato del
Ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla y que tuvo excelentes comentarios de
la crítica.
– ¿Su mundo, desde la
infancia, siempre estuvo rodeado de libros?
– Pertenezco a la
generación de Círculo de Lectores, donde cada tres meses llegaba el promotor de
ventas con una revista llena de colores y libros posibles. Mi padre nos
regalaba un libro. Yo era el tercero de cinco hermanos y el hermano mayor tenía
voz y voto para elegirlo. El que seguía tenía voz y yo sólo ganas. Cuando
llegaba el libro escogido por mi hermano mayor contemplaba embelesado como le
quitaba el plástico -esa especie de condón para libros- y luego, desarrollé una
absurda paciencia para contar los días que tardaban mis dos hermanos para
leerlo. Eso sí teníamos un código de honor de no hablar ni mal ni bien de ellos
hasta no haberlos leídos para no dañar la lectura. De esa forma leí y releí El Padrino y Papillón, novelas de Robert Ludlum y Stephen King, Sven Hassel, Ken
Follet, entre otras.
– ¿Cuál fue el
primer libro que lo cautivó y que aún recuerda con especial cariño?
– Un libro me
acompaña en la memoria. Lo gané por mi desempeño académico, ocupé el tercer
lugar de primer año de primaria y me dieron una mención de honor y un libro que
hojeo en mis recuerdos: era un Don Quijote grande y delgado en pasta dura con
ilustraciones para niños. Fue mi primer libro y me acompañó hasta entrada la
adolescencia. Aunque se terminó dehojándose en medio del intenso calor de mi
pueblo, Barrancabermeja, sigo consultándolo en los archivos privados de mi
memoria. 
– ¿Cuál fue la protagonista literaria que le
robó los sueños?
– Olga Forever, de Paco Ignacio Taibo II. Me
encanta y me seduce tanto que ya tengo los esbozos de un personaje femenino
inspirado en esa belleza silvestre e irascible de Olga.
– ¿A qué novela o novelas recurre siempre?
– Me encanta
volver a los cuentos y novelas de Sherlock Holmes de Conan Doyle. Me gusta
reencontrar el tono, la pregunta vital que esconden y que te hacen seguir con
las tramas. Pero más allá de los casos resueltos me queda la impresión de haber
sido testigo de una amistad entrañable entre Holmes y Watson. Santuario de Faulkner es la novela que
siempre vuelvo: su intensidad, su atmósfera y la sensación de estar dentro de
un mundo donde lo trágico se asume como una forma del destino, inevitable como
el amor.
– ¿Cuáles han sido sus autores favoritos?
– Cervantes y
Faulkner. Trato de que me acompañen cada día de mi vida: ni un día sin la gracia
de sus textos, a los cuales uno se acerca como a esos viejos amigos que no
necesitan grandes protocolos ni invitaciones solemnes: cualquier momento es
bueno para entrar en los textos de Cervantes y Faulkner.
– ¿Es verdad que cuando se tiene un libro en
las manos jamás se siente uno solo?
– Los libros
siempre acompañan: algunos son perturbadores, te llenan de desasosiego y te
hunden en la tristeza, otros te sacuden el corazón, otros te hacen agarrar la
barriga de la risa y otros, los mejores somníferos del mundo. Así como hay
poetas que recetan poemas contra el amor no correspondido o la tristeza después
de las separaciones, se deberían recetar algunas novelas que te hacen dormir
profundamente apenas lees un par de páginas. En fin, yo no leo sólo para ser
feliz o infeliz, yo leo para mantenerme lúcido y crítico frente al mundo que
habito.
– ¿Toda feria del libro debería ser como un
Hay Festival de la vida?
– Bonita esta
imagen: como si la vida y los libros estuvieran llena de momentos aburridos,
olvidables. Y sólo en breves, en fugaces instantes o escenas alcanzamos eso que
podríamos llamar la sensación de estar vivos: el encuentro feliz y deslumbrante
entre una página y su lector. La
Filbo
es una fiesta cargada de sorpresas y mucho entusiasmo.
– ¿Cómo nació la idea del premio de novela
convocado por el MinCultura?
– Nace ante la
necesidad de reconocer que existe en Colombia una comunidad deliberante de
lectores. Tomar la iniciativa de premiar las novelas publicadas en Colombia
durante los dos años anteriores implicó también reajustar y continuar apoyando
los estímulos que otorga el Ministerio de Cultura a los proyectos de obras
literarias inéditas y en proceso de creación.
– ¿Cómo va a ser la selección y la
premiación de las obras?
Libreros, críticos literarios, docentes de
literatura colombiana y escritura creativa y bibliotecarios en ejercicio
postularon las que consideraron sus cinco novelas finalistas
– ¿Cuál va a ser el tiraje de la obra
ganadora?
– Como son obras
publicadas, se espera que la editorial tome esa decisión. El autor recibirá la
suma de 60 millones de pesos.
– ¿Habrá un evento especial para la entrega
del premio?
– Así es.
Esperamos hacer público el premio nacional de novela en un evento donde se
explique la dimensión de este reconocimiento así como la experiencia del jurado
de este premio.
– ¿Cada cuánto se
va a convocar?
– Cada dos años.
El año entrante se reconocerá al mejor libro de poesía publicado en Colombia
durante los años de 2013 y 2014.

Deja un comentario