Shopping Cart

Loading

Your cart is empty

Keep Shopping

Search Results

so far empty...

Loading

Mujeres comprometidas

  • 4 Minutes
  • 0 Comments
Mujeres comprometidas
By Libros y Letras 27 de junio de 2015
  • Views: 18
He tenido el gusto de recibir, por cortesía de la escritora colombiana Eugenia Castaño B., el libro escrito por ella, en colaboración con Blanca Torres T., Mar Herrera Paños y María Gallego J., cuyo título prometedor es El arte no tiene nacionalidad.”.
Éste libro está escrito a cuatro voces, si aceptamos que la pintura es igualmente una palabra dada; y en dos tiempos: el tiempo del creador (escritoras, pintoras) y el tiempo de quien observado, aprecia y plama ( los invitados). 
Se expresan en él escritores, poetas, pintoras. Son solicitados a participar a éste trabajo un periodista catedrático, un escultor, un fotógrafo y un escritor. Así se invita de entrada el entrecruce entre la lengua y la imagen, proponiéndonos un silogismo. Citemos a Eugenia, “Pintuesía o Poetura”: esa fusión de imagen y palabra o palabra e imagen, que ha inspirado éstos dos nuevos conceptos en un juego con el lenguaje y el arte”. 
A medida que avanzamos, se van revelando miradas, pensamientos, emociones, sentimientos que surgen a partir de sensibilidades completamente distintas. Diferencias por el hecho de pertenecer a territorios geográficos y culturales variados: Colombia, México, España. El viejo y el nuevo continente unidos en un sólo esfuerzo. 
Diferencias puesto que las miradas y las voces que se entrecruzan aquí, son miradas y voces de hombres y mujeres. Miradas y voces que nos dejan presentir las energías vitales y enriquecedoras que surgen a partir del momento en que somos capaces de recibir del otro su pequeña diferencia, sin intentar constituir una sola y única respuesta.
Por consecuencia, recorrer y deleitarse con la lectura de sus páginas, sus autoras nos van revelando un libro que constituye en sí la solución a los conflictos armados que atraviesan sin cesar nuestra humanidad: el respeto de la alteridad. 
La característica propia del significante, que constituye al ser humano y lo diferencia del animal, nos enseña J. Lacan, psicoanalista francés, es la diferencia, la pura diferencia. El ser humano, se enfrenta, desde la prima infancia, a ésa doble realidad: se constituye apoyándose en sus semejantes y, al mismo tiempo, para garantizar su existencia, tomando en cuenta la alteridad. Necesitamos pasar por la instancia simbólica del lenguaje, para constituir nuestra singularidad en medio de los semejantes. Así podemos ser únicos e iguales a la vez. Sin éste proceso, sin la dimensión terciana, se establece el individuo en un mundo agitado por una línea imaginaria que sostiene la rivalidad en la dualidad: “ o el o yo”, “o el uno o el otro”. Es decir que sin la garantía que procura la alteridad, es el real de la muerte que se presenta en primer plano en la escena. 
Aquí deseo hacer un pequeño viaje en la historia de la lengua. El Petit Robert, diccionario de lengua francesa, nos indica que éste término Alterité existe desde 1697. Podemos suponer que el hecho de que la lengua lo hubiese fabricado, que la alteridad estuviese presente en la lengua, creó las condiciones lingüísticas necesarias para considerar, con la revolución un siglo más tarde, que todos somos iguales ante los derechos y las leyes, más allá de las diferencias sociales, étnicas, etc. La Real Academia de la Lengua Española nos informa que Alteridad no tiene uso corriente sino a partir del veinteavo siglo, en la lengua de Cervantes. Fue incluido en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en el suplemento de 1970.
Éste es uno de los valores de éste libro y del arte en general: sensibilizar al lector a vivir la alteridad, a asumirla, a tomarla en cuenta. No lo hace con palabras, pero usa la palabra. No lo hace con conceptos, pero hace vivir maravillosamente el concepto. No lo hace con acciones, pero propone su realización como un acto que nos abre hacia el otro y nos compromete. 
Como lo manifestamos en el mundo, después de los atentados innobles contra la libertad de expresión vividos en Francia a comienzos del año, tomemos una pluma, un pincel, más no un fusil.
María del Socorro Tuirá Rougeon, psicóloga clínica, psicoanalista, escritora en sus tiempos libres.
Voreppe, 23 de mayo 2015