Shopping Cart

Loading

Your cart is empty

Keep Shopping

Search Results

so far empty...

Loading

La oscuridad interior en los cuentos de Katya Adaui

  • 7 Minutes
  • 0 Comments
La oscuridad interior en los cuentos de Katya Adaui
By Pablo Concha 17 de marzo de 2022
  • Views: 96
Katya Adaui, escritora peruana
Katya Adaui, escritora peruana (archivo personal)

La autora Katya Adaui explora las fronteras de la oscuridad que crece al interior de muchas familias.

Hablamos con la autora de Geografía de la oscuridad.

Por: Pablo Concha*

La oscuridad, al dificultar la percepción de las cosas produce aprensión y nos lleva a pensar que oculta elementos amenazantes y antinaturales. Emprender la labor de mapear esta fuerza o fenómeno, de señalar la distribución de las partes que la componen, no es tarea fácil, y se complica cuando se trata del tipo que anida dentro de las paredes de una familia, nutre sus interacciones y hasta permanece en el corazón cuando dicho conjunto se fragmenta. La escritora peruana Katya Adaui (Lima, 1977) hace precisamente eso en su más reciente libro de cuentos, Geografía de la oscuridad, publicado por la editorial española Páginas de Espuma. Adaui, residente en Buenos Aires, dicta talleres de escritura creativa y ha publicado tanto novelas (Nunca sabré lo que entiendo) como cuentos (Algo se nos ha escapado y Aquí hay icebergs). Con un estilo particular y una voz distinta ha logrado forjarse un espacio en las bibliotecas de los lectores amantes de la buena narrativa breve. A continuación, un diálogo con la escritora acerca de su más reciente obra.

— ¿Cuánto tiempo tomó organizar los cuentos y completar esta Geografía de la oscuridad? ¿Fueron escritos pensando en formar un conjunto?

Desde que tuve el primer cuento, “Los pulpos tienen tres corazones”, y también el título, supe que haría un conjunto de cuentos bajo el concepto paternidad. No suelo trabajar cuentos sueltos o sin pensarles antes una casa. En total le dediqué dos años, sobre todo a la reescritura, al entramado fino.

— La voz que narra tiene en muchas ocasiones un género indistinguible; ¿fue esto fortuito o planeado?

La ambigüedad es una de mis búsquedas. Es desesperante y a la vez placentero no saber, querer saber, y acompañar el descubrimiento.

— Los títulos de los cuentos son largos y elaborados, (“Por cosas de hombres no debes dejar de creer en Dios”, “Los animales en los cuerpos de mis hijos”, etc.); ¿cómo surgen?, ¿qué tanto los piensa o trabaja?

También hay otros cortos como “Lagartijas” o “Un baño de oro”. Pienso en los títulos como un faro anacrónico, de otra época, que guía desde la oscuridad a la luz, en medio de un mar inhóspito. Voy anotando en un papel títulos posibles, tratando de encontrarlos en el texto mismo. Me da risa cuando tardo mucho buscándolos en cualquier otra parte y la relectura de alguna frase me trae las respuestas: ah, siempre estuvieron ahí. Girar alrededor de un título es importante, llegará quizás por maduración.

— Podría pensarse que el título del libro, Geografía de la oscuridad, alude a historias de terror u oscuras. ¿Sería preciso afianzarlas en este género? ¿A qué tipo de oscuridad se refiere?

Qué más oscuridad que lo oculto en la propia casa: secretos, misterios, negaciones, dolores, cambios, abandonos, mudanzas, migraciones, pérdida, postergaciones. Y qué más luz que contar con alguien que nos escuche, que nos ampare, que basten dos seres para ser y hacer familia.

Portada de Geografía de la oscuridad de Katya Adaui, escritora peruana
Portada de Geografía de la oscuridad de Katya Adaui, escritora peruana

 

— Su escritura tiene una estructura particular, diferente a lo que se lee en el panorama en español actualmente: suele omitir los guiones en las acotaciones de diálogo, los –dijo al final, además de utilizar mucho el punto seguido y la elección de palabras que terminan las oraciones. ¿Qué lecturas o autores cree usted que la llevaron a tener o adoptar este estilo al escribir?

Para estos cuentos pensaba en padres/madres e hijos e hijas como seres elípticos que se mueven entre lo dicho y lo silenciado. Me encanta la trepidancia que facilita el punto seguido y quise aprovecharlo; ya en el siguiente libro estoy trabajando más las comas. Sobre los guiones, no sé hacerlos, no me puedo desesperar intentando ponerlos. Prefiero esforzarme por dejar claro quién está hablando, ir probando si se entiende. Dos autores me autorizaron a liberarme del guion: Laura Restrepo con Delirio y Cormac McCarthy con La carretera.

En cuanto a las palabras que terminan las oraciones, releo mucho cada cuento en voz alta, persigo cierta musicalidad, aunque yo no sea musical.

— La gran mayoría de los cuentos son narrados desde un punto de vista masculino, en relaciones padre-hijo por lo demás disfuncionales. ¿Por qué le interesa esta temática y narrar desde esa óptica?

Me interesa cambiar de puntos de vista. No porque yo sea mujer voy a dar cuenta de personajes mujeres todo el tiempo. Me pongo el reto: ahora un varón, ahora un niño, ahora un anciano.

— El agua es uno de los temas importantes del libro, y de su obra en general, tanto su abundancia como su escasez y la amenaza de ambas situaciones. ¿De dónde surge este interés?

Es una catarata de motivos. Mi paisaje es marítimo; como limeña, olí el mar de nacimiento. Mi ciudad es un desierto, la costa de mi país es un desierto. Mi abuela paterna murió ahogada o de un infarto tras salvar a dos niños en la playa. Yo casi me ahogo en el mar de chica. En mi casa no llegaba el agua al segundo piso. En los ochenta hacíamos cola con baldes frente a una toma en la vereda de mi cuadra. En un país tan rico en agua, siete millones de peruanos carecen de agua potable. La crisis climática trae sequías o inundaciones. Como tú dices, me obsesiona en tanto escasez y en tanto abundancia, a un nivel personal y mundial.

— ¿Qué cree usted que es lo más importante que debe lograr un cuento?

En palabras de Joy Williams, un cuento es bueno cuando los personajes acceden a una instancia de piedad, aunque no la reconozcan, aunque no vayan a tomarla. Y en palabras de Cristina Rivera Garza, no perseguir la originalidad, sino entregarse a la memoria asociativa.

— ¿Qué tanto de la vida de Katya Adaui se encuentra en las historias de Geografía de la oscuridad?

Mis obsesiones: la infancia, la muerte, las despedidas, los reencuentros, el dejar ir, el amor y la alegría.

Katya Adaui, escritora peruana
Katya Adaui, escritora peruana (archivo personal)

 

— ¿Cuáles son sus libros de cuentos favoritos?

Cuentos escogidos de Joy Williams, Otras tardes de Luis Loayza, Lazos de familia y La legión extranjera de Clarice Lispector, Grace, Tamar y el divino Laszlo de Deborah Kay Davies, El país del humo de Sara Gallardo, El libro del verano de Tove Jansson, El trapecio del destino de Unica Zürn, los cuentos de Kjell Askildsen.

— ¿Y las autoras/es que más han influenciado su narrativa?

Cronwell Jara, Carmen Ollé, José Watanabe, Virginia Woolf, John Cheever, Clarice Lispector, Jamaica Kincaid, Julio Ramón Ribeyro, Iván Thays, Flannery O´Connor, Toni Morrison, Carson McCullers, y ahora, Anne Boyer, Piedad Bonett, Cesare Pavese, Cynan Jones, todo muy caprichoso y diverso… Pero no solo ellos; cada buen libro leído influencia secretamente la propia escritura, una no sabe cómo ni cuándo, pero lo bueno va calando e incorporándose naturalmente al propio estilo. Es una de las razones por las cuales hay que leer cosas buenas. Hay muy poco tiempo.

— ¿Qué viene para Katya Adaui? ¿Qué puede contarnos sobre sus próximos proyectos?
Este año publicaré una novela y un libro infantil. Estaré en México presentando Geografía de la oscuridad. Aquí hay icebergs saldrá en inglés a mediados de junio en el Reino Unido y en Estados Unidos con Charco Press. Y sigo escribiendo.



Pablo Concha, escritor colombiano

*PABLO CONCHA.

Escritor colombiano. Autor de los libros de cuentos Otra Luz y La piel de las pesadillas. Periodista y colaborador literario de Libros & Letras, entre otros medios culturales. 
Sígalo en 
Twitter: @Scarypablo
Instagram: @Scarypablo