Reseña. «La vida por delante» de la escritora Magalí Etchebarne

Llega a nuestro país la obra ganadora de la más reciente edición del Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve.

Cuando se llega al final de un libro y se siente pesar de que haya terminado, cuando quedan ganas de saber más de los personajes, de conocer cómo continuaron sus vidas, de leer al menos un cuento más que muestre esa progresión natural (en el caso de los libros de relatos), es, por lo general, una buena señal. Es lo que sucede con La vida por delante de Magalí Etchebarne (1983), obra merecedora de la VIII edición del Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve, publicado y distribuido por Páginas de Espuma. Con solo cuatro cuentos y menos de 120 páginas, se acaba muy pronto y nos deja queriendo más.

En él nos encontramos con una mujer joven que rememora las dinámicas de su madre y sus amigas en las fiestas de su infancia, y la forma cómo enfrentaban la pérdida de sus parejas y las nuevas configuraciones familiares, todo esto cuando la madre ya no puede valerse por sí misma y se encuentra al final de una enfermedad degenerativa. Es un ejercicio de nostalgia, un examen del pasado para comprender el presente o solo una forma inevitable en que la mente divaga en medio del dolor.

“Pero a mí qué me importa el presente, es solo una fuerza imantada hacia el pasado que frena el futuro. Qué es el presente, a quién le importa si no existe, no dura, no cuenta una historia”.

Una correctora de estilo se va a unas cortas vacaciones a las cataratas del Iguazú con una famosa escritora americana de romances eróticos (tipo E. L. James) con la que ha forjado una suerte de amistad virtual. En esos días de descanso y supuesta relajación quedan en evidencia las grietas con las que vivimos y la forma como el dolor hace parte de la existencia y, aunque es imposible de olvidar, en ocasiones se vuelve un compañero que se aprende a tolerar cuando se comprende que nunca va a desaparecer.

Dos de los cuentos, “Piedras que usan las mujeres” y “Temporada de cenizas” están relacionados y podrían entenderse como una micronovela cuyos temas son el envejecimiento, el deterioro del cuerpo femenino y el cambio de rol al cuidar a los que alguna vez nos cuidaron. En el primero, cuyo título se refiere a un huevo de obsidiana que se introduce en la vagina como herramienta terapéutica para sanarse y trabajar desde el aparato genital femenino, una madre se encuentra en la etapa final de la vida y es poco lo que queda ya de la mujer que la narradora recuerda de su infancia, cuando en las reuniones familiares se dedicaba a escuchar lo que decían sobre las relaciones entre los adultos. En “Temporada…” la madre ha fallecido y la narradora y su hermanastra emprenden un viaje a la playa para esparcir sus cenizas en el mar.

El último cuento, “Casi siempre desesperados”, narra la vida y relación de una pareja formada por una actriz y un director de teatro que viven en medio de interminables discusiones y habitan en “ese limbo que mezcla el arte con la vida” y en donde se examinan con paciencia, detalle y lupa la muerte lenta del amor.

“Un artista puede ser alguien que pasa todo el tiempo frente a su computadora y cuando se levanta se lleva cosas. Lleva y trae cosas, de la vida a la computadora, y al revés”.

Se trata de una obra en donde la forma de afrontar la muerte es importante, así como la manera en la que el duelo opera en nuestra cotidianidad, lo que significa y cómo se entiende el vacío que queda, y lo que podría denominarse la búsqueda del amor y sus vericuetos. Es un libro que logra calar hondo; el drama que muestra no está exento de cierto humor y brinda reflexiones profundas en medio del dolor que nos deja con ganas de seguir leyendo cualquier cosa que escriba su autora en el futuro.

El galardón que obtuvo La vida por delante es el más importante en nuestro idioma para la narrativa breve y premia un libro inédito de cuentos. Se entrega bienalmente.

Etchebarne es autora, además, de Los mejores días (2017) y Cómo cocinar un lobo (2023).

Las obras de Páginas de Espuma son distribuidas en Colombia por Plaza & Janés Editores y se encuentran disponibles en las principales librerías y en su web.

* Foto Magalí Etchebarne por Isabel Wagemann