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Travesuras del niño malo

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Travesuras del niño malo
By Libros y Letras 25 de junio de 2015
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Por: Oscar Alarcón
Hace unos meses se relató aquí (17 de febrero) que cuando el Nobel Mario Vargas Llosa vivía en Barcelona, por los años en que le dio un puñetazo a su amigo García Márquez, tuvo una aventura con Susi, también peruana, que estuvo a punto de acabar su matrimonio
La historia la cuenta Xavi Ayén en su voluminoso libro, Aquellos años del boom (RBA Libros. Barcelona. 2014). Relata que el escritor estaba muy feliz con su nueva conquista, que la pareja se fugó a Sitges y hasta allá fue la madre de Vargas Llosa para comunicarle: “Debes saber que, hace muchos años, yo tuve un desliz con el papá de Susi, del que nació ella. Así que primero fuiste casado con tu tía, después te emparejaste con tu prima… y ahora estas con tu hermana”. (p.759).
A pesar de haber celebrado recientemente sus cincuenta años de casado con su prima Patricia Llosa, la madre de sus tres hijos, el escritor es un travieso, como la niña mala de uno de sus libros, y un “chivo” como el personaje de una de sus novelas. Por el año 67, cuando ganó el Rómulo Gallego en Caracas, y visitó por primera vez a Bogotá, tuvo una aventura con una joven estudiante de sociología de la Nacional (de una minúscula minifalda) quien luego de solicitarle le dedicara uno de sus libros le pidió que también le tatuara en todo el cuerpo. El hombre, que entonces era una “estampa” de 32 años, la citó a su hotel y desde entonces a la “niña mala” comenzaron a llamarla “la tatuada” por los predios de la Ciudad Universitaria.
Ahora, con ochenta años encima, ha comenzado una aventura con Isabel Preysler, ex esposa de Julio Iglesia. Como diría su ex amigo García Márquez, uno nace con los polvos contados, y él lleva su contabilidad. Hace unos años escribió Conversación en la Catedral y ya debe estar trabajando en un nuevo relato, Conversación con la Iglesia. Lo bueno de todo esto es le quita a su madre la preocupación de estar siempre con las mujeres de la familia, mientras Patricia… llora.