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Vargas Vila en La semilla de la ira

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Vargas Vila en La semilla de la ira
By Libros y Letras 12 de diciembre de 2013
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Por: Ramiro Lagos, especial para Libros y Letras. Ha de reseñarse
como un hito internacional  la reciente publicación de la editorial
Verbum, de Madrid, del libro titulado: La semilla de la ira, con el
subtítulo de “Máscaras De Varga Vila”. La autora de esta biografía
 novelada, es la escritora colombiana  Consuelo Triviño Anzola,
quien, por cierto  ocupa un  alto cargo en el Instituto Cervantes
 de Madrid, como antena intelectual del hispanismo  activamente
representado en hechos, letras, voces, ecos e investigaciones dignas de ser
actualizadas. Lo que ha investigado más ella es la obra y el diario de Vargas
Vila, que le ha permitido   ser el  “alter ego” y por lo tanto,
la pregonera de quien fue a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, el
primer “best seller” de Latinoamerica.En este Vargas Vila gigante en la
pirámide de 6O libros  fue en que Consuelo Triviño basó su tesis doctoral
en la Complutense.
 Su intravisión en el personaje biografiado le permitió seguir fielmente
su itinerante diario  compendiado en setenta años de lucha denunciadora y
justiciera.  En esa dirección ella, como novelista, se impuso una tarea
hazañosa   como la reconstructora de los pasos del gigante escritor
caracterizado como antiimperialista, revolucionario librepensador e
iconoclasta, habiendo logrado   actualizar sus manifiestos , sus
imprecaciones, su carga verbal y sus  furias reticentes contra el
anquilosado y corrupto sistema  oligárquico opresor de los humildes y
miserables de Indoamérica. En 262 páginas, ella, como portavoz del biografiado,
revive sus diario, que son sus memorias, dando la impresión de que a nombre del
protagonista motiva  al lector  para que no ceje en seguir sus
huellas y las olas de sus viajes a Paris, a Roma, a España y a todo el
mapamundis latinoamerino, donde se le admira como abanderado de la
libertad  y como colosal batallador . Oígase su palabra textual : ” En
toda Amérca Latina, fui aclamado, vitoreado,  alagado y aplaudido por el
peso abrumador de la multitud”. Profeta de América fue, perfilándose como
visionario y como tal, pronostica  la surgencia e insurgencia del tribuno
del pueblo.  Es casi profético este texto : “En mis sueños los ejércitos
salvadores marchan triunfantes sobre las verdes praderas de mi tierra, y los
chacales acechan camuflados entre la multitud que se agrupa en la plaza
 pública aclamando a un líder”. Quizás se refiera  proféticamente al
caudillo del pueblo colombiano, Jorge Eliécer Gaitán, asesinado por la
oligarquía colombiana. Acaso, no obstante su ateismo, se refiera al Cristo rojo
ensangrentado, que lucha por la justicia en cuya misión redentora confía para
salvar a la humanidad. Y así lo dice: “ante la visión del Cristo lacerado,
surgió en mi el germen redentorista”.  Más tarde, como profetizando el
hecho vería surgir en su visión, al  líder colombiano  de la teología
de la liberación, Camilo Torres.
En el Diario vargavileño, Consuelo Triviño descubre  múltiples
perfiles de su biografiado. Uno de ellos, es el de  poeta, no sólo como
cantor de “Las rosas del amanecer” y otros textos líricos, sino como
 poeta insurgente que escribe sus prosas épicas modernizadas en La Muerte del Cóndor” que
es un canto  a otro libertador ideológico del  Ecuador: Eloy Alfaro,
su amigo de lucha contemporánea.  Amigo y admirador de su poesía, también
lo fue de  Rubén Darío , su paradigma lírico, rodeado de cóndores en su
“Marcha Triunfal” y  de José Martí, el heraldo  de su
poesía-manfiesto, cuyo  epígrafe se impone en los cuatro vientos de la
poesía social: “Con los pobres de la tierra, yo quiero mi suerte echar”. 
El, Vargas Vila, el dandy,  ya descamisado  hoy, parece prohijar
estos versos martianos, lanzándolos como consigna para los poetas futuros,
viéndolos en su vanguardia  marchar con alma de guerreros bajo la
gigante  antorcha libertaria empuñada por él, el profeta rebelde  de
América, como se le ve  en La semilla de la ira.