Entrevista, Fernando Guinard

No. 6.556, Bogotá, Domingo 15 de Diciembre del 2013 
La gloria o el mérito de algunos hombres es escribir bien; la de otros no escribir nada. 
Jean de la Bruyere
Fernando Guinard
Todo
arte, como decía Picasso, debe ser erótico,
de lo contrario no es arte
Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras)
Guinard le ha dedicado casi toda su vida a la
plástica y los últimos veinte años, al arte erótico en done ha logrado reunir
lo más selecto de la pintura colombiana y latinoamericana en un museo que él
mismo ha bautizado Museo de Arte Erótico de América.
– ¿Cómo y cuándo surgió
MaReA?
– Un día del año 1987, me encontraba en una
orgía onírica con Amparo Grisales y Margarita Rosa de Francisco, dos de las
mujeres más bellas, exóticas y sensuales de Colombia, por lo sobrecogedor de la
faena, me tumbaron de la cama. Ya despierto y con el coxis maltratado tuve una
visión: se me apareció la
Virgen María
entre una nube de humo como la que invade los
escenarios en los conciertos de rock.
La Virgen me pidió que, para
contrarrestar el olor a cadaverina que se respiraba en Colombia, realizara dos
obras que mostraran la parte amable, sensual, lúdica y erótica de los
colombianos que viven en una sociedad caracterizada por la falta de afecto.
El primer deseo lo cumplí en el año de 1990
cuando publiqué El Espíritu Erótico 
que fue presentado en el Museo de Arte Moderno de Bogotá,  Se realizó con
el poeta Jotamario quien hizo una antología con poetas de otras geografías y
otras épocas, pues según él, los vates colombianos no le hacen a sus musas, ni
siquiera, cosquillas tras las caricias.
El segundo deseo lo cumplí en el año 2000
cuando inauguré, en el marco de la
I Bienal
de Amor y Éxtasis de Bogotá, el Museo Arte Erótico
Americano MaReA el primero de América.
– ¿Cuál
fue el objetivo inicial del Museo?
– Despertar la libido palpitante, alegrar el
espíritu entristecido por la barbarie cotidiana. Proteger, preservar,
promocionar,  estimular y sensibilizar hacia las expresiones del arte y
del arte erótico. Desembrutecer y enseñar a aprender a desaprender lo aprendido
con respecto a los cuerpos sagrados y los procesos eróticos con su propio
lenguaje para una sintaxis propia, y transmitir significaciones y valores
informativos para construir su propia semántica y ejercer influencias en un
contexto social para dar ánimo a su pragmática. Por tanto se inmiscuye en una
dinámica social que altera y deconstruye esquemas de comportamiento artísticos,
sociales y culturales; genera debates académicos y muestra las prácticas culturales,
estéticas y eróticas de los autores, no como una aproximación a la realidad
sino como una aproximación a la realidad de ellos mismos como artistas.

¿Quiénes intervinieron en el proceso creativo?
– Pues la bella Emilce y la bestia don
Fernando Guinard, con la complicidad de los artistas eróticos colombianos y
extranjeros, entre quienes puedo citar con mucho afecto y agradecimiento a Jim
Amaral, Ángel Loochkartt, Fernando Botero, Fernando Maldonado, Ángel
Beccassino, Alfredo Araújo Santoyo y a Umberto Giangrandi entre muchos más.

¿Cuántos libros se han producido sobre arte erótico?
– En Colombia, creo que sólo El Espíritu
Erótico
y El Espíritu Erótico XXI. En el occidente son famosos las
ediciones del editor alemán Taschen, y los libros de los grandes museos donde
el erotismo danza al ritmo de su deseo.
– ¿Por
qué en Colombia hay tanta prevención con el erotismo?
– Porque la mayoría de la gente es
insensible, ignorante y supersticiosa que todavía cree en dioses humanizados y
humanos divinizados y que no saben que todo arte, como decía Picasso, debe ser
erótico, de lo contrario no es arte.
– ¿Se
confunde en Colombia el erotismo con la pornografía?
– Como la ignorancia campea no comprenden que
la pornografía es un concepto y no perciben que el erotismo es el arte de la
seducción. Para complementar transcribo la mejor definición de erotismo que
está publicada en el libro y es la de mi gran amigo y cómplice, muerto en 1992,
Álvaro Chaves Mendoza que dice así: “El proceso que nace en la mirada,
complacida ante la forma y el color del ser humano; en el aroma y las texturas
de la piel; se prolonga en las sensaciones táctiles, en la caricia y calidez de
los abrazos y se afianza en el beso, para alcanzar su plenitud en el acto
sexual y prolongarse en el palpitar de una simiente en el vientre, es el
erotismo. Lo erótico es cuanto tiene relación con Eros, el amor, en sus dos
acepciones complementarias, lo físico y lo psíquico. En él caben diversas
actuaciones y emociones, condicionadas a planteamientos culturales que
encaminan al instinto. Es en sí un elemento más de los variados que conforman
el comportamiento humano; las circunstancias sociales y religiosas lo exaltan o
lo denigran, enfocándolo como un dios admirable y deleitable, o renegándolo a
la consideración de pornográfico. Pero en sí, desprovisto de las connotaciones
culturales, es la manera específica, perfectamente racional, pero irracional en
la escogencia de su objeto, que tienen los humanos para transmitir y sentir
atracciones, para gozar de su sensualidad y de su sexualidad y para dar
continuidad a su especie.
– ¿Los
artistas se dedican más a otro tipo de arte y no al erótico?
– Todos los artistas importantes de la
historia han trabajado el arte erótico y las obras eróticas son las más
visitadas en todos los museos del mundo. La Venus del espejo de Velázquez, en la Galería Nacional
de Londres, La Maja
desnuda
de Goya en el Museo del Prado en Madrid,  El Nacimiento de
Venus
en Los Oficios de Florencia.

¿Cuál fue el proceso para este nuevo libro?
– Si en el primero tuve que empeñar la pierna
izquierda de mi mujer, en éste tuve que realizar cuatro versiones hasta que al
final cuajo, gracias a la complicidad de algunos artistas y sobre todo la de mi
querido amigo Álvaro Calle, de Calle impresores quien me abrazó con su amistad
y complicidad.

¿Quiénes intervinieron en la selección de textos y pinturas?
– Pues el autor y el editor,  con la
complicidad de su amada, amante, bisnieta, nieta, hija, madre y diseñadora,
doña Emilce Rivera, quien me llevará de regreso hacia las Pléyades.

¿Cuáles son los artistas más destacados en el libro?
– Los más importantes de Colombia. Los
precursores como Epifanio Garay, Pedro Nel Gómez, Ignacio Gómez Jaramillo,
Débora Arango, Alejandro Obregón,  Luis Caballero, Leonel Góngora y los
mencionados con anterioridad.
– ¿El
libro se vende únicamente en Colombia?
– Pues lo han pedido mucho de España y
Francia. No lo vendo en librerías porque los libreros levitan, y  lo miran
a uno con desprecio, voltean la cara y dicen que la comisión es del 60 % y que
pagan a los cinco meses. ¡Horror!

¿Está preparando un siguiente libro sobre el mismo tema?
– Sí. Quiero realizar un homenaje a la mujer
y a su eterno femenino que es la única razón de existir en esta realidad
pletórica de locura, maltrato, muendas, violaciones, asesinatos,
descuartizamientos y guerra eterna. 

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