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Jose Acevedo: “Mi libro es una visión del mundo actual pensado por una mujer”

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Jose Acevedo: “Mi libro es una visión del mundo actual pensado por una mujer”
By Libros y Letras 4 de noviembre de 2019
  • Views: 48
Jose Acevedo. (Foto: Cortesía)



Por:
Libros y Letras
¿Quién
ha construido el mundo? ¿Quién maneja el poder? ¿Qué ocurriría si el mundo
fuera visto desde la perspectiva de una mujer? Son algunas preguntas que se plantea el
escritor Jose Acevedo en su libro Metamorfosis y otros relatos, publicado
por La Pereza Ediciones.
A
través de 25 relatos acompañados cada uno por una ilustración, el autor español
recurre a la figura del hombre que se transforma, de un día para otro, en mujer para profundizar en temas como
la libertad, la violencia de género, la soledad, el sexo, las rupturas, la
familia, etc. También da una puntada sobre la globalización y la crisis social
en el mundo que ponen en peligro las luchas internas del ser humano.
Además
de escritor, Jose Acevedo (1965) es Trabajador
social, labor que le ha permitido estar en contacto con población vulnerable,
especialmente con mujeres víctimas de violencia de género, asunto del que ha
nutrido su literatura. Este año fue galardonado con el Premio Internacional de
Novela Boris Vian por su obra Hola, Elena, que será publicada por Huso Editorial.
¿Cómo es su acercamiento con la
literatura?


Desde
muy pequeño escribí, lo hacía de manera constante; yo me encerraba en la cocina
de mi casa en las noches a escribir mientras todo el mundo veía la televisión. Siendo
un adolescente empecé a redactar cuentos más enserio y  fui perfeccionando mi narrativa. En 1980 tuve una revista musical llamada Visones atormentadas que publicaba
algunos de mis primeros trabajos literarios y entre 1999 y 2000 realicé un
curso de escritura creativa en Sevilla en donde nació mi primer libro Relatos para la tortura de un abandonado doméstico
conformado por once relatos, sin embargo no lo publiqué y lo guardé.
¿Por qué decide guardarlo?

Digamos
que era un escritor “egoísta” y todo lo que escribía lo guardaba para mí. Pero
en el año 2013 una amiga (de la adolescencia) me pide que le deje leer algo de
lo que había escrito y le muestro los once relatos y me dice “¿Qué haces con
esto guardado?, ¿tu lo has escrito?” y sin dudarlo me ruega que lo envíe a una editorial.
Y ahí viene lo complicado, buscar una
editorial…


Yo
conocía a una de las personas de Ediciones Carena y le envié el manuscrito. Al mes
me contestó y me dijo “Vamos a publicar tu libro” y, finalmente, sale en
diciembre de 2013. Fue un libro al que le fue muy bien y tuvo mucho impacto entre
los lectores.
¿A qué le atribuye su éxito?

Lo
escribí en una época bastante turbulenta de mi vida en la que me estaba
separando de mi primera mujer y, precisamente, en los once relatos hay una
ruptura de una relación desde la visión del hombre. Por esta época comenzaba a
ser visible el tema de la violencia de género y decido cerrar el libro con un relato titulado “Ruptura” en el que reflexiono acerca de este fenómeno y sobre cómo se rompen las relaciones de parejas.
¿Trabajar con población vulnerable ha
nutrido su obra literaria?


Por
mi profesión de Trabajador social he conocido experiencias terribles en violencia
de género; sin contar historias personales yo escucho, observo y ficciono a
través de mis propios personajes. Mi literatura es una realidad ficcionada en
donde me incluyo en la historia porque no me gusta hacerlo con personajes
reales. De estas historias, por ejemplo, ha salido mi primera novela, Carlos y alguien más, en la que abordo
temas como el amor, la belleza y el maltrato.  
Y con esta novela nace el personaje que lo
ha acompañado en cada libro, también protagonista de Metamorfosis y otros relatos…


Carlos
está en todas mis historias y ha jugado diferentes roles. Es un  personaje que tiene una parte de mí que yo
quisiera y no quisiera ser. Es un prototipo de hombre con sus cosas buenas y
malas. Es machista, pero también conserva su parte femenina, es decir, es la
ambivalencia entre la bella y la bestia, somos muy buenos un día y al siguiente
somos los más malos del mundo. Carlos es el hilo conductor de mi propia
historia y espero cerrar este ciclo con Hola, Elena, mi próxima novela.




La mayoría de escritores antes de saltar
al género de la novela publican cuento, este también es su caso…


Lo
es. El relato de mi primer libro, “Ruptura”, me lleva a escribir mi primera
novela, Carlos y alguien más. Metamorfosis
y otros relatos
me conduce hacia la última novela que está pendiente de
publicar en España, además viene otro libro que se llama Identidad que saldrá en inglés y en español. Y con el último relato
de Metamorfosis y otros relatos que se llama “Hasta
mañana, Elena” me inspiró para escribir la novela Hola, Elena que publicaré con Huso Editorial.
Con Hola, Elena ganó el Premio Boris Vian, ¿qué importancia tiene para usted el
escritor francés?


Siempre
he sido un gran lector y en un momento determinado descubro la literatura
francesa y, por supuesto, a Boris Vian
quedando fascinado y considerando que también puedo crear historias como él lo
hizo porque me interesa mucho la fantasía. Él me ha hecho ir un poco más allá
en la forma de querer contar algo. Yo tengo mi propia manera de narrar y para
mí la escritura es un acto absoluto de libertad formalmente y de contenido. No
solamente jugamos con un texto, también jugamos con la forma de contarlo.
¿Cuál es la mirada que hace en Metamorfosis y otros relatos sobre el papel de
la mujer en la sociedad?


En
Metamorfosis hay muchos relatos de
corte social como el tema de la igualdad que aparece en el relato “Libertad” y que
habla de esa relación entre los números y las letras y cómo en un momento
determinado las letras se rebelan contra el poder económico y cómo emerge a
partir de ahí la solidaridad de las letras que han sido expulsadas del sistema.
Es un relato que reflexiona sobre la globalización. En otros relatos también hablo
de la soledad, la violencia de género, entre otros.
El
último relato que escribo se llama Metamorfosis,
es con el que inicia el libro, y parte de hacerme varias preguntas: ¿Quién
ha construido el mundo? ¿Quién maneja el poder? ¿Qué ocurriría si el mundo
fuera visto desde la perspectiva de las mujeres? El poder siempre ha sido masculino
desde lo militar y político hasta eclesiásticamente. Con esta idea empieza el
libro, por eso la figura de la mujer salida del hombre es el hilo conductor de
toda la historia. Es una visión del mundo actual pensada por una mujer. Ese es
el sentido del libro.
¿Por qué Carlos, el protagonista, asume
tan pronto su transformación como mujer?


Él
lo asume como algo normal. Su trauma no es haberse convertido en mujer sino
cómo enfrentarse a la sociedad siendo mujer. No es mala la transformación si lo
hacemos para bien y con una finalidad. La metamorfosis no la planteo como algo
negativo sino como una posibilidad de cambio positiva.
¿Qué se planeta en la literatura?

Escribir
sobre lo que ocurre en las sociedades contemporáneas. Lo que ocurrió hace cien
años me da igual porque no tengo la posibilidad de cambiar lo que ya sucedió pero
sí tengo la opción de ayudar a las personas en el momento actual. ¿Cómo lo hacemos?
Visualizando los problemas de esas personas y si lo logramos, generamos un
compromiso; de esta manera las sociedades pueden avanzar, comprometiéndonos.
¿Cómo se plantea el feminismo en su obra?

Una
ideología de género con movimiento genera todo lo contrario. En España se hacen
planteamientos opuestos en los que han surgido fenómenos como VOX (suprimen
organizaciones feministas por ser ‘radicales’). Yo no me planteo un movimiento
enfrentado al otro, defiendo la libertad real de las personas con independencia
del género. No se trata de contraponer nada si no de compartirlo todo.
¿A qué tipo de lectores quiere que su
obra llegue?


Quiero
llegar a los jóvenes por una sencilla razón: porque tienen más tiempo de
cambiar conceptos e ideas contrario a la gente mayor. Estoy convencido que las
personas a partir de los 50 años no tienen ganas de cambiar nada y que el joven
tiene la obligación de seguir halando hacia la igualdad si quiere que mañana
sea distinto.