Un café en Buenos Aires con Carlos Castro Arias, librero de Grafemas librería

“Ya de niño me atraía la idea de ser librero”

La mayor parte de nosotros vivimos en enormes ciudades entre tráfico, ruido, urgencias y multitudes. La vida suele volverse compleja y caótica, por momentos incluso insoportable. Mi modo de recuperar cierto equilibrio consiste en armarme una ciudad a mi medida; una ciudad más amable, cercana y paciente, conformada por mis calles favoritas, bares, cafés, cines, rincones escondidos y librerías. Siempre librerías. ¿O acaso existe refugio mejor?

Por lo tanto fue inevitable soltar una sonrisa al enterarme que dos enamorados de los libros como Carlos Castro Arias e Ileana Bolívar al fin cumplían su sueño de crear un espacio en el que los lectores podamos encontrar un respiro de los apuros del mundo.

Bienvenidos todos a nuestro nuevo refugio.

Bienvenida Grafemas a nuestras vidas.

―¿Recordás cuál fue la primera vez que se te cruzó la idea de tener una librería?

Crecí en Ramiriquí, un pequeño pueblo de Colombia ubicado en el departamento de Boyacá. Por tradición había un día de mercado público que era el jueves, y había un comerciante que ese día instalaba un pequeño puesto de revistas y uno que otro libro. Entre mis visitas a ese puesto y a la biblioteca pública, me parecía apasionante poder tener acceso a muchos libros, así que ser bibliotecario me parecía una delicia, y también me agradaba escucharlo compartir historias con los visitantes. Ya de niño, y tal vez sin saberlo, me atraía la idea de ser librero.

―Intuyo que tuvo algo de mágico el instante en el que te encontraste con un espacio libre en el Centro Comercial Mediterráneo. Hablame de ese momento. 

La adquisición del local fue una decisión ideada para que fuera una inversión familiar. Cuando ya lo tuvimos y pensábamos en qué hacer, caímos en la cuenta que en el sector no había librerías, por lo que sentimos que la suerte nos quería decir algo, así que la escuchamos y aceptamos.

―¿Cómo surge el nombre Grafemas?

Desde el principio quisimos que el nombre tuviera implícito la literatura, los libros y la lectura. Intentamos varios nombres pero ya existían en relación a los libros, así que buscamos la descripción técnica de “Letras” y llegamos a Grafema como unidad mínima e indivisible del lenguaje escrito.

Carlos Castro Arias. Foto: Grafemas Librería

―Sos socio de la periodista cultural y editora Ileana Bolívar. ¿Qué creés que Ileana puede aportarle a este proyecto?

Su conocimiento literario de más de veinte años le permite tener conocimiento de géneros literarios, escritores y editoriales. Su experiencia en el mundo editorial la convierte en el alma de Grafemas Librería.

―No dudo que así será, puedo dar fe de que buena parte de la vida de Ileana está dedicada a difundir lecturas, autores y libros. Decime, Carlos: ¿tienen pensado realizar presentaciones de libros y charlas con escritores?

Sí, el plan es tener autores y temas que llamen la atención de nuestros visitantes de la librería y de los vecinos del barrio. El centro comercial Mediterráneo tiene una interesante plaza en las que cómodamente se pueden ubicar por lo menos cincuenta personas sentadas para ver a nuestros futuros invitados, ¡y ese sitio queda justo frente a la libraría!

―Seguro que pronto podremos ver fotos de esa plaza repleta de lectores. Se me ocurre que no es nada sencillo darle un espacio equitativo a las editoriales independientes, a las editoriales grandes, a los libros infantiles, a la literatura, a los ensayos… En fin, son muchos los libros y poco el espacio.

Hicimos un análisis del tipo de visitantes de Centro Comercial: edades, preferencias literarias y hasta nivel sociocultural. Lo que los visitantes pregunten en cuanto a literatura será nuestro derrotero, pero además intentaremos complacer sus búsquedas, incluidos libros que no tengamos pero podamos conseguir lo más pronto posible.

―Siempre pensé que un buen librero inevitablemente tiene algo de maestro, incluso algo de sabio. A fin de cuentas no cualquiera es capaz de dilucidar cuál es el libro adecuado para cada lector. ¿Estás listo para la hermosa responsabilidad de ser consejero de infinidad de lectores?

Es una labor que nunca termina, pero antes que hablar hay que aprender a escuchar. Muchas veces el visitante busca un tema que si lo escuchamos con atención, podemos encaminarlo hacia algún tipo de género o de autor.

―Me voy a anticipar a lo que tal vez suceda dentro de dos o tres años: “Ediciones Grafemas”. ¿Qué te parece mi idea?

Nunca se debe descartar cualquier posibilidad, ojalá el futuro este cargado de muchas opciones culturales que enriquezcan a la comunidad.

―Y ahora vamos con la última e inevitable pregunta: te regalo la posibilidad de llevar a Grafemas al escritor que vos prefieras y de la época que sea, para que hable de literatura ante esa plaza repleta de lectores. ¿A quién elegís?

El escritor que me gustaría traer a Grafemas es ese o esa que tuvo que empeñar sus bienes para autopublicarse.

―Me gusta esa respuesta, Carlos.

Es que de veras me haría feliz que Grafemas sea un espacio también para quien tiene poca formación estricta como escritor pero muchas historias por contar. Los que son contadores de historias reales que, por circunstancias de vida, han recibido de sus padres y entregado a sus hijos esas historias de voz a voz, pero logran llevar al escrito esa sabiduría ancestral para hacerla trascendental en el tiempo.

Grafemas librería

Instagram: @grafemas_libreria

Centro Comercial Mediterráneo. Carrera 14B #160-50 Local 18. Bogotá, Colombia.

Horarios: de lunes a viernes de 11:00 am a 7:00 pm.

Sábados: cerrado

Domingos de 9:00 am a 1:00 pm.

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